Benito Acosta García Quintana
Natural de Zalamea de la Serena (Badajoz), nació el 14 de marzo de 1937. Cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario Diocesano de San Atón. Ordenado presbítero el 7 de abril de 1962, su primera misión fue la de coadjutor de Aceuchal.
Allí comenzó a completar su formación teológica y bíblica conectando con la gente más humilde: unas páginas de teología que no estaban en los libros.
Pasó de ahí a ser párroco en Táliga, donde siguió aprendiendo de los pobres. Tras una estancia forzada de dos años en Melilla como alférez capellán, que siempre consideró un destierro, fue párroco de La Morera. Cinco años más tarde, se incorporó a la diócesis de Málaga, como párroco de Mollina. El mundo de la gente humilde siguió siendo su gran maestro, junto con el Evangelio.
Después de diez años en Villanueva de Algaidas, pasó un largo tiempo en una barriada periférica de Málaga ciudad, Granja de Suárez. En este tiempo tuvo la oportunidad de publicar bastante material del que había ido trabajando desde que se ordenó. Sus mayores satisfacciones provinieron de un trato muy cordial con africanos, sobre todo de Nigeria y de una comunidad cristiana de largo recorrido. Su producción literaria es una parte muy importante de su vida y actividad. La obra que aquí publicamos, Aproximación a Hebreos, entra dentro de un grupo de monografías bíblicas, de las que han visto la imprenta: Vosotros orad así, Jesús cuestionado, Bendiciones y lamentaciones evangélicas, El refrán en la Palabra de Jesús, Invitación al Éxodo, Espíritu en la Nueva Alianza, El Mesiazgo en la Nueva Alianza y El lenguaje sobre Dios.
Sus libros

Oráculos para días inciertos
Nacer en el año 1937 es ser hijo de la madre guerra. Una madre común, cruel y escurridiza, omnipresente y misteriosa, que cruzaba nuestros juegos, nuestros sentimientos infantiles, nuestros miedos. Todo el mundo castigaba: la Guardia Civil, los profesores, los padres, los chicos más fuertes a los más débiles. Se hablaban muchas cosas a medias palabras y en voz baja. Salían sombras y fantasmas en las paredes de las largas noches a media luz. Nadie se atrevía a blanquear las manchas de sangre de la tapia del cementerio, ni a blanquear el odio y los deseos de venganza. De vez en cuando escuchábamos en las conversaciones de los mayores noticias de los guerrilleros; era como seguir el hilo, más o menos interrumpido, de una película de aventuras, en la que, al final, previa tortura exquisita para recabar nombres y lugares, el héroe acababa ahorcado… Pues bien: cuando se hace la lectura de toda esta misteriosa realidad, una vez adultos, se remueven todos los cimientos sobre los que se asentaba nuestra existencia y pueden salir de nuestra boca palabras como estas.

Aproximación a Hebreos
El escrito que se ha llamado Epístola a los Hebreos, tal E como está redactado, sólo está al alcance de los que estudian Sagrada Escritura.
Incluso la historia viene a demostrar lo mal que se ha entendido en la praxis el mensaje central de este escrito. Basta con echar una ojeada a la evolución que ha ido sufriendo el modo de concebir la eucaristía o la de los ministerios
en la Iglesia. Sin embargo, hay en este escrito realidades teológicas cristianas de suma importancia que están más contundentemente expresadas que en ningún otro texto de la Nueva Alianza y que además pertenecen al «núcleo más inspirado» de esta obra; por eso no podemos permitir que se pierda este tesoro en la selva de lo que es explicación rabínica para judeocristianos del siglo I en unas circunstancias personales específicas, que no son las de todos, y, menos aún, en nuestro tiempo.

APROXIMACIÓN AL APOCALIPSIS
En lo que a la palabra se refiere, cuenta Benito Acosta que, ocasionalmente, sin intención de formar un conjunto, toma con frecuencia unas breves notas poéticas al ritmo del cada día, utilizando normalmente lenguaje y verso popular. Sin embargo, algunos acontecimientos se salen de las situaciones normales, y en estos casos el tratamiento dado a sus versos es otro, más personal y cuidado, como puede advertir fácilmente el lector. Por eso, el artificio de libro como tal consiste solo en el ensamblaje y disposición de los temas.
José Luis Linares es pintor autodidacta, amigo de importantes pintores malagueños, y con una considerable cultura artística, y en sus ratos libres pinta el óleo con una habilidad especial para el color y el paisaje, pero hace interesantes escarceos por la realidad inventada. En el presente caso se trata de otro aspecto de su arte, la espontaneidad de unos dibujos que practica en cualquier ocasión. Toma cualquier papel y algo que pinte y hace garabatos, puntos, «pizzicatos» sobre el papel. El resultado es que jugando, jugando, vienen a salir unos bellos dibujos, de armoniosos trazos, con o sin parecido a algo real. Estos son los dibujos que ha aportado a esta entrega conjunta.

Aproximación al Testamento de Juan
Este libro presenta, traduce y comenta la llamada 1ª Carta de Juan. Se trata de uno de los textos más interesantes de La Nueva Alianza.
La obra de Juan no es para la simple lectura, sino un texto de meditación. Una profunda reflexión sobre la mística en que se apoya la auténtica vida del cristiano, en la que su autor se recrea acariciando las diversas perspectivas de cada frase hasta sacar de ella todo su jugo, ya que es muy consciente de que todo lenguaje es demasiado pobre para expresar el misterio. La tradición nos presenta al anciano hijo del Zebedeo repitiendo a su comunidad
una y otra vez la palabra «amar». Por eso, no hay ningún título que cuadre mejor a esta obra que el de «testamento». Como en la Despedida del Señor en la última cena, se trata aquí de esas palabras que brotan generosamente del corazón de la privilegiada generación de los testigos que hablan de lo que vieron, oyeron y palparon, para ir al corazón de la generación nueva que forma ya su comunidad cristiana.

APROXIMACIÓN A LA 2ª OBRA DE LUCAS
El segundo libro de Lucas tiene como argumento el difícil proceso que vivió la primitiva comunidad cristiana desde la misión que Jesús le encomendó hasta su proclamación de la Buena Noticia a los paganos. Era imprescindible despegarse del judaísmo para ir a la universalidad y esto no era un proceso desencadenado por la cerrazón de los judíos como primeros destinatarios (las últimas palabras de Pablo al respecto puede hacer creer esto al lector incauto), sino que esta proclamación era ya esencial en la misión encomendada por Jesús a sus apóstoles; pero éllos no acababan de entender. El factor tiempo es imprescindible en toda decisión importante del hombre, y, bajo la batuta del Espíritu de Jesús, presente en la comunidad (nadie mejor que Él podía conocer su obra) acabó siendo patrimonio de la fe cristiana la llamada universal de Dios a la salvación iniciada en Jesús de Nazaret.
