F. Zurdo
F. Zurdo. Es el autor del relato Destino volver a la vida, que, bajo su seudónimo, responde al nombre de Felipe García, nacido en Villoruela (Salamanca). Destacando en su haber ya la novela El renacer del alma, con una muy buena acogida entre los lectores, agotando las dos primeras ediciones en tiempo récord. Por su dedicación incondicional al subrayar la labor profesional de todos los servicios sociales, le valdría el reconocimiento de recursos humanos de enfermería de Castilla y León, por sus escritos de ánimo y agradecimiento para el colectivo de sanidad, por resaltar con sensibilidad y sensatez la gran humanidad y valor que supieron mostrar a todo el país, desde el principio de la pandemia. Ahora vuelve con un relato estremecedor y a la vez real: Destino volver a la vida, que pone en valor el peso de la lucha por la supervivencia de una hija cuando todo estaba en contra, mostrando la fuerza de una gran familia que no se rindió ante las adversidades ni los deplorables diagnósticos médicos. En el relato, los nombres son pura ficción, excepto el del párroco y la fisioterapeuta que, por circunstancias personales, merecían mención propia.
Su libro

Destino
La tranquilidad de una familia se puede romper inesperadamente en un segundo. Y esto es lo que sucede un día tan festivo y tan ansiado por la juventud de un pacífico pueblo que, repentinamente, para una joven, como para su entorno, todo se vuelve tan dramático como el acontecer más negro e inesperado. Agarrarse a ese fino hilo de la esperanza cuando todo está en contra es lo que sustenta a cuantos necesitan de ella para no caer en la desesperación si como única sugerencia te confirman el final de una vida. Este es un relato real y sincero que invita a una profunda reflexión mediante su lectura, para no darse jamás por vencido y luchar hasta la extenuación, intentando conseguir contra todo pronóstico objetivos meramente imposibles. Después de enfrentarse a continuas contradicciones con el equipo médico sobre las manifestaciones que percibían los familiares de quien yacía en una cama a su cargo en la UCI del hospital, se puede evidenciar que la lucha diaria y el esfuerzo común son las únicas formas de alimentar resultados positivos.
