Ayn
Sus libros

La rebelión de Atlas
Una revolución filosófica contada en forma de thriller de acción.¿Quién es John Galt? ¿Por qué tiene que luchar en sus batallas no contra sus enemigos, sino contra aquellos que más le necesitan? ¿Por qué lucha la batalla más dura contra la mujer que ama? Sabrás las respuestas a estas preguntas cuando descubras el motivo que hay tras los desconcertantes eventos que causan estragos en la vida de los asombrosos personajes que pueblan este libro. Descubrirás por qué un genio de la producción se convierte en un vulgar playboy…por qué un compositor abandona su carrera en la noche de su mayor triunfo…o por qué la bella directora de un ferrocarril transcontinental se enamora del hombre al que ha jurado asesinar.La rebelión de Atlas es un clásico moderno y la declaración de objetivismo—su innovadora filosofía—más extensa de Rand. Ofrece al lector un espectáculo de la grandeza humana, representado con toda la poesía y poder de una de las artistas más destacadas del siglo XX.

El manantial
El libro sigue su batalla para practicar lo que el público ve como la arquitectura moderna y racional, en un mundo centrado en la adoración de la tradición y la falta de originalidad.Uno de los grandes éxitos de la gran filósofa y escritora que ha supuesto un punto de inflexión dentro del pensamiento contemporáneo norteamericano.El manantial es la obra más conocida de Ayn Rand trasLa rebelión de Atlas. En ella, de nuevo, nos muestra aspectos esenciales de su filosofía a través de una fascinante novela. El propósito de esta obra es «una defensa del egoísmo en su significado real... una nueva definición de egoísmo y su ejemplo viviente». Este «ejemplo vivo» del egoísmo es Howard Roark, «un arquitecto e innovador, que rompe con la tradición, [y] reconoce la autoridad de su propio juicio independiente». El individualismo de Roark contrasta con el colectivismo espiritual de muchos otros personajes, que son variaciones de la temática de la «segunda mano»: pensar, actuar y vivir de segunda mano. Howard Roark decide luchar contra los convencionalismos sociales, las ideas preconcebidas, los prejuicios, y las mentes pusilánimes, en lugar de comprometer su visión artística y personal. El libro sigue su batalla para practicar lo que el público ve como la arquitectura moderna y...

Los que vivimos
Publicada por primera vez en 1936, "Los que vivimos" es un retrato vibrante y conmovedor del impacto que tuvo la Revolución rusa en un grupo de seres humanos que no exigían más que el derecho a vivir su vida y a buscar la felicidad. Su protagonista, Kira, alter ego de la autora, estudia ingeniería y sueña con construir puentes, pero es expulsada de la universidad por sus ideas. El hombre del que está enamorada, Leo, hijo de un héroe zarista, no encuentra trabajo debido a su pasado familiar. Desesperados por subsistir, piden ayuda a Andrei, un joven comunista que ama a Kira y está convencido de la bondad del comunismo y la revolución. No se trata sólo de un relato político. Cuenta la historia de los hombres y las mujeres que tuvieron que luchar para sobrevivir bajo las banderas rojas y los eslóganes comunistas. Y es, además, un retrato de lo que eso supuso. ¿Qué pasó con los que osaron mostrarse desafiantes? ¿Ante quienes sucumbieron? Después de huir de Rusia a Estados Unidos, Ayn Rand quedó perpleja por el modo en que muchos intelectuales y políticos estadounidenses observaban con complacencia el auge del comunismo. Para desmontar ante ellos el «noble ideal» del colectivismo escribió esta novela, redescubierta tras el éxito de "La rebelión de Atlas".

Himno
Los humanos sólo existen ya para servir al Estado. Son concebidos en Palacios de Procreación controlados y mueren en el Hogar de los Inútiles. Desde la cuna hasta la tumba, la multitud es únicamente el gran NOSOTROS. En una oscura época futura, eso es lo que queda de la humanidad. El amor, la ciencia o la civilización han desaparecido. Pero en ese espectro de colectividad, en el que la sociedad ha aniquilado por completo al individuo, vive el único hombre que se atreve a pensar, a buscar y a amar. El único que tiene la valentía de perseguir y alcanzar el conocimiento, querer a la mujer que desea y desafiar a la masa informe y sometida. Será perseguido por su osadía, porque ha cometido el pecado más imperdonable. Ha redescubierto una palabra perdida y sagrada: Yo. Ese es el punto de partida de esta gran novela de Ayn Rand, que anticipa y pone las bases de obras maestras posteriores como El manantial y La rebelión de Atlas. En ella, Rand, la gran filósofa del Objetivismo y defensora de la razón y el individuo, detalla el funcionamiento de una sociedad totalitaria en la que cualquier aspecto de la vida está dictado por el Estado. Una sociedad en la que todo el mundo ha quedado subyugado al grupo y es sacrificado por el bien común. Himno es el mejor recordatorio para que nunca olvidemos que el colectivismo como ideal moral puede convertirse en la pesadilla más absoluta: aquella en la que el yo desaparece. Y, con él, el individuo.

Ideal
Kay Gonda es una actriz bella y atormentada que, tras ser acusada de asesinato, pide ayuda a seis admiradores que le habían escrito cartas en las que todos le decían que ella representaba su ideal. Un respetable hombre de familia, un activista de extrema izquierda, un artista cínico, un evangelista, un playboy y un alma perdida: cada uno responde de manera distinta ante la petición de auxilio de Kay, que quiere saber hasta qué punto estos hombres están dispuestos a proteger a su ideal. A diferencia de la opinión convencional, en la filosofía de Ayn Rand es posible alcanzar el ideal, pero lograrlo requiere integridad. Kay Gonda obliga a sus devotos admiradores a enfrentarse a la irrealidad de sus ideales, en lo que acaba siendo una guía filosófica para entender la hipocresía, las ideas y las actitudes que hacen que los ideales se vuelvan impotentes y estériles. Pero no todos los personajes renuncian a sus ideales. Y esa es la intriga de esta obra singular y coherente dentro del pensamiento de Rand: descubrir qué admiradores permanecerán fieles a sus ideales y qué forma adoptará su lealtad. Ayn Rand escribió Ideal en 1934 como una novela, pero pensó que la historia se desarrollaría mejor como obra de teatro y dejó a un lado la versión narrativa. Con este volumen, los millones de seguidores ...

La virtud del egoísmo
Desde que empezaron publicarse, las obras de Ayn Rand han tenido un notable impacto en la escena intelectual, política y social. Sus ideas se han discutido con pasión y defendido con ahínco durante más de medio siglo. En el universo randiano el tema subyacente siempre es la filosofía, con una nueva moralidad que aborda el individualismo, la libertad, y el rechazo a la vocación totalitaria de los estados y a los instintos tiránicos de aquellos que quieren imponernos soluciones colectivistas. Un desafío que todavía hoy sigue vigente y nos amenaza. Conocida como Objetivismo, su filosofía sostiene que la vida humana —la vida apropiada para un ser racional— es la norma de los valores morales y considera que el colectivismo es incompatible con la naturaleza del hombre. En esta serie de ensayos escritos a lo largo de varias décadas, Rand se pregunta por qué el hombre necesita la moral. Y, su respuesta, define un nuevo código ético basado en la virtud del egoísmo.

Filosofía: quién la necesita
La filosofía no es un pasatiempo para adolescentes taciturnos ni para intelectuales que viven en su torre de marfil. Es una disciplina que aborda las cuestiones más importantes de la vida humana. ¿Cómo queremos que sea el mundo en el que vivimos? ¿Cómo podemos distinguir el conocimiento del engaño? ¿Qué es bueno y qué es malo? En estos ensayos inéditos en castellano, que Ayn Rand escribió en los años posteriores a la publicación de La rebelión de Atlas, la novelista y filósofa encaró la raíz de algunas de sus principales preocupaciones: el poder para cambiar las cosas, la distinción entre el egoísmo racional y el ego caprichoso, la censura o la distinción entre el mundo natural y los logros construidos por el hombre. En Filosofía: quién la necesita, Rand muestra cómo las ideas abstractas tienen consecuencias profundas en la vida real y examina algunas cuestiones que siguen de máxima actualidad: la relación entre el igualitarismo y la inflación, entre el colectivismo y la regulación de la pornografía o el consumo de alcohol, o el problema del libre albedrío frente al determinismo. Con una mezcla de erudición y provocación, de perspicacia y generosidad vital, este libro permite conocer las fuentes intelectuales de la obra de Rand, la escritora que, hoy más que nunca, permite entender las grandes luchas que enfrentan a los individuos con los enemigos de la libertad.

Estuche Ayn Rand
Ayn Rand fue una filósofa y escritora rusa que desarrolló el famoso sistema filosófico conocido como objetivismo. Fiel defensora del individualismo, el egoísmo racional y el capitalismo laissez faire, Rand dejó un importante legado que sigue influyendo a los pensadores actuales, tanto a nivel nacional como internacional. Este estuche reúne las mejores obras de Rand, incluyendo los títulos de La rebelión de Atlas, La virtud del egoísmo, Ideal, Himno, Los que vivimos, El manantial y Filosofía: quién la necesita.

Introducción a la epistemología objetivista
Los conceptos, el llamado «problema de los universales», constituyen el tema central de la historia de la filosofía. La validez del conocimiento humano depende de la validez de los conceptos, pero los conceptos son abstracciones o universales, mientras que todo lo que el individuo percibe es específico, subjetivo. Cuando nos referimos a tres personas como «hombres», ¿qué es lo que designamos con ese término? ¿Qué tienen en común estas diferentes singularidades para que podamos englobarlas bajo un mismo término? ¿Qué es, en la realidad, lo que se corresponde con el concepto «hombre» en nuestra mente? Para responder a todos estos interrogantes, la escritora y pensadora Ayn Rand nos ofrece en este volumen un análisis de uno de los elementos cardinales de su filosofía: la teoría objetivista sobre los conceptos. En un panorama intelectual copado por la filosofía posmoderna, que sostiene que la realidad se construye por medio del lenguaje y que éste no es más que una convención social arbitraria, Rand se propone demostrar la validez y restituir la dignidad epistemológica del saber conceptual universal. Dirimir este problema, aparentemente esotérico e intrascendente, es una necesidad crucial para el destino de las sociedades, la ciencia y el progreso.

El manifiesto romántico
Las ideas artísticas de Ayn Rand que completan su sistema filosóficoEn su filosofía moral, Ayn Rand ensalza la virtud del egoísmo, y en su concepción del arte no es menos radical. Este libro contiene su original y audaz teoría estética, que estipula los principios indispensables para juzgar una obra de arte de manera objetiva. Rand sostiene que esos estándares objetivos son posibles porque el arte es una necesidad fundamental de la vida y tiene una función esencial como expresión condensada de la mente racional del ser humano. Las manifestaciones artísticas materializan los conceptos abstractos a través de recreaciones estilizadas de la realidad, que proyectan la visión del artista sobre la naturaleza humana y concretan las representaciones filosóficas de las distintas culturas. Abriéndose paso entre la confusa niebla de misticismo y sentimentalismo que suele envolver a la experiencia artística y a los juicios estéticos, Rand ofrece una definición precisa del arte. Desarrolla, además, una crítica devastadora del naturalismo y el modernismo, concibiendo el arte contemporáneo como testimonio de la corrupción del estado intelectual de nuestra cultura. Su argumentación permite entender mejor la obra literaria de la propia autora, más afín al romanticismo y orientada a ofrecer un retrato del hombre ideal. Publicada por primera vez en 1969, El manifiesto romántico es una de las obras más desconocidas del canon randiano, pese a ser uno de sus ensayos más sólidos y coherentes, y que nos permite entender por qué hemos ingeniado y consumido obras de arte desde tiempos inmemoriales, alegando que la creación debería tener el horizonte de elevar el espíritu humano.
