Calderón de la
Sus libros
La vida es sueño
Pocas obras dramáticas se muestran tan vigentes hoy en día como La vida es sueño. Drama religioso o filosófico que, desde el absoluto seiscentista, urde sus raíces en los mitos orientales, la literalidad de su lección moral es capaz, sin embargo . de traducirse en lectura política (educación de príncipes) y en grito revolucionario. Pero, sobre todo, es pieza clave en la historia del conocimiento, del reconocimiento por parte del hombre de su conciencia de existir. Desde el mito de la caverna de Platón hasta la frontera de la modernidad que supone su proximidad en el tiempo y en las inquietudes a la filosofía cartesiana, La vida es sueño se constituye en un modelo de la duda metódica resuelta no a través de la seguridad del pensar, sino por medio de una peripecia trágica que desemboca en el absoluto moral. Por medio de una magnífica parábola literaria y de la grandiosidad de una puesta en escena que vislumbramos en la fuerza suasoria del discurso, Calderón muestra cómo sobre el error no se puede levantar el edificio de la verdad. Y que para la pasión, como todo lo humano, puede someterse a sistema

El alcalde de Zalamea
Si "El alcalde de Zalamea" se ha mantenido a lo largo de los siglos como la más popular comedia calderoniana, es, sin duda, porque su protagonista, Pedro Crespo, encarna de modo formidable el sentimiento del honor como síntesis de la dignidad humana. Pero no bastaría ese único merito para garantizar la universalidad de una obra que incide en un tema tópico, a fuerza de verosímil, en el Siglo de Oro español. Es el arte el que salva la comedia y la hace cada vez más viva. El rigor de los conceptos, polarizados entre Razón y Naturaleza, se encarna en una estructura dramática de gran claridad y enorme riqueza simbólica. Edición de Jose María Ruano de la Haza.

La vida es sueño
La extraordinaria puesta en escena del reconocimiento por parte del hombre de su conciencia de existir. Pedro Calderón de la Barca fue uno de los dramaturgos más destacados del teatro áureo. Perfeccionó las innovaciones de la comedia nueva, desarrolló un tipo de teatro más reflexivo que profundizó en los conflictos éticos, religiosos y filosóficos de su época y supo construir, en una estructura perfecta, un drama filosófico y doctrinal que convierte a su personaje principal en símbolo universal del ser humano. La vida es sueño cuestiona la condición humana y su significación en el mundo por medio de una parábola.

El alcalde de Zalamea
Si El alcalde de Zalamea se ha mantenido a lo largo de los siglos como la más popular comedia calderoniana, es, sin duda, porque su protagonista, Pedro Crespo, encarna de modo formidable el sentimiento del honor como síntesis de la dignidad humana. Pero no bastaría ese único mérito para garantizar la universalidad de una obra que incide en un tema tópico, a fuerza de verosímil, en el Siglo de Oro español. Es el arte el que salva la comedia y la hace cada vez más viva. El rigor de los conceptos, polarizados entre Razón y Naturaleza, se encarna en una estructura dramática de gran claridad y enorme riqueza simbólica.

El médico de su honra / El alcalde de Zalamea
Edición de Fausta Antonucci y Juan Manuel Escudero.Nuevo título de la colección Biblioteca Clásica de la Real AcademiaEspañolaEl médico de su honra yEl alcalde de Zalamea encabezan, junto conLa vida es sueño, el canon de la dramaturgia seria calderoniana. Si en la primera de estas dos obras se reivindica el derecho de los villanos al honor–un honor que es dignidad de la persona, y que se conquista con el esfuerzo, el trabajo y la virtud–, enEl médico de su honra se muestran los efectos devastadores del necesario mantenimiento del honor estamental. Ambas tragedias, que por eso lo son, dramatizan los resultados de los abusos de poder y el precio que el vasallo (el individuo, en una perspectiva más moderna) tiene que pagar para oponérseles. Los estudios de Fausta Antonucci (El médico de su honra) y de Juan Manuel Escudero (El alcalde de Zalamea) profundizan en las muy diversas interpretaciones que han recibido las dos obras, de las que se ofrece en este volumen un texto depurado y anotado a la luz de las últimas aportaciones críticas.

La dama duende
Edición de Fausta AntonucciA los veintinueve años, y tras haber compuesto un buen número de obras para los corrales de comedia, Pedro Calderón de la Barca logró una pieza de capa y espada modélica: La dama duende, amenísimo juego de amores, dudas, osadías y desplantes, cifrados en la tramposa alacena que preside y engrana una acción dramática magistral en su progresión y que se alimenta sobre todo de la confusión y el engaño. En la presente edición de la Biblioteca Clásica de la Real Academia Española, Fausta Antonucci ofrece una anotación exhaustiva de la pieza y un estudio minucioso de su recepción e interpretaciones, presididos por un texto depurado hasta el menor detalle, para el que ha considerado todos los testimonios impresos y manuscritos del siglo XVII, que dan cuenta de la enorme fortuna de la obra tanto sobre las tablas como en las prensas. Ese éxito resiste al paso del tiempo y todavía hoy La dama duende es uno de los títulos más conocidos, estudiados y representados de la obra cómica de Calderón.
