Amarillo
Sus libros

No lo llames amor. Serie No lo llames, 1
Una divertida comedia romántico-erótica que nos demuestra que no todo es como parece, sino que cada persona encierra un mundo, unos miedos y, algunas, hasta un punto de locura.La convivencia no es fácil en una comunidad de vecinos. En la mía hay malentendidos, vecinos cotillas, niños ruidosos, ancianas de rígidas tradiciones, mujeres de disipadas costumbres (por lo visto, una de esas soy yo), divorciadas rompepelotas, apuestos metrosexuales y, aunque te cueste creerlo, hasta un par de personas que están en sus cabales. Bueno, más o menos...En medio de esa fauna urbana habito yo. Y vivo, mejor dicho, vivía, muy tranquila, hasta que me he vuelto loca por un nuevo vecino... Es un hombre solitario, de mirada taciturna y labios golosos que se ha instalado en el edifi cio hace un par de meses con su abuela, que, por cierto, es mi enemiga acérrima. ¡Estoy pensando en liarme con él solo para molestarla!Aunque claro, el que cada vez que lo veo me muera por besarlo es un plus. Y si esto no fuera suficiente para alterar mi (escasa) paz mental, ahora también tenemos a un macabro bromista que se dedica a dejarnos regalitos en los descansillos de la escalera. ¡Espera a que lo pille!

No lo llames pasión. Serie No lo llames, 2
Yo era una mujer felizmente casada, con dos hijas maravillosas y un marido estupendo. O eso creía. Porque hace seis años descubrí que me estaba poniendo los cuernos. Pero, ojo, no unos cuernos pequeñitos y disimulados, no. Unos que envidiarían incluso los miuras de pura raza. Grandes, voluminosos y afilados. De esos que todo el mundo ve menos la interesada, que, en este caso, era yo. Así que dejé de estar felizmente casada. Me divorcié, me compré un piso tan lóbrego como mi alma y me mudé a él con mis hijas. Comencé una nueva vida, conocí a nuevos amigos y poco a poco el rencor que sentía hacia el género masculino de mi especie fue desapareciendo. La cuestión es que estaba muy cómoda con mi nueva vida repartida entre mi trabajo, mi familia y mis amigas. Hasta que, de repente, llegaron ellos. Sí, dos a falta de uno. Y radicalmente distintos el uno del otro. Al principio no es que me hiciera mucha ilusión despertar su interés, pero qué queréis que os diga, seis años practicando sexo única y exclusivamente conmigo misma son demasiados años. Así que me estoy planteando tener un affaire. Bueno, dos en realidad.

Besos robados
Una magnífica novela romántico-erótica con toques de misterio en la que un «te creo» vale mucho más que un «te quiero».Ha pasado un lustro desde que Raúl Garrido, el director mimado del cine español, rodó su última película. Cinco años desde que tocó fondo y todas las puertas se le cerraron. Cinco años desde que su vida fue comentada, diseccionada y juzgada por la prensa amarilla.Ahora ha vuelto a escena para rodar una serie. Una de categoría B, o incluso C o D, si es que eso existe. Tiene como protagonistas a una vieja gloria del cine, más preocupada por su aspecto que por la calidad de su interpretación, y a un actor desconocido e inexperto, mucho más joven que ella, algo que a la actriz le sienta fatal. A esto hay que añadir un productor que lo vigila para que no vuelva a caer en «antiguos vicios» y personal de rodaje insuficiente.Pero en realidad, nada de eso sería un problema para Raúl si su jefe no se hubiera empeñado en contratar una nueva script. Una que lo saca de quicio. Que jamás dice la verdad. Que tiene ideas propias y demasiada imaginación. Y que lo vuelve loco. En todos los sentidos.

No lo llames deseo. Serie No lo llames, 3
El amor no es tan maravilloso como lo pintan. El amor es deseo. caricias y risas. pero también traición y dolor. Es agonizar hasta desaparecer. hasta darte cuenta de que no eres capaz de reconocerte ante elespejo. He amado con locura. Por amor he soportado mucho más de lo soportable. he llorado y he sangrado. Me he roto en pedazos y he tardado meses en volver a ser poco más que una sombra del hombre que era. Así que no pienso caer en el mismo error. Porque amar es un enorme y terrible error. Y no me importa si ella es dulce. divertida y leal. Si me descubre su corazón en cada sonrisa. No importa que me falte el aire cuando ella no está a mi lado. No voy a cometer el error de enamorarme de ella. Porque el amor duele. desgarra. exige y. al final. mata. Y yo no sé si podré resurgir de mis cenizas de nuevo.

No lo llames amor
La convivencia no es fácil en una comunidad de vecinos. En la mía hay malentendidos, vecinos cotillas, niños ruidosos, ancianas de rígidas tradiciones, mujeres de disipadas costumbres (por lo visto, una de esas soy yo), divorciadas rompepelotas, apuestos metrosexuales y, aunque te cueste creerlo, hasta un par de personas que están en sus cabales. Bueno, más o menos... En medio de esa fauna urbana habito yo. Y vivo, mejor dicho, vivía, muy tranquila, hasta que me he vuelto loca por un nuevo vecino... Es un hombre solitario, de mirada taciturna y labios golosos que se ha instalado en el edifi cio hace un par de meses con su abuela, que, por cierto, es mi enemiga acérrima. ¡Estoy pensando en liarme con él solo para molestarla! Aunque claro, el que cada vez que lo veo me muera por besarlo es un plus. Y si esto no fuera suficiente para alterar mi (escasa) paz mental, ahora también tenemos a un macabro bromista que se dedica a dejarnos regalitos en los descansillos de la escalera. ¡Espera a que lo pille!

No lo llames pasión
Yo era una mujer felizmente casada, con dos hijas maravillosas y un marido estupendo. O eso creía. Porque hace seis años descubrí que me estaba poniendo los cuernos. Pero, ojo, no unos cuernos pequeñitos y disimulados, no. Unos que envidiarían incluso los miuras de pura raza. Grandes, voluminosos y afilados. De esos que todo el mundo ve menos la interesada, que, en este caso, era yo. Así que dejé de estar felizmente casada. Me divorcié, me compré un piso tan lóbrego como mi alma y me mudé a él con mis hijas. Comencé una nueva vida, conocí a nuevos amigos y poco a poco el rencor que sentía hacia el género masculino de mi especie fue desapareciendo. La cuestión es que estaba muy cómoda con mi nueva vida repartida entre mi trabajo, mi familia y mis amigas. Hasta que, de repente, llegaron ellos. Sí, dos a falta de uno. Y radicalmente distintos el uno del otro. Al principio no es que me hiciera mucha ilusión despertar su interés, pero qué queréis que os diga, seis años practicando sexo única y exclusivamente conmigo misma son demasiados años. Así que me estoy planteando tener un affaire. Bueno, dos en realidad.

No lo llames sexo... ¿O sí? Serie No lo llames, 4
Una novela romántico-erótica que nos enseña que los remordimientos pueden anclarte a la tierra, pero el amor puede elevarte al cielo. ¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para olvidar?Me gusta el sexo. Mucho. Pero no por el éxtasis que conlleva, o al menos no solo por eso, sino porque cuando estoy perdido entre el placer, el deseo y la necesidad es el único momento en que puedo dejar depensar en lo que hice. En el daño que provoqué. En el precio que me tocará pagar cuando me atrapen.Porque tengo claro que va a ser así. No puedo escapar. No sé cómo hacerlo.Llevaba huyendo tanto tiempo que ya ni siquiera sabía cuál era mi lugar en el mundo, hasta que di con Calix e Iskra. Y los deseé con locura. Tanto que me volví descuidado y olvidé fortificar mi corazón.Pero no fueron ellos los que se colaron en él a través de las grietas que se abrieron, sino la Reina del Infierno. Y la deseo mucho más de lo que sería prudente.

Besos prohibidos
Una novela romántica espectralmente divertida en la que nada es lo que parece y en la que alcanzar «el cielo» solo es cuestión de amor y confianza... Y de muchas risas.Hace tiempo, Jota cometió un gran error. Y no es que no hubiera cometido muchos otros errores antes. Pero este fue apoteósico: le costó su trabajo, liquidó su carrera y casi acaba con la vida de su mejor amigo. Ahora, tras años de esfuerzo y autocontrol, ha conseguido volver a ser admitido en el complicado mundo cinematográfico. El problema es que la grabación tiene lugar en una antigua mansión cargada de secretos, de viejas historias y, según dicen, de fantasmas, y cuyas dueñas son dos ancianas de lo más peculiares.Pero eso no es lo que le preocupa a Jota. Lo que le quita el sueño y lo lleva por la calle de la amargura es la deslenguada y desafiante mujer que se divierte haciéndole la vida imposible. Ella y, por supuesto, todos los incidentes inexplicables que se suceden en el rodaje y que parecen apuntarle como único culpable.

No lo llames sexo... ¿O sí?
El amor perjudica gravemente a la salud, por eso yo sólo practico sexo. Con quien sea, como sea y donde sea, y si es muy a menudo, mejor. Me gusta el sexo. Mucho. Pero no por el éxtasis que conlleva, o al menos no únicamente por eso, sino porque cuando estoy perdido entre el placer, el deseo y la necesidad es el único momento en que puedo dejar de pensar en lo que hice. En el daño que provoqué. En el precio que me tocará pagar cuando me atrapen. Porque tengo claro que va a ser así. No puedo escapar. No sé cómo hacerlo. Llevaba huyendo tanto tiempo que ya ni siquiera sabía cuál era mi lugar en el mundo, hasta que di con Calix e Iskra. Y los deseé con locura. Tanto que me volví descuidado y olvidé fortificar mi corazón. Pero no fueron ellos los que se colaron en él a través de las grietas que se abrieron, sino la Reina del Infierno. Y la deseo mucho más de lo que sería prudente.

No lo llames deseo
El amor no es tan maravilloso como lo pintan. El amor es deseo, caricias y risas, pero también traición y dolor. Es agonizar hasta desaparecer, hasta darte cuenta de que no eres capaz de reconocerte ante el espejo. He amado con locura. Por amor he soportado mucho más de lo soportable, he llorado y he sangrado. Me he roto en pedazos y he tardado meses en volver a ser poco más que una sombra del hombre que era. Así que no pienso caer en el mismo error. Porque amar es una enorme y terrible equivocación. Y no me importa si ella es dulce, divertida y leal. Si me descubre su corazón en cada sonrisa. No importa que me falte el aire cuando ella no está a mi lado. No voy a cometer el error de enamorarme de ella. Porque el amor duele, desgarra, exige y, al final, mata. Y no sé si podré resurgir de mis cenizas de nuevo.

Morder tus labios sobre sábanas de seda
Ella es fuego, desafío y travesura. Él es solidez, estoicismo y arrogancia. Ella está en la ruina. A él le sobra el dinero. Ella huye a Madrid para escapar de un pasado doloroso e injusto en el que tuvo que ser dura, mala y egoísta para sobrevivir, y en el que el amor era una quimera, la debilidad un riesgo y la lealtad se pagaba cara. Y no es fácil rehacer tu vida, sobre todo si no tienes trabajo ni facilidades para encontrarlo. Él es dueño de Torture Eden, la discoteca fetish más famosa de Madrid, tiene su vida organizada con meticulosa perfección, no admite debilidades, mucho menos en sí mismo, y todo su mundo lo componen su trabajo y su hija. Y, además, se aburre. Pero mucho. Ella le pide trabajo. Él la rechaza por un motivo de lo más frustrante. Así que ella se venga. Y desde ese momento entablan una batalla que sólo juntos podrán ganar. Si te quedaste con ganas de saber algo más de Marilia, de Besos prohibidos, y Nath, de No lo llames sexo... ¿O sí?, ésta es tu historia.

Lamer tu piel bajo el sol de Kenia
Descubre con la nueva novela romántico-erótica de Noelia Amarillo cómo los peores comienzos a veces pueden tener los finales más felices.Sergio e Isabel se conocen desde niños, exactamente desde que ella entró en la escuela a mitad de curso y se sentó a su lado. Fue odio a primera vista.Isabel, de mayor, quería salvar vidas. Pero no como los superhéroes de ficción, sino de verdad, en hospitales y operando.Sergio soñaba con ser millonario sin dar palo al agua y sin dejarse la piel en aburridos trabajos.Ya de adulta,Isabel es médico cooperante en Kenia y lucha por los más vulnerables, hasta que se ve obligada a regresar a España porque necesita las costosas medicinas modernas, que jamás llegan a los países pobres, para curarse a sí misma.Sergio es Kaos, el Príncipe del Paraíso, uno de los dueños del club swinger El Lirio Negro. No es tan rico como soñaba, pero se acerca. Ve pasar los días sin más ambición que no aburrirse demasiado, atormentar a sus socios con sus travesuras y dejar correr las horas con obligada indolencia. Tiene todo lo que siempre ha deseado. O, en realidad, lo que siempre se ha permitido desear. Porque una vez, tiempo atrás, Isabel le hizo tener otro sueño y le arrancó una promesa.Cada miércoles, fiel a su palabra,deja de ser Kaos por unas horas para volver a ser Sergio. Y uno de esos miércoles el destino, puñetero como siempre, pone en su camino a Isabel.Si te quedaste con ganas de saber algo más de Kaos, el personaje secundario de lujo enMorder tus labios sobre sábanas de seda yNo lo llames sexo... ¿O sí?, esta es tu historia.

Morder tus labios sobre sábanas de seda
Ella es fuego, desafío y travesura. Él es solidez, estoicismo y arrogancia. Ella está en la ruina. A él le sobra el dinero. Ella huye a Madrid para escapar de un pasado doloroso e injusto en el que tuvo que ser dura, mala y egoísta para sobrevivir, y en el que el amor era una quimera, la debilidad un riesgo y la lealtad se pagaba cara. Y no es fácil rehacer tu vida, sobre todo si no tienes trabajo ni facilidades para encontrarlo. Él es dueño de Torture Eden, la discoteca fetish más famosa de Madrid, tiene su vida organizada con meticulosa perfección, no admite debilidades, mucho menos en sí mismo, y todo su mundo lo componen su trabajo y su hija. Y, además, se aburre. Pero mucho. Ella le pide trabajo. Él la rechaza por un motivo de lo más frustrante. Así que ella se venga. Y desde ese momento entablan una batalla que sólo juntos podrán ganar.

Los secretos de tu cuerpo
Julio no está pasando por su mejor momento. Su mujer le ha pedido el divorcio y a él se le ha caído el mundo encima, no por el hecho de que se les haya acabado el amor ?hace años de eso?, sino por todo lo que conlleva: tres días a la semana deberá hacerse cargo, él solito, sin ayuda de nadie, de sus hijas y de su hermano, un adolescente insoportable. Y, precisamente, no es que los conozca demasiado bien ?más bien nada? o sepa cómo interactuar con ellos. Al fin y al cabo, siempre ha trabajado muchas horas y apenas estaba en casa, lo que hasta el momento le había venido de maravilla para evitar a su familia. Mor es la buena amiga a la que todos acuden cuando están mal, pero a la que olvidan cuando todo va bien; a la que siempre ven como compañera y jamás como posible amante. Es amable, alegre y positiva, y sabe ver el lado bueno de las cosas, incluso de un hombre que no tiene ni idea de ser padre ni hermano. Su pasión son los niños con los que trabaja en Intervenciones Terapéuticas Asistidas con Caballos. Y está harta de ser invisible. ¿Qué ocurrirá cuando los caminos de Julio y Mor se acaben se cruzando?

El roce de tu piel
Una novela romántico-erótica de segundas oportunidades en la que nada es lo que parece y que pone especial atención en el miedo a no ser lo que esperan de ti.Elías es un hombre serio e intransigente, pero justo. También es, según la opinión generalizada de quienes lo rodean, aburrido, arrogante y puntilloso. Es, además, dueño de una próspera escuela de hípica, padre de una adolescente complicada —y mucho más problemática de lo que ella le deja ver— y viudo desde hace tres años. Se siente solo, pero eso es algo que está decidido a solucionar. Beth es distante, esquiva y un tanto cínica. Y guarda un secreto que condiciona su relación con los hombres. Un secreto que la amedrenta y le despierta una sospecha: ella no es como las demás mujeres. Ella está «averiada». Algo que le ha quedado claro tras una amarga relación que también le ha hecho ver que el estado ideal —al menos para ella—es la soltería. Y así está decidida a seguir por los siglos de los siglos, amén. El problema es que Elías está interesado en Beth. Y es incluso más terco que ella. Y, además de arrogante, es atractivo, carismático e insistente. Y, por añadidura, besa de maravilla.

No soy tu príncipe
¿Puede el amor vencer al odio? ¿Y al miedo? Descúbrelo en esta novela romántico-erótica de Noelia Amarillo.Jaime se ha sentido solo y desprotegido toda su vida al haber sido abandonado por quien más debería quererlo: su madre. Ahora, esa mujer a la que su padre le enseñó a odiar ha aparecido de improviso y asegura que todo lo que le han contado sobre ella es mentira: no lo abandonó al nacer, sino que se lo robaron de los brazos. Jaime ya no sabe qué creer ni qué sentir. Su mundo se ha vuelto del revés y no encuentra la manera de afrontarlo, por lo que cae en una espiral de noches sin control bañadas en alcohol y odio. Iris es feliz. Tiene una familia que la adora, un trabajo que la llena y unos amigos que la siguen hasta el fin del mundo. Es risueña, atrevida y cree en el AMOR, con mayúsculas. Eso sí, el hombre del que se enamore debe cumplir ciertos requisitos: debe ser un príncipe azul (azul cielo a ser posible, el azul oscuro no le gusta), escalar la torre más alta del castillo más alto (no vale un primer piso, eso sería muy fácil) y vencer al dragón más feroz (pero no matarlo, pobre animalito) para conquistar su corazón. Literalmente. ¿Conseguirá el amor por Iris sacar a Jaime de su burbuja de destrucción y soledad? Han dicho de sus novelas: «Leer un libro de Noelia es apostar a caballo ganador, sabes que tienes entre manos una lectura que con seguridad te dejará una buena resaca literaria.» Ela Martí «La sensibilidad de Noelia Amarillo para escribir tramas duras y conseguir que sean interesantes y amenas hacen que espere, desde ya, con impaciencia su siguiente novela.» Carmen «Me encanta cómo construye Noelia sus pequeños universos, cómo va enlazando personajes secundarios a la historia principal enriqueciéndola y haciendo que quieras saber más sobre la historia particular de cada uno de ellos. Sus novelas siempre tienen ese toque de historia coral que las hace muy especiales.» Eva
