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Bruno de Halleux

Sus libros

Las gramáticas de la guerra

Las gramáticas de la guerra

Teoría psicoanalítica (psicología freudiana)178 pág.ISBN 9789585421271

Una libertad que, paradójicamente, es vivida de forma traumática, contradice toda idea de una búsqueda de recuperación terapéutica de lo dejado; más bien se trata de qué hacer a partir de lo hallado. Si hay retorno, es retornar al poco de libertad que se localiza en la dimensión subjetiva y que permite una nueva vuelta en la relación con el Otro, su reinvención. Hay libertad si hay condiciones que la hagan localizable en cada acto de elección. En este sentido, no hay otra libertad que la del acto de elegir, de consentir o no en ello; y, para esto, debe haber un sujeto dispuesto a sostener el acto y a responsabilizarse de las consecuencias que se desprenden de él. Es la libertad de enlazarse de nuevo (pero a partir de lo nuevo), de instituir, a partir del saldo de saber sobre la causa en juego en la relación con el Otro, un nuevo vínculo, o, al menos, una nueva manera de habitar el campo del Otro con la verdad a cuestas.

Inclusiones y segregaciones en educación

Inclusiones y segregaciones en educación

EDUCACIÓN PEDAGOGÍA234 pág.ISBN 9789585421394

El quehacer de la educación pensada en un para todos es un rasgo distintivo de las instituciones educativas; su proyecto (el de la escuela) implica que, en medio de las diferencias constitutivas, todos se vean implicados de alguna manera en algo que les sea común, que favorezca el formar parte de algo, de un colectivo. Esto no exime de tratar con la singularidad de los estudiantes. La diferencia, como aquello que infringe lo regulado, afortunadamente, distrae a los profesionales de la norma establecida, siempre para inquietar las miradas y, algunas veces, para favorecer interrogantes que movilizan al trabajo. La labor de la escuela, y en ella la de los maestros, no es clínica o terapéutica: el trabajo del educador es pedagógico, aunque a veces, ante la ausencia o imposibilidad de tales figuras, se requiera improvisar. El apoyo de los profesionales, desde sus propios saberes, y centrado en el niño, es decisivo. Como dice Lizbeth Ahumada, se requiere ser dócil al padecimiento humano. No hay norma que pueda hospedar una respuesta satisfactoria para todos. Se necesita un trabajo en que cada niño se encuentre, y ojalá con la posibilidad de vivir con otros, a la manera en que la singularidad de cada uno pueda hacerlo. El trabajo tienta a la normalización y ese parece ser un favor para la escuela, pero cuando se piensa en el niño, en el joven, la respuesta puede ser otra, variada, incluso la de que la escuela, la educación para todos deseada, no sea la mejor respuesta.