Alejandro Martínez
Alejandro Martínez (La Habana, Cuba). Licenciado en Lingüística en 1977; en 1985 obtuvo una maestría en Educación y, dos años después, otra en Literatura española. En 1991 se doctoró en Literatura española por la Universidad de Toronto. Es profesor emérito de Literatura y lengua en la Universidad de York, en esta ciudad canadiense. Su investigación en la Literatura española contemporánea se ha enfocado en la relación socio-cultural del yo y del otro y el papel del diálogo en las relaciones humanas. Ha publicado los libros: Lenguaje y dialogía en la obra de Unamuno (1998); Realismo, representación y realidad (2009); Actualidad y vigencia del Barroco (2014); Dialogía, parodia y carnaval en Don Quijote de la Mancha (2016); Tres tristes tigres, o la artificiosidad del lenguaje (2017); Irrepresentabilidad y subversión en la narrativa de Borges, Transgresión y censura en la novela picaresca española, Ética y reflexión en las Novelas ejemplares de Cervantes (2019); Greguería y metáfora en la obra de Ramón Gómez de la Serna (2020), Alegoría y conceptismo en El criticón de Baltasar Gracián, Esperpento y carnaval en la obra de Valle-Inclán (2020); La novela: Vuelo impredecible hacia el conocimiento (2021) y Literatura y filosofía, ¿dos caras de una misma realidad como Jano? (2022).
Sus libros

Actualidad y vigencia del Barroco
El Barroco ha experimentado una naturalización, no sólo como arte y estilo, sino como una forma de vivir la unidad-diversidad del mundo. Este proceso de naturalización prolonga el Barroco y lo recrea más allá de la Contrarreforma. De nuevo, el Barroco histórico se anuncia, de manera profética y sorprendente, con los conflictos actuales del mundo. Para mostrar la permanencia del Barroco en la literatura hispanoamericana actual, nos parece necesario recorrer el Barroco literario español desde su contexto histórico, social y cultural y de ahí mostrar la evolución de este, su rechazo por casi tres siglos y su revaloración progresiva en el siglo XX. Para ello, hemos seleccionado tres autores: Alejo Carpentier, José Lezama Lima y Severo Sarduy como exponentes de la evolución de las influencias barrocas de la Contrarreforma y el absolutismo en las nuevas tendencias en la literatura hispanoamericana. De igual forma, nos ha parecido necesario ilustrar esos valores y temas expresados en sus estudios críticos con una obra clave de su trabajo de ficción. Estas visiones se hacen patentes en novelas como Concierto barroco de Carpentier, Paradiso de José Lezama Lima y Cobra de Severo Sarduy. Finalmente, en el último capítulo Discursos barrocos latinoamericanos actuales se muestra la tendencia contemporánea hacia una modernidad barroca relacionada con las nuevas teorías sobre la imagen y la visión.

La estirpe del libro de buen amor
El carácter carnavalesco, paródico, su doble semiosis, hace del Libro de buen amor expresión de lo moderno. Solo a partir de las últimas décadas con la explosión de corrientes teóricas (estética de la recepción, la hermenéutica, la deconstrucción, entre otras), se ha podido apreciar la actualidad de un libro que hace suyas las premisas teóricas más recientes. Parodia gran número de lacras sociales patentes en la sociedad de su época, en un afán de denuncia social y clerical. Impulsado por un fin paródico-didáctico de corrección y regeneración social, espiritual e institucional, esta obra maestra de la literatura española, poseedora de una plétora de aspectos estéticos excepcionales, se ha consagrado públicamente como tal. El presente trabajo abarca desde El libro de buen amor (1330) hasta la más reciente ficción experimental en español, Tres tristes tigres, de Guillermo Cabrera Infante.

La novela: vuelo impredecible hacia el conocimiento
La novela ha sido un género de investigación y confrontación con la realidad, donde pueden conciliarse las ambigüedades y contradicciones de la naturaleza humana. La oscura urdimbre de lo humano parece poder desvanecerse por medio de una implacable búsqueda que, al fragmentarse y reducirse a casos extraordinarios, pone de manifiesto, de forma paradójica, las leyes más profundas de lo real. El lenguaje novelístico, herencia de la Antigüedad, ha revelado sus posibilidades y desempeñado un papel titánico en la formación de las nuevas conciencias literarias y lingüísticas. La novela busca siempre investigar, reconsiderando de forma continua todas las formas establecidas. Por eso, se construye en la zona de contacto directo con la realidad. Su proceso de formación no concluye; entra en nuevas fases y se desarrolla por la complejidad del mundo y las exigencias de la condición humana.

Alegoría y conceptismo en El Criticón de Baltasar Gracián
El criticón es una áspera lección de moral, donde se muestra al vivo lo grotesco de tantas cosas que parecen serias, la amargura de lo que se cree dulzura, la inanidad de lo terreno y lo verdadero de la muerte redentora. El ser persona consiste en alcanzar la plenitud del desarrollo racional. El camino de la vida es una marcha hacia la racionalidad. La alegoría de sus dos protagonistas puede señalar a caballeros andantes, que cabalgan tras un ideal y se esfuerzan en vencer los obstáculos en su camino hacia la perfección. En la obra, el lector se ve afrontando las dificultades que entraña su estilo literario, pues sus particularidades expresivas lo alejan aún más de una lectura sencilla. Por eso, al interpretar ese lenguaje difícil, hemos tratado lo más posible de acercarnos a la dimensión de su época, al contexto cultural, social, político y religioso, ya que en ese juego relacional yace el alcance de la obra, tratando de identificar las coordenadas de comprensión textual, allí reflejadas. En la obra se advierte el interés por la búsqueda de la palabra oportuna, elaborando el concepto no como hijo del ingenio, sino de su agudeza, al desarrollar una filosofía del lenguaje. La obra reúne toda la complejidad de su pensamiento, trasciende los distintos géneros, caracterizándose como una novela única del Barroco español.

Ética y reflexión en las Novelas ejemplares de Cervantes
Las Novelas ejemplares son doce relatos breves, de tramas absorbentes y personajes cautivantes realizados con la mayor variedad y sofisticación. La obra concentra una gran variedad de temas, personajes, estilos y conflictos; un ensamblaje de artificios literarios, de gran complejidad, presentados de manera ligera y divertida, que el lector, llevado por las peripecias de la trama y el atractivo de los personajes, casi no nota su destreza narrativa. Algunos de las obras ofrecen variantes del matrimonio antes y después de la ceremonia basándose en relatos tradicionales. Pero lo diferente de las Novelas, tanto en trama y personajes como en adopción de formas narrativas disponibles (picaresca, bizantina, italianizante), consiste en que llevan todas ellas la marca de la invención cervantina. Nos hemos concentrado en las obras que nos parecen más adecuadas para indagar en los cambios e invenciones que Cervantes realiza de los géneros tradicionales de la época. Estas obras desechan la técnica constructiva proveniente de la idea boccaciana sobre lo extraordinario y sorprendente que es este disparatado mundo, y sustituyen la acumulación de sucesos por la pintura de caracteres y la presentación de problemas y situaciones sociales. Las fuerzas sociales no son ciegas ni espontáneas, sino que las organizan y desatan los hombres, por consiguiente, estos pueden encaminarlas al bien común. En las Novelas ejemplares se muestra aquella sociedad y, al hacerlo, la reproduce como denuncia.

Greguería y metáfora en la obra de Ramón Gómez de la Serna
La obra de Ramón Gómez de la Serna es una ruptura contra las convenciones, una encarnación con el espíritu y la actuación de las vanguardias. La greguería como instrumento aprehensor de las cosas constituye el nudo de su arte. Este género, de hecho, sirvió para renovar la anquilosada idea de la metáfora y de la imagen poética que poseía la estética literaria española y anticipó el surrealismo. Con la greguería, Ramón logra convertir la expresión más directa de su actitud ante la vida en humorística. Así se posesiona de la realidad circundante, la cambia y la convierte en arte para poder verla mejor. El humor no es una simple técnica literaria o retórica, sino su visión de la vida y del mundo. La greguería permite plasmar de manera artística las ideas, pero de tal modo que no se pierde de forma alguna la sensación de juego, de diversión, y esta cara superficial se ha convertido a menudo, con notoria injusticia, en la más conocida y valorada de la obra ramoniana. Es indispensable, al estudiar su obra, no quedarse en la superficie, pues es sabido que en el interior reside la verdad.

Irrepresentabilidad y subversión en la narrativa de Borges
Las preocupaciones recurrentes de los textos de Borges se leen como si fueran indagaciones no acerca de la realidad, sino acerca de la naturaleza y función del lenguaje y la literatura. Si bien la literatura no proporciona nunca una muestra verídica de la realidad, puede postularla a través de un lenguaje tropológico y así, tal vez, por encima de las ciencias, lograr un mayor acercamiento a la esencia de la compleja realidad. Este trabajo desea hacer un acercamiento a su narrativa desde la irrepresentabilidad y subversión teniendo en cuenta las muchas e inagotables posibilidades de lectura de los relatos estudiados y, asimismo, señalar el hecho de la imposibilidad de una interpretación definitiva. Deseamos comentar las reflexiones que se desprenden de sus textos, cuyo rasgo característico es siempre regocijarse más en las preguntas que en las respuestas.

Literatura y filosofía, ¿dos caras de una misma realidad como jano?
Contemporáneamente, la relación filosofía-literatura ha alcanzado un desarrollo inigualado. Tal vez, la diferencia entre ambas es más aparente de lo que puede creerse a primera vista. La filosofía contemporánea ha mostrado un gran interés por la preocupación por el lenguaje, por la precisión de su significado, sus posibilidades como realidad y su efectiva relación, si es que la hay. La cuestión lingüística ha ido absorbiendo cada vez más a la filosofía, que se ha visto forzada a referirse al lenguaje como obligado punto de partida, más o menos directamente, según el caso. En algunos casos, el filósofo se ve atraído por la poesía y se observa la presencia filosófica en la literatura. Así, es permisible preguntarse si en ciertas ocasiones ambas disciplinas no muestran, como Jano, dos caras de una misma realidad. Filosofía y literatura, un tema prometedor de meditaciones estimulantes. Aún es temprano para decir, mucho menos asegurar, si se alcanzará su identidad mediante la correspondiente identificación, ya que aún se muestran separadas y, a lo más, tangentes entre sí. Este trabajo tiene como finalidad dejar constancia de tan fascinante tema.

Realismo mágico o una visión multidimensional de la realidad
Tal vez la característica que haga del realismo mágico una narrativa tan acogida es su cualidad transgresora, que se insinúa en el término mismo. El oxímoron realismo mágico revela que las categorías de lo mágico y lo real se cuestionan por su yuxtaposición. Si se presenta lo mágico como parte de la realidad cotidiana, entonces se erosiona lo que es mágico y lo que es real; de igual modo, al alternar entre lo real y lo mágico. En este sentido, lo mágico permanece identificable como mágico y real como real, pero, a diferencia de la narrativa realista canónica, se le otorga el mismo tratamiento de seriedad. Al tener que aceptar lo real o lo mágico como las versiones de los hechos, estas se socaban continuamente por la existencia de la otra versión. La raíz de la transgresión?/?subversión reside en que, al cuestionar la categoría de verdad y quebrar la de lo real, los límites de otras categorías se vuelven vulnerables. La categoría de lo real no queda definida y, por consiguiente, las suposiciones de verdad están en juego. El poder transgresor del realismo mágico provee el medio de socavar la noción de una determinada verdad científica y lógica, quebrando la noción de una verdad única absoluta y dando una versión multidimensional de la realidad. Este estudio se encamina a explorar esta narrativa en la indeleble impronta de la literatura latinoamericana.

Transgresión y censura en la novela picaresca española
La frase latina De te fabula narratur (la historia es acerca de usted, lector) se empleó por escritores medievales y renacentistas y, hoy, su vigencia se ve en los textos de la picaresca española, ya que reflejan en ellos algún aspecto de las fortunas y adversidades de la vida cotidiana. Como lectores se nos hace un llamado a responder a las páginas de estas novelas fascinantes que establecen ya los principios de la novelística europea. El pícaro, protagonista indiscutible, trata de aprehender mediante el lenguaje la sociedad que le ha marginado y, al mismo tiempo, intriga y obsesiona al lector por su facilidad para trocar identidades y voces. El diálogo se presenta como un producto nuevo y moderno, al ser considerado vehículo de intercambio y confrontación de opiniones, comprometiendo al lector mediante la esmerada construcción del narratario. Este volcarse del género hacia su público es ya un logro del mismo. El género resultó ser la herramienta perfecta para mostrar el relato de una vida generalmente itinerante, pero siempre marginada que transcurre en la alternancia de pocas fortunas y muchas adversidades. La historia narrada en primera persona implica una experiencia realmente vivida por quien la cuenta y terminó siendo la forma literaria idónea para expresar vivencias únicas frente a determinadas problemáticas.

Del realismo literario a la literatura fantástica en la obra de Jorge Luis Borges
La literatura fantástica de Jorge Luis Borges se propone intuir una realidad más profunda y construir así un conocimiento que se adentre en la capa que lo racional impone sobre la realidad. La descripción verosímil de la realidad no forma parte de la intención del autor. Su arte se dirige hacia el juego estético, que tiene repercusiones en el campo filosófico y literario. El escepticismo de Borges indica una lección de fidelidad a la verdad, aunque esta parece inalcanzable. En sus cuentos, Borges reconoce la extrema complejidad de los artificios novelescos y la dificultad de dotar de verosimilitud a los hechos fabulosos. El encanto de las narraciones fantásticas está en que no son creaciones arbitrarias. Su seducción reside en que son símbolos de nosotros mismos, del universo y de lo misterioso de nuestra vida. Algunos de los cuentos de argumento fantástico son el de las fantasías metafísicas, obras rigurosas y de imaginación razonada por excelencia, que se han convertido ya casi en el tipo antonomástico de la ficción fantástica de los grandes autores latinoamericanos.

Recursos literarios en la obra de Jorge Luis Borges
Las ficciones de Jorge Luis Borges son procesos de búsqueda que conducen al descubrimiento y el conocimiento. El genio de Borges consistió en hacer que la gente pensara la literatura desde una visión totalmente nueva, mostrando la convergencia entre escribir y leer, el principio sujeto a la reinterpretación y la renovación perpetuas. Así, traspasó toda clase de fronteras, cruzando los límites entre filosofía y ficción. Su literatura es una especie de apropiación y de invención, de truco, de espejos, siendo capaz de integrar todos los textos que ha leído en un orden complejo, donde todas esas ideas suyas y prestadas convergen en un diálogo vivo, muy original. Una lectura cuidadosa de sus textos constituye una teoría literaria, no sistemática, pero coherente, que alcanza límites nunca explorados en la literatura hispanoamericana. Su rigor intelectual no le impide ser amable y divertido, como pocos autores han logrado. Si el placer de leer y releer un texto del mismo autor mide la grandeza de este, Borges se encuentra entre los mayores.

La vuelta del lenguaje en el vanguardismo español
El movimiento vanguardista tuvo un impacto duradero en la literatura española y sentó las bases para futuras corrientes literarias. Su espíritu de experimentación y ruptura se extendió más allá del siglo XX y sigue siendo una fuente de inspiración para los escritores contemporáneos. Al experimentar con el lenguaje, los escritores vanguardistas desafiaron las estructuras narrativas tradicionales. Su influencia perdura hoy día para los que buscan desafiar los límites en un mundo en constante transformación, mostrando la literatura como un espacio en evolución permanente, capaz de cuestionar la realidad de forma inesperada, señalando la palabra como la posibilidad de poder trascender las barreras establecidas y abrir puertas hacia lo desconocido.

Giro axiológico y crítica regeneracionista en el novecentismo español
El novecentismo puede considerarse como un movimiento inaugural del siglo XX. A caballo entre el 98 y el 27, el movimiento sentó las bases de lo que constituye la época contemporánea española. Una generación muy influenciada por las nuevas corrientes literarias que se desarrollaban por toda Europa. Las obras de los autores de la generación del 14 estaban dirigidas a grupos cultos, pero influyeron en todas las capas sociales. Centrados en Europa, dejan de ver a España como el centro del mundo, atienden a lo universal y se niegan a encerrarse en lo nacional. Si bien el problema español sigue vigente, este se analiza de una forma más rigurosa y no tan sentimental. Resisten el pesimismo y buscan soluciones a los problemas imperantes en España, a diferencia de la corriente literaria precedente. Rompen con algunas de las normas establecidas por las generaciones previas y crean un estilo muy innovador, más acorde con la modernidad del siglo XX.

Estéticas en la narrativa española de posguerra
Mientras la primera promoción de posguerra emprende la tarea de expresar con voz apasionada el drama de la existencia humana con el empleo de un lenguaje coloquial y directo, la década del 1960, testigo de la evolución de la segunda promoción de posguerra, emprenderá la tarea de un estilo más elaborado y una temática más amplia, donde se advierte un desvío respecto a cierto esteticismo o, por lo menos, una inquieta exigencia de renovación de las formas expresivas. Nos hemos concentrado en el periodo comprendido de 1942 a 1962, donde grupos generacionales de tendencias tradicionales o experimentales van conformando nuevas estéticas en la narrativa española.

Martí: pensamiento y lenguaje
Dentro de las letras castellanas, Martí fue uno de los escritores más importantes del siglo XIX. Estudios espléndidos sobre su concepción del mundo, su epistolario, sus aforismos, su significación continental como ensayista y estilista, capaz de dar rienda suelta a su más asombrosa imaginación constituyen su bibliografía. Con los años, se ve a Martí más importante que nunca. Descubrió a Cuba más por su pluma que por los ruidos guerreros de la manigua. Así como enfatizó el deber con su vida, también ató su espíritu al arte. El cultivo perenne de la lengua lo hizo inmortal y, por eso, se debe descubrir su trama de inacabable belleza.

Ruptura e innovación en el romanticismo español
El Romanticismo es una constante de la historia de la cultura y su influencia visible o subterránea puede buscarse a lo largo de los siglos. En España, también es un fenómeno específico de determinado período, una época de florecimiento breve y un período de liquidación. Iniciado a mediados del siglo XIX, cuya duración finaliza a principios del siglo XX; es un movimiento crucial para comprender la cultura occidental moderna. Se caracterizó por la exaltación de los sentimientos, la subjetividad o la libertad creativa. Influenció el arte, la literatura, la música y la política durante el turbulento período denominado de las revoluciones liberales. Rompió con los esquemas establecidos en el Neoclasicismo, defendiendo la fantasía, la imaginación y las fuerzas irracionales del espíritu. Exaltó el yo, el intimismo y el desbordamiento afectivo, los desengaños amorosos, proclamando el dolor de vivir.

La Edad de Oro y vicisitudes históricas
Las máximas figuras del Barroco español, seguidoras del estilo italianista, asimilaron todos los aspectos de este y lo llevaron, como Góngora y después Quevedo, a los extremos culteranos y conceptistas que hicieron tan grandes las letras españolas del Siglo de Oro. Al mismo tiempo, efectuaron la revalorización de lo realizado por Garcilaso y Boscán. Acogida tuvo el tradicionalismo en Cervantes. Quevedo y Góngora fueron romanceros, letrilleros y epigramáticos y, Lope, como nadie, tuvo el sentido de lo popular. Todo esto culminó en una de las épocas más brillantes de la literatura española.

Orígenes y ascenso grandioso de la poesía castellana
La poesía castellana recogió el contenido nacional de las gestas y puso en primer plano su línea de creación popular, elevando lo satírico y preparando su clímax en los Siglos de Oro, al fundir para siempre lo tradicional y lo erudito. El ascenso de la literatura española hasta los Siglos de Oro es un ascenso grandioso. Traspasado el primer milenio de nuestra era, brota la epopeya cidiana, si bien la más grande, por otra parte, ni primera ni única. En el siglo XIV, se produce la obra más bella y significativa del ocaso medieval europeo: El Libro de buen amor, del arcipreste Juan Ruiz. Con la imprenta, más o menos en 1475, la edición de romances permite atraer la atención de la gente culta. El romancero estalla entonces en España, pudiendo extraerse un Potosí de las entrañas populares, dando lugar a un fenómeno que, por no tener parigual en Europa, desconcertó y confundió a los investigadores durante mucho tiempo.
