Charo Cabal Fernández
Nací en Oviedo, ciudad pequeña y acogedora del norte de España. El
invierno ya estaba avanzado, la primavera deseaba ser la protagonista del
calendario.
En la infancia inicié mi relación con los libros, descubrí su capacidad para
hacerme volar por fantásticos universos.
En mi juventud comencé a escribir, de mi alma brotaban, inquietudes,
amarguras, ilusiones y alegrías. Pasaron los años y con las prisas guardé la
pluma y dejé de escucharme. Hasta que un día, casi sin darme cuenta,
caligrafié versos y estrofas germinados en mi interior. Mis palabras
fluyen del corazón, su esencia despliega sentimientos y emoción.
Su libro

Laderas de hielo. Sentimientos de fuego.
Era invierno cuando en las altas tierras hacía acto de
presencia la nieve, cubriéndolas con su impoluto
manto blanco.
Dos historias de amor comenzaban su periplo por
universos de emociones, temores e ilusiones.
Una de ellas no consiguió llegar a su destino, se
perdió por el camino, al desfallecer el amor. La otra,
en cambio, inició su andadura con buen pie. El amor
brotó con tal ímpetu, que logró sincronizar los
entusiasmados corazones
