Alfredo López López
Alfredo López López nació el 05 de mayo de 1979, en Valencia (España). Obtuvo la titulación de Grado en Relaciones Laborales y Recursos Humanos por la Universidad de Valencia en el año 2012. Muy aficionado a la historia, se ha decidido a publicar su tercera novela Sangre de lobo.
Sus libros

Tiempo íbero
Cástalo, un joven edetano de diecisiete años, se prepara para la ceremonia del despertar de Netón, un rito de iniciación fundamental para los jóvenes de su comunidad. Superar esta prueba de caza sagrada es el único camino para obtener el reconocimiento como guerrero, ganar autonomía y evitar un destino marcado por las labores de subsistencia. A través de su odisea personal y el conflicto con sus compañeros, la obra narra las tensiones sociales, la dureza de la supervivencia en el entorno íbero y el contraste entre el ideal de gloria guerrera y la cruda realidad de un mundo en constante transformación.

Dioses y Reyes
La guerra se recrudece. El enfrentamiento entre los pueblos íberos del este peninsular y sus vecinos celtíberos del oeste continua. Cástalo, como el resto de yegüeros de Edeta, deberá abandonar de nuevo la seguridad de su hogar con el inicio de la estación de abundancia para seguir luchando por la supervivencia de su pueblo y de su cultura. En esta segunda aventura visitará nuevas ciudades, conocerá nuevos dioses, entablará nuevas amistades fruto de sus viajes, así como también se reencontrará con antiguos amigos a consecuencia de la itinerante vida que lleva como guerrero al servicio del patrón de su aldea. Siempre apostando la vida en cada combate a cambio del valioso botín con que todo hombre de armas sueña, no dudará lo más mínimo a la hora de entablar batalla con el sinnúmero de pueblos que tratan de conquistar la tierra de sus ancestros. Sin embargo, su destreza en el manejo de la falcata, así como la nobleza de sus actos y de su corazón, le granjearán nuevos e inesperados enemigos que harán todo lo posible por acabar con su vida. Todas estas nuevas vivencias le harán reflexionar tanto del modo de vida que lleva, como del camino para alcanzar la felicidad que todo ser humano anhela, que no siempre tiene por qué buscarse en la riqueza y la opulencia. Aventuras, amor, desengaños, traiciones… Este segundo libro tiene todos los ingredientes, a la par que añade otros nuevos, para que si disfrutaste con la lectura de la primera parte lo hagas todavía más con la segunda. En la novela Dioses y Reyes, se pretende seguir dando a conocer las costumbres y el modo de vida de los pueblos que dominaban la accidentada orografía de la península ibérica antes de la llegada del Imperio Romano. En esta segunda entrega, el protagonista visitará las antiguas ciudades de Sucro (Cullera) y Bílbilis (Calatayud). En ellas, así como en el resto del libro, se continúan recreando una serie de aventuras de ficción para que el gran público pueda conocer y aprender acerca del modo de vida de los hombres y mujeres que poblaban las tierras de lo que hoy en día son España y Portugal, en una época que se sitúa entre los siglos V y III a.C.

Sangre de lobo
Cástalo continúa dispuesto a todo para ayudar a que su pueblo gane la gran guerra contra los hombres del oeste. Siendo ahora el líder de una de las muchas aldeas íberas, el joven edetano se embarca en una nueva campaña bélica que nada tendrá que ver con las anteriores. Pronto entenderá que no es lo mismo empuñar una falcata para atacar y defender la vida de uno mismo, que tener que dirigir a otros, cuyas vidas dependerán de las decisiones que él mismo tome. Después de tantas estaciones en guerra, el edetano deberá hacer uso de todo su ingenio y valor para tratar de superar los obstáculos que el destino pondrá en su camino, no pudiendo contar más que con la lealtad de unos pocos corazones nobles dispuestos a ayudarlo hasta las últimas consecuencias para lograr su propósito. Nuevos personajes, reencuentros con otros anteriores, decisiones difíciles y unos hechos tan dolorosos como inesperados pronto harán comprender a nuestro protagonista el alto grado de sufrimiento que tendrá que estar dispuesto a soportar si quiere alcanzar tanto la victoria terrenal como la gloria inmortal. Con Sangre de Lobo, la tercera novela que cierra la trilogía iniciada dos años atrás con Tiempo Íbero, el autor Alfredo López López pone fn a las aventuras de Cástalo de Edetania en la Iberia prerromana. Nacido en Valencia (España), el 5 de mayo de 1979, este escritor novel trata de despertar la curiosidad del gran público acerca de una época de la que, desgraciadamente, se conocen muchos menos aspectos de la vida de aquellas personas que vivieron en la península ibérica, de lo que se conoce de otras épocas posteriores.

Balansiya
Hanza y Amín son dos jóvenes hermanos llenos de ilusión en busca de un futuro mejor, hijos de un antiguo guerrero musulmán venido a menos. Udín es un guerrero de noble corazón y determinación inquebrantable, que nunca escatima en esfuerzos a la hora de defender la fe mahometana frente a los belicosos cristianos de los reinos del norte. Modafar y Abu, hijos de Abd al-Aziz ibn Ámir, malik de Balansiya, y primero de la dinastía de los amiríes, tratan de recuperar el favor de su padre después de que este haya relegado a la madre de ambos, Bashira, a la tercera posición dentro del orden de su harén, lo cual pone en peligro las aspiraciones de poder sucederlo como máxima autoridad de la taifa cuando Allah decida llamarlo a su presencia. Bashira, fiel esposa, además de inteligente y con un carácter indomable, propio de la sangre navarra que corre por sus venas, luchará contra todo tipo de adversidades para conjurar los peligros y traiciones que amenazan tanto su vida como la de sus hijos, así como la paz de Balansiya, la más próspera de todas las taifas de Al-Ándalus. En esta novela coral, en la que tres historias terminan confluyendo en una sola, se pretende poner en conocimiento de quien decida leer sus páginas la existencia de una época dorada en numerosos aspectos, tanto científicos como artísticos, injustamente tratada en muchas ocasiones al relegarla a un inmerecido olvido. Medicina, agricultura, matemáticas, poesía, botánica, ingeniería hidráulica, astronomía, farmacopea, filosofía… numerosas, variadas y ricas, fueron las aportaciones que la cultura andalusí hizo a la posteridad, muchas de las cuales seguimos utilizando hoy en día. Los médicos Ibn Wafid y Avenzoar, el matemático Ibn al-Samh, los astrónomos Azarquiel y Al-Battani, el botánico Ibn Baytar, o el poeta Ziryab y la poetisa Wallada bint al-Mustakfi (hija del undécimo califa de Córdoba, Muhammad al-Mustakfi) son algunos de los más destacados nombres que contribuyeron a impulsar la cultura andalusí hasta el punto de ser considerada la más avanzada de Europa en su época.
