Conde-Ruiz
Sus libros

¿Qué será de mi pensión?
Los mayores de 65 años ya son legión en España, y ese aumento constante lleva parejo, por supuesto, el gasto asociado al envejecimiento, es decir, las pensiones, la dependencia, la sanidad, los servicios sociales…Los jubilados, los nuevos ninis, van a tener además que asumir las consecuencias de una realidad aplastante: el número de pensionistas no hace más que crecer, merced al generoso y continuado incremento de la esperanza de vida, pero los ingresos en la caja del Estado de bienestar no crecen al mismo ritmo, y menos aún en tiempos de crisis. José Ignacio Conde-Ruiz, economista y destacado miembro del comité de expertos que elaboró para el Gobierno el informe sobre la reforma del sistema de pensiones, expone en este libro de manera diáfana las posibilidades de los españoles en activo de acabar cobrando una renta de jubilación, y realiza al mismo tiempo un minucioso repaso de cómo se prevé que será el mercado de trabajo en los próximos años, en el que, dictamina, sin duda la única clave para estar activo será formarse y adquirir nuevas habilidades y conocimientos a lo largo de toda la vida laboral.

La juventud atracada
España va a ser uno de los países más envejecidos del mundo en 2050. La combinación de bajas tasas de natalidad y una alta longevidad ha provocado que sean los mayores, gracias a su peso electoral, quienes determinen la agenda política de nuestro país y el destino del gasto público. España ha dejado de invertir en las políticas que favorecen el crecimiento de largo plazo como la educación, la I+D, el acceso a la vivienda o pobreza infantil, y su sistema educativo languidece al lado de los países de su entorno. Y, por si esto fuera poco, los jóvenes tienen que enfrentarse a tres retos globales inéditos hasta la fecha: el envejecimiento de la población, el cambio climático y la revolución digital. Este libro, que nace del diálogo entre el economista José Ignacio Conde-Ruiz y su hija Carlotta, pone de manifiesto las dificultades y la invisibilidad a la que están sometidos estos jóvenes en España, víctimas de una crisis continua que pronto alcanzará su segunda década, así como las funestas consecuencias que tendrá para el futuro de nuestro país seguir dándole la espalda a las nuevas generaciones.
