Blasco
Sus libros

Tu hijo puede ser un genio de las mates
Ayúdale a estudiar matemáticas de una forma eficaz y divertida. Sumas y restas, fracciones, áreas, potencias, raíces cuadradas, ecuaciones? En muchos hogares, las matemáticas son todo un problema, pero solo porque no nos han enseñado hasta qué punto pueden resultar fáciles. Basta con que tu hijo las aprenda peldaño a peldaño, con la motivación adecuada, comprendiendo cada paso y divirtiéndose con ellas lejos de fórmulas, recetas e incluso lejos del aula.¿Sabías que para llegar a ser un gran matemático apenas hace falta memorizar nada?, ¿o que puedes ayudar a tu hijo con el cálculo, la geometría o la aritmética casi sin daros cuenta, mientras vais de paseo o hacéis la compra?, ¿o que al mismo tiempo le ayudas a potenciar competencias que resultarán decisivas en su futuro, como la confianza en sí mismo, la tenacidad o la creatividad que requiere la resolución de problemas?, ¿y sabes que encontrarás aliados en trucos de magia o en juegos de cartas?Este libro aborda en un lenguaje siempre accesible una introducción a la casi totalidad de las matemáticas que tu hijo va a estudiar hasta los 12-13 años (desde qué es un número hasta la geometría o las ecuaciones), todo ello aderezado con anécdotas, referencias y actividades para que desarrolléis los dos juntos. Un libro de cabecera, avalado por la experiencia académica y familiar de sus dos autores, que os acompañará durante toda esa primera etapa de formación. Porque con tu ayuda tu hijo puede convertirse en un genio de las matemáticas? y crecer en el camino.Descubre material adicional en www.geniomates.com

Matemagia
Los mejores trucos para entender los números.Aunque a simple vista parezcan disciplinas totalmente distintas, la magia y las matemáticas pueden llegar a ser complementarias. En los juegos surgen los elementos necesarios para la creación científica: maravillar, ilusionar y conseguir que el público se pregunte cómo ha sucedido todo. Fernando Blasco se sirve de cuerdas, naipes, monedas y cubiletes para recrear esa ilusión que además utiliza para explicar esa asignatura no siempre bien recibida. Por fin nos acercaremos a estas dos maravillosas disciplinas por medio del asombro y el entretenimiento. ¡Incluye multitud de juegos y trucos para sorprender a tus amigos!

Morir joven, a los 140
De la mano de la doctora María Blasco, una de las mayores especialistas mundiales en envejecimiento celular, y la periodista científica Mónica González Salomone, este libro nos ofrece un relato apasionante sobre cómo la ciencia ha descubierto que es posible alargar nuestra esperanza de vida hasta los 140 añosEste libro parte de un enfoque revolucionario: el envejecimiento no está previsto por evolución, y, por lo tanto, ninguna ley biológica fundamental prohíbe combatirlo. Es más, según algunos científi cos, el envejecimiento se podría «curar». Morir joven, a los 140 es el relato apasionante que trata en profundidad el descubrimiento de los telómeros, una estructura proteica que protege el extremo de los cromosomas y que tiene un papel importantísimo en el envejecimiento celular. Asimismo, el libro también nos explica los más recientes descubrimientos científicos que demuestran que será posible alargar nuestra vida y luchar contra enfermedades como el cáncer o el Alzheimer, todas ellas ligadas al envejecimiento.Sin embargo, aumentar la esperanza de vida genera dudas, ¿vale la pena vivir más años, realmente? ¿No significa eso sobrecargar nuestro sistema sanitario, nuestras responsabilidades sociales y subir nuestros impuestos? La respuesta es no, porque a lo que se aspira desde la ciencia es a contribuir a...

Dicen los síntomas
Aunque Virginia nunca ha mantenido una buena relación con su padre, se siente obligada a visitarlo a diario y a hacerle compañía cuando este es ingresado gravemente enfermo en una clínica de Valencia. Para ella, obsesionada con las dolencias, los síntomas se revelan más sinceros que las palabras. En esa habitación de hospital se ponen a prueba los vínculos con su madre y con su hermana, precisamente en un momento crítico en la vida de Virginia, para quien la maternidad empieza a ser una urgencia. Un nuevo paciente, un hombre enigmático y no carente de atractivo, ocupa entonces la cama vecina. Al principio Virginia apenas cruza con él algunas palabras de cortesía, pero, poco a poco, los dos traban una complicidad ajena a la asepsia del hospital, y acaban creando un pequeño espacio compartido, un lugar en el que cobijarse. Y en el que tal vez, cuando todo esté perdido, surja algo inesperado y auténtico.

Trincheras en la UCI
Líos amorosos, heridos de bala, apuñalados, perturbados agresivos, alguna que otra sobredosis, accidentes de tráfico? ¿Por qué alguien en su sano juicio hipotecaría sus fines de semana para quedarse a trabajar en una Unidad de Cuidados Intensivos y por un sueldo mísero? Alguien a quien se le ha ido un poco la olla, ¿no? ¿O más bien alguien que ha encontrado su vocación salvando vidas? Como Charlie, un enfermero recién licenciado cuya única manera de gestionar el estrés y la depresión laboral es haciendo memes; o Meri, su alocada mejor amiga, alma gemela y compañera de trabajo. Ellos son los protagonistas principales de Trincheras en la UCI, y a través de ellos conoceremos una serie de historias divertidas y disparatadas, otras tiernas, algunas tristes. Todas ellas conmovedoras, porque están llenitas de ese humor negro, plagado de enredos, entresijos, mamoneos y salseos, sin el que difícilmente se sobrevive al trabajo en los hospitales.

La memoria del alambre
Dos chicas adolescentes viven al límite en la Valencia de los últimos años ochenta, justo antes de que la música mákina y las drogas sintéticas arrasen con todo¿Qué sucede cuando la madre de la que fue tu mejor amiga reaparece al cabo de veinticinco años para preguntarte qué llevaba su hija en un bolsillo de la chaqueta el día que la atropelló un tren? Es lo que le ocurre a la narradora de esta profunda y trepidante historia. Y a partir de ese enigmático y doloroso primer email, empieza a hurgar en la memoria para recuperar a la adolescente que fue, a la pareja de amigas que formaba junto a Carla, dos jóvenes intrépidas que querían vivir muy rápido. Recuerda entonces el liceo en el que estudiaban, y sus incursiones en los billares y las discotecas de una Valencia de finales de los años ochenta. Una época en que la música todavía importaba, y los paisajes sonoros eran el más potente conductor de emociones, el último hábitat de la adolescencia. Al hilo de la conversación con la madre de su amiga, la narradora reconstruye su propia memoria hasta llegar a la ruta del bakalao, donde la muerte de la melodía coincide con la de la propia inocencia.
