Cobos Wilkins
Sus libros
El mundo se derrumba y tú escribes poemas
Contiene y proyecta este último libro de poemas de Juan Cobos Wilkins dos hondas imágenes simbólicas y complementarias: la de un mundo, un tiempo, una forma de vida, que el poeta, testigo, ve desmoronarse en paralelo a la existencia propia. A ambas, fundidas en una, sólo puede responder de una forma activa: escribiendo. Muy presentes en sus versos están la desolación, el desamparo, la indefensión, la orfandad, el extrañamiento, el desarraigo, la contradicción hermosa e hiriente de existir. Estamos ante un libro en el que el vértigo y la serenidad no son contrarios, y soledad y belleza llevan alianza. Un libro marcado por las ausencias, las pérdidas, la asunción del dolor y la conciencia del compromiso solidario con el sufrimiento del otro. Construido con, desde y sobre el vacío, el poemario tiene el paso del tiempo como ritmo mismo de sus versos en los que se abren la transparencia de la infancia y el hálito del amor, capaces -a pesar de que el mundo se derrumba–de lograr todavía la magia, el asombro, la alada metamorfosis que desafía a la muerte.
La Huelva Británica
Desde la Antigüedad, la comarca de Riotinto fue una zona de intensa actividad minera. Sin embargo, no será hatas el siglo XIX, con la concesión a la inglesa Riotinto Company Limited de la explotación del subsuelo onubense, cuando estos ricos yacimientos mineros se empiecen a explotar de una manera metódica e industrial.La llegada de los británicos a Huelva fue un hecho económico de primer orden, y para algunos historiadores marca el auténtico inicio de la Revolución Industrial en Andalucía. El escritor onubense Juan Cobos Wilkins nos ofrece una evocación literaria de este mundo tan fascinante como desconocido del que aún se conservan algunos rescoldos.

Matar poetas
En ocasiones el título de un libro concentra tan alto grado de valor simbólico que se convierte en espejo y referencia de su tiempo. Esto ocurre con Matar poetas,verbo y sustantivo que, dolorosamente unidos, devienen en una sacudida. Rápidamente comprendemos que el autor dice poetas pero está nombrando tambien cualquier forma de arte, de creación, de cultura, y reivindicando la conciencia etica y estetica en una epoca convulsa. Sin embargo, estamos ante un libro perturbadoramente íntimo y de alta pureza lírica. Matar poetas es un poemario sorprendente por la potencia creativa que atesora, por la rotundidad de su expresión, por la desnuda sinceridad con que se nos muestra su autor. Y lo es tambien en su forma, en la originalidad de esos pares de poemas contrapuestos y, a la vez, complementarios, como las dos caras del dios Jano. La capacidad de Cobos Wilkins para la creación de imágenes poeticas que nos dejan en el vertigo mismo de nuestros precipicios, se alía en este libro, de manera inesperada, a un lenguaje a veces pulcramente científico, aseptico, que, por contraste con la palabra iluminada por una belleza inquietante, aºn potencia más la comunión con el lector.
