Carlos Alberto Blanco Pérez
Sus libros

Lógica, ciencia y creatividad
En Lógica, Ciencia y Creatividad, Carlos Blanco conjuga datos de la teoría de la evolución y de la neurociencia contemporánea para articular una reflexión filosófica sobre el concepto de creatividad. El problema de cómo encontrar una noción satisfactoria de “creatividad” le lleva también a plantearse preguntas sobre la naturaleza de la inteligencia, el proceso inventivo de grandes genios como Descartes y Leibniz, la posibilidad de ampliar nuestra lógica y el alcance de algunos descubrimientos científicos que han revolucionado categorías aparentemente inexorables de la mente humana. Carlos Blanco (Madrid, 1986) es doctor en filosofía, doctor en teología y licenciado en química. Entre 2009 y 2011 fue Visiting Fellow en el “Comité para el Estudio de la Religión” de Harvard, becado por la Fundación Caja Madrid. Ha publicado diversos libros, como Filosofía, Teología y el Sentido de la Historia (Madrid 2011), Philosophy and Salvation (2012), Conciencia y Mismidad (2013) y El Pensamiento de la Apocalíptica Judía (2013). Actualmente es profesor de filosofía en la Universidad Pontificia Comillas (Madrid).

Más allá de la cultura y de la religión.
La cultura, lo que el hombre añade a la naturaleza, puede definirse desde una teoría de la información. Su desarrollo gravita en torno a dos factores fundamentales: la tecnología y las ideas. El libro propone una reconciliación de estas dos dimensiones básicas para integrar el estudio de la cultura con la teoría del conocimiento y, en último término, con el análisis neurocientífico de la mente. La religión se concibe como expresión simbólica de la búsqueda de sentido que emprende toda cultura. Esta indagación puede adoptar diversas manifestaciones, pero en su nivel más profundo remite a una religión universal, cuya esencia no se agota en las religiones históricas. Sin embargo, semejante proceso ya no es necesario en las sociedades modernas, donde cabe canalizar los ideales tradicionalmente asociados a la trascendencia religiosa por otras vías. Nuestros conceptos de cultura y religión dependen inevitablemente de nuestra noción de lo humano. Por ello, en la última sección, el libro discute los retos del humanismo pluralista y del transhumanismo, así como el carácter provisional de toda determinación cultural y religiosa, subsidiaria siempre de la creatividad y de la superación incesante de lo dado que es capaz de acometer la mente humana.Carlos Blanco (Madrid, 1986) es profesor de filosofía en la Universidad Pontificia Comillas. Doctor en filosofía, doctor en teología y licenciado en química, ha publicado quince libros y ha pronunciado conferencias en países como Rusia, Estados Unidos y México. Entre 2009 y 2011 fue Visiting Fellow en la Universidad de Harvard, becado por la Fundación Caja Madrid. Es miembro de la World Academy of Art and Science y de la Academia Europea de las Ciencias y las Artes, con sede en Salzburgo.

Ensayos filosóficos y artísticos.
Esta colección de ensayos reúne, por un lado, textos redactados en 2017 (con alguna excepción) y, por otro, artículos escritos entre los años 2001 y 2009. Versan sobre temas sumamente heterogéneos, y algunos constituyen meros fragmentos de lo que posteriormente inspiraría una obra más sistemática y detallada. En la primera sección figuran artículos como ¿Por qué existe el arte?", "El dilema del cristianismo" y "Principios de una teoría social"; entre los ensayos más antiguos cabe mencionar "Proyecto de Summa Universalis", "Esbozo de la teoría de la superforma" y "Hacia una cultura de la fraternidad". Reconozco que mis opiniones han cambiado sustancialmente en la mayoría de los temas que abordo en los escritos más tempranos. A día de hoy soy mucho más crítico con la metafísica, con el poder de la razón humana para alcanzar conocimientos que trasciendan la experiencia, con las religiones y con la teología natural. Sin embargo, me ha parecido más honesto preservar los textos tal y como los redacté entonces, sin introducir modificaciones (salvo que hubiera detectado errores tipográficos nítidos, pues aunque ya no comparta muchas de las tesis principales en metafísica, historia de las religiones y teología, siempre he considerado iluminador contemplarnos en el espejo de nuestra propia evolución intelectual. Sólo así es posible percatarse de que quizás, sin haber asumido esas visiones de las que ahora claramente discrepamos, jamás hubiéramos desarrollado las ideas ulteriores que hoy definen nuestro pensamiento."
