Bueno
Sus libros

Las abuelas dan el golpe (novela gráfica)
¿Qué puede llevar a cuatro ancianas de entre 75 y 82 años a atracar un banco? Una soleada mañana de agosto, se presentan en una pequeña sucursal del banco de Roses y anuncian con voz firme: ¡Manos arriba! Esto es un atraco. Poco importa que sean cuatro ancianitas indefensas, armadas tan solo con una muleta y un par de agujas de tejer. Un dispositivo policial ha rodeado la sucursal y las cámaras de televisión están dando la noticia en directo. Los reporteros pronto descubren la identidad de las ancianas. Mientras la policía trabaja para acceder al banco, descubrimos la verdadera razón de este supuesto atraco...

Geografía fácil para la ESO
Nueva colección revisada y actualizadaGEOGRAFÍA FÁCIL PARA LA ESO es una recopilación de todos los resúmenes, esquemas, cuadros, sinopsis y apuntes imprescindibles para aprender y aprobar la materia sin dificultades. LOS ESTUDIANTES tendrán todos los conocimientos necesarios resumidos y de fácil consulta para aprobar la materia. LOS PADRES encontrarán el apoyo perfecto para ayudar a sus hijos de forma rápida en aquella materia que más esfuerzo les supone. LOS PROFESORES hallarán en estos resúmenes, esquemas y cuadros el más eficaz aliado para que sus alumnos comprendan y aprendan la materia que imparten.

Vidas arrebatadas
La tragedia de un día. El drama de dos vidas. Dos niños inocentes, sin el calor de la familia y sin la protección de las instituciones. El 11 de diciembre de 1987, José Mari tenía trece años, y Víctor, once. Residían con su familia en la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza. Poco después de las seis de la mañana el edificio voló en pedazos. Solo una pared quedó en pie. En ella se apoyaban las camas de José Mari y Víctor, que, tras la explosión, despertaron para encontrarse sobre un abismo de escombros. Aún no sabían que su madre, su padre y su hermana de siete años acababan de morir. Con la serenidad del buen periodismo y emoción contenida, Pepa Bueno narra la historia de los dos hermanos, hoy jóvenes retirados que todavía luchan con sus fantasmas. «Cuando los focos se apagan, a las familias de las víctimas les toca seguir tirando, repartiendo de nuevo las cartas de la vida».
