Boadella
Sus libros

¡Viva Tabarnia!
Albert Boadella, presidente de Tabarnia en el exilio, reflexiona en este libro sobre la situación actual en Cataluña y las causas políticas, sociales y culturales que han conducido a ella. Boadella conoce bien esas causas y ha vivido muy de cerca el desarrollo del nacionalismo desde los primeros años de la democracia, hasta el punto de que en 2006 decidió autoexiliarse.

Adiós Cataluña
Albert Boadella completa, once años después, la reflexión que le llevó en 2007 a decir adiós a Cataluña.Albert Boadella construye una profunda y objetiva reflexión de la historia del nacionalismo a través de la vida personal y los lances de este «ex insigne catalán».Parte de sus recuerdos entrañables hacia Cataluña, pasando por sus primeros desencuentros y el creciente desencanto con su tierra, hasta llegar a la guerra total. Once años después ha sido elegido presidente de Tabarnia en el exilio.La guerra continúa sin tregua y el amor, afortunadamente, también.

El Duque
La insólita relación entre el noble y el juglar.El Duque y yo no teníamos nada en común. Ni el lugar, ni las formas, ni las amistades, ni los títulos, ni el oficio, ni el nivel de vida. Con tiempo, y sin precipitación, hemos ido tejiendo vínculos mucho más sólidos que los obligados por las circunstancias o los intereses. Este libro es el retrato del amigo singular y del artista que sostiene una obra monumental. A través de sus páginas relato las andanzas y las mutuas influencias de una insólita relación entre el noble y el juglar.La amistad que Albert Boadella mantiene desde hace años con el duque de Segorbe le lleva a reflexionar sobre dos formas de ver el mundo y de estar en él: la del aristócrata que lleva siglos de tradición a sus espaldas y la del bufón, el comediante que arrastra una tradición muy distinta: gente de la farándula, de poco fiar.La verdadera distancia social, el protocolo, el gusto por la tradición y el conservadurismo que, contra todo pronóstico, encaja a la perfección al bufón, amante también de la belleza y de lo clásico: la arquitectura, los jardines, el arte, la música y hasta la fiesta taurina.Una reflexión literaria y evocadora sobre un mundo de gran belleza a pesar de su anacronismo.
