Esther Seligson
Sus libros

Cuerpos a la deriva
Los relatos de Esther Seligson alegan una estructura libre, a menudo sinuosa o irregular, pues son la trasmutación en palabras de los movimientos de la consciencia, una deriva que puede ir hacia la memoria, la imaginación y la reflexión. Seligson busca atrapar los ires y venires de la percepción humana en instantes fundacionales de la existencia. Y esto no era un simple enmascarar lo autobiográfico: su capacidad de desdoblamiento la llevó a reescribir el mito o a crear personajes comunes desde el ángulo de la intimidad, rastreando las parcelas de la pasión, el desamor, los celos, la soledad, a través de una prosa audaz en su construcción metafórica, de una pasmosa fuerza expresiva.

Cicatrices
Cicatrices son los textos brevísimos de Esther Seligson, es decir, sus incursiones en los territorios del aforismo, el apunte, el pastiche, la minificción, el microrrelato, etcétera. Hay que aclarar, sin embargo, que estas clasificaciones resultan elusivas o arbitrarias si tomamos en cuenta la libertad y la audacia formal con la que la autora concebía su escritura. Los textos aquí reunidos proceden de distintas secciones de los libros De sueños, prodigios y otras voces (1978), Indicios y quimeras (1988), Hebras (1996), Cicatrices(2009) y Escritos a mano (2011). Aunque a lo largo de su trayectoria literaria, Seligson fue intercalando las brevedades entre sus cuentos, relatos y ensayos, sabemos que un libro como este ya era perentorio, para reivindicar el sitio que la autora mexicana merece tener en el campo de la escritura mínima y veloz.
