Desirée
Sus libros

Lo único incurable son las ganas de vivir
Un testimonio de fuerza de voluntad y valor para superar los mayores obstáculos y mirar el futuro con optimismo.Desirée Vila Bargiela. 16 años. Gimnasta de élite con una prometedora carrera por delante. Muchas horas de duro entrenamiento en un centro de alto rendimiento. Estudiante con poco tiempo para salir a divertirse. Una mala caída tras un entrenamiento y una negligencia médica cambiarán su vida para siempre: una pierna amputada y muchas ilusiones truncadas. Y sin embargo, Desirée ha encontrado la fuerza interior y el valor para rehacer su vida con tantas ganas como antes del accidente. Nuevas ilusiones, nuevos objetivos y nuevos retos. En este libro cuenta el antes, el durante y el después de su accidente de un modo directo, lleno de fuerza y de mensajes sobre cómo ha superado su drama que pueden ayudarnos a todos a superar los pequeños y grandes obstáculos que la vida pone en nuestro camino.

Villa Melania
Villa Melania es una absorbente saga familiar que evoca otra era de forma realmente bella. Algunas puertas están cerradas por alguna poderosa razón. «Es posible que todos estemos algo resquebrajados por dentro, que nadie conserve intacta la luna del espejo en el que nos contemplábamos siendo niños.» En Villa Melania hay una habitación llena de espejos rotos y de recuerdos trágicos. En la mansión señorial de los Lanuza Vega, con su prado de caléndulas y su anciana jacaranda, se pasean los fantasmas de varias vidas truncadas en la noche de la víspera de Reyes de 1966, cuyo eco resonará de manera ensordecedora ese mismo día en 2019. El retrato de Melania, la hermosa y dañada Melania, sigue presidiendo la casa tantos años después. Sus pasos se escuchan sobre tarimas y escaleras; buscan a esa persona capaz de oír a los objetos contar sus historias. Esas historias que ni las hermanas ni el buen cuñado de Melania quieren contar; esas historias que Camila, su sobrina nieta, descubrirá demasiado tarde; esas historias que solo Cloe, la hermana de Camila, sabrá atender y comprender. Muerte, melancolía, enfermedad, pero también celos, envidia, dolor y miedo acechan desde esos espejos rotos en los que se refleja lo que fueron y lo que son quienes alguna vez vivieron en esa casa. Solo existe una manera de arreglar las lunas y las vidas quebradas: hablar, porque «al callar enterramos a nuestros muertos un poco más hondo». En Villa Melania Desirée Ruiz recorre de nuevo de forma magistral, con esa manera de narrar donde suspense y poesía se dan la mano, los territorios de la locura y los fantasmas familiares que visitaron Charlotte Brontë, Henry James, Jean Rhys o Carmen Laforet.
