Coppens
Sus libros

La rodilla de Lucy
Medía poco más de un metro de altura, ya era bípeda, pero aún sabía trepar a los árboles. Había nacido en las sabanas del Plioceno africano y murió en el lago de Hadar a los veinte años de edad. Ya no era un simio, pero todavía no era humana. Tres millones de años después, en 1974, los paleoantropólogos yves coppens, Donald Johanson y Maurice Taieb descubrieron una cuarentena de huesos de un australopiteco hembra. Cuenta la leyenda que en ese momento se oía por la radio el tema de los Beatles «Lucy in the sky with diamonds»; acababa de nacer Lucy, «la prehumana más hermosa del valle del Rift». Con un estilo ameno y lleno de fina ironía, coppens, uno de los máximos especialistas en la evolución humana, nos invita a recorrer nuestro árbol genealógico y reconstruye las etapas fundamentales de nuestro pasado animal, marcadas por el bipedismo, el aumento de tamaño del cerebro, el uso de herramientas o la aparición del lenguaje. la rodilla de lucy es también una breve y fascinante historia de la paleontología humana y un homenaje a los primeros descubridores de fósiles. Aunque, por supuesto, la protagonista indiscutible de este ensayo no es otra que esa hermosa etíope cuyos huesos son ya un símbolo de nuestro origen.

La historia del hombre
Este libro explica el contenido de las clases que impartió Yves Coppens en el "Collège de France" durante 22 años. El contenido de estos cursos esta dedicado sobre todo al estudio de la evolución humana.

Memorias de un librero pornógrafo
Este es uno de los típicos libros eróticos, aclamados por la crítica aficionada al género, cuya leyenda ha rodeado de un halo de misterio debido, ante todo, a la imposibilidad por parte de quienes han tenido interés en investigar la identidad de su autor, ni de saber a ciencia cierta si Armand Coppens es su verdadero nombre, ni si es realmente librero. La edición que ha llegado a manos de los lectores franceses—y que ha dado ha conocer este libro—lleva el copyright ilocalizable de «Marie Concorde, éditeur 1970» ; dice ser una traducción del inglés (atribuida a una tal Françoise Maleval) de Memoirs of Erotic Bookseller, cuyo autor es Armand Coppens «con la colaboración de su esposa, Clémentine, exhausta, y de su lejano amante»…Dados la ausencia—intencionada o no—en el título inglés del artículo an (un) delante de Erotic (que, en todo caso, es un error revelador del poco conocimiento del inglés del autor) y el nombre de la esposa de éste—Clémentine—, evidentemente francés, los curiosos e investigadores llegaron a la conclusión de que el recurso a una posible traducción del inglés no fue sino una artimaña para despistar a posibles indiscretos y que Armand Coppens es (o era), efectivamente, de nacionalidad francesa o, por lo menos, de lengua francesa. Hace pocos años, el editor y escritor francés Jean-Jacques Pauvert, especialista en literatura erótica, nos puso sobre la pista de un posible librero, de nombre Armand Coppens,en Amsterdam, Holanda. Pero ni él ni nosotros obtuvimos respuesta a nuestras cartas, ni tenemos constancia de que exista tal librero, ni de nadie que responda a este nombre, en la dirección que se nos dio. Por lo tanto, sigue el enigma. Sea como fuere, el caso es que estas Memorias de un librero pornógrafo se inscriben, aunque la historia se sitúe en nuestro siglo y bien podría estar ocurriendo todavía ahora en cualquier ciudad de Europa, en la mejor tradición francesa de la literatura erótica del siglo XVIII, siglo muy fructífero y eminentemente creativo en este género. Este librero de ocasión pasa de la página al acto, de la biblioteca a la alcoba, del libro a la cama con el desenfado y el tacto de un erudito y de un disoluto. Entre lo que la lectura de ciertos libros suscita en la fantasía sexual de un librero bibliófilo y los actos que su fantasía le conducen irresistiblemente a llevar a cabo, median apenas sutiles fronteras que ningún ser humano sería capaz de delimitar y menos aún de juzgar…Porque quien esté libre de pecado de imaginar y fantasear ¡que tire la primera piedra !
