Ernesto Volkening
Sus libros

Diario de lectura de los Escolios de Nicolás Gómez Dávila
En mayo de 1973, Ernesto Volkening recibió de Nicolás Gómez Dávila un legajo con los textos inéditos que fueron publicados cuatro años después con el título Escollos a un texto implícito. Inicio la lectura de los Escollos hoy, el día 24 de mayo de 1973 —escribió Volkening—. Y a un tiempo empiezo a tomar los apuntes con los cuales me propongo llenar este cuaderno, y tal vez otros. A los pocos meses, a modo de homenaje y réplica, Volkening le presentó a Gómez Dávila los cinco cuadernos en que transcribió y comentó los escolios que despertaron con más fuerza su interés: Ahora, cuando ya toca a su fin el hermoso viaje que me fue permitido hacer en su compañía, me pregunto qué pueda decirle para traducir en términos sinceros, justos y adecuados mi íntima convicción de haber leído un opus magnum: Un diario de lectura, una conversación de la inteligencia, un comentario crítico de largo aliento, un diálogo dentro de una biblioteca compartida... obra única que complementa otra obra única, estos cuadernos son el fruto de la labor de lector atento y discreto de uno de los lectores más atentos (y discretos) del siglo XX en Colombia. La presente edición, que consta de dos volúmenes, recoge el texto íntegro de los cinco cuadernos, respetando la disposición del original, e incluye una comparación exhaustiva de los escolios transcritos en los cuadernos con los que se publicaron posteriormente en la primera edición de Colcultura (1977). Puesto que varios de los escolios que Volkening transcribió son inéditos o presentan divergencias importantes con respecto a los que luego pasaron a imprenta, estos cuadernos no solo revelan el agudo intelectual que fue Ernesto Volkening, sino que son una ventana privilegiada al taller de escritura del maestro aforista Nicolás Gómez Dávila.

Los paseos de Lodovico
Los paseos de Lodovico son, pues, las caminatas de un tragamillas, un excepcional transeúnte —animal en vías de extinción— hacia un tiempo encantado, igualmente en vías de extinción. ¿Qué es de lo que trata este libro?: el tiempo de la infancia. Comienza como un diario en Amberes el 20 de junio de 1968, tratando de descifrar el secreto de esas vidas, y de toda vida, atrapadas en rituales que tal vez, como cualquier cifra humana, parezcan ininteligibles para los profanos. Están aquí, en tercera persona, los únicos datos que tenemos de la vida de este infatigable y apasionado caminante, uno de los más penetrantes y completos ensayistas que ha tenido Colombia. Tomado del prólogo de Santiago Mutis Durán

Diario de lectura de los Escolios de Nicolás Gómez Dávila. Cuardernos I y II (Primera Edición)
En mayo de 1973, Ernesto Volkening recibió de Nicolás Gómez Dávila un legajo con los textos inéditos que fueron publicados cuatro años después con el título Escolios a un texto implícito. Inicio la lectura de los Escolios hoy, el día 24 de mayo de 1973 —escribió Volkening—. Y a un tiempo empiezo a tomar los apuntes con los cuales me propongo llenar este cuaderno, y tal vez otros. A los pocos meses, a modo de homenaje y réplica, Volkening le presentó a Gómez Dávila los cinco cuadernos en que transcribió y comentó los escolios que despertaron con más fuerza su interés: Ahora, cuando ya toca a su fin el hermoso viaje que me fue permitido hacer en su compañía, me pregunto qué pueda decirle para traducir en términos sinceros, justos y adecuados mi íntima convicción de haber leído un opus magnum. Un diario de lectura, una conversación de la inteligencia, un comentario crítico de largo aliento, un diálogo dentro de una biblioteca compartida… obra única que complementa otra obra única, estos cuadernos son el fruto de la labor de lector atento y discreto de uno de los lectores más atentos (y discretos) del siglo xx en Colombia. La presente edición, que consta de dos volúmenes, recoge el texto íntegro de los cinco cuadernos, respetando la disposición del original, e incluye una comparación exhaustiva de los escolios transcritos en los cuadernos con los que se publicaron posteriormente en la primera edición de Colcultura (1977). Puesto que varios de los escolios que Volkening transcribió son inéditos o presentan divergencias importantes con respecto a los que luego pasaron a imprenta, estos cuadernos no solo revelan el agudo intelectual que fue Ernesto Volkening sino que son una ventana privilegiada al taller de escritura del maestro aforista Nicolás Gómez Dávila.
