Felipe Martínez Pinzón
Sus libros

La ciudad del dolor
«Como raro y dramático testimonio de nuestras letras, La Ciudad del Dolor nos devuelve la imagen de un hombre de élite que se muestra vulnerable y que, visto por sí mismo y por otros como enfermo, sigue su función de intelectual crítico publicando notas de prensa acerca de las duras condiciones del lazareto Agua de Dios (1870-1961). Además de una denuncia sobre los usos políticos y abusos médicos de la lepra a comienzos del siglo xx, el libro que el lector tiene en las manos puede ser leído de múltiples maneras: como una demostración de las exclusiones que produjo el boom cafetero vivido por las ciudades […] y como un doloroso texto en que su autor usa lo macabro para mostrar cómo los enterrados en vida —como llama a los enfermos de lepra recluidos en Agua de Dios— eran nada más ni nada menos que ciudadanos despojados de sus derechos. La Ciudad del Dolor es sobre todo la historia de un hombre que escribió para mostrar una doble criminalización: de la lepra y de la disidencia política durante la Hegemonía Conservadora». Tomado del prólogo de Felipe Martínez Pinzón

Museo de Cuadros de Costumbres y Variedades. Tomo II
Esta es la primera reedición completa del Museo de cuadros de costumbres y variedades (1866). Compuesta por 97 textos cortos y la primera impresión completa de la novela Manuela, de Eugenio Díaz, esta compilación fue editada por Vergara y Vergara como un álbum de recortes a partir de periódicos publicados desde 1846 y hasta 1866. A la manera de otras compilaciones, como Los españoles pintados por sí mismos (1843-1844) o Los cubanos pintados por sí mismos (1852), Vergara buscaba que el Museo representara el álbum familiar de Colombia. A partir de tipos humanos, eventos históricos y paisajes emblemáticos del país, el Museo debía ser leído no solo por un público colombiano, sino por uno español. Este libro es una obra mayor del siglo XIX colombiano y una contribución clave de la cultura letrada decimonónica que ha permanecido al margen de los debates actuales sobre la época. Como pieza literaria, es una de las expresiones más acabadas del conservadurismo de mediados del siglo XIX, en tanto propone a Colombia como una extensión de España. Como tal, el Museo fue una reacción a las reformas liberales de la época. Estas pretendían, por una parte, la independencia cultural frente a España y, por otra, a través de empresas estatales como la Comisión Corográfica (1850-1859), organizar al país en torno a signos distintos a la religión católica o las costumbres hispanas. Aparte de enmarcar este texto en los debates acerca de las reformas liberales en Colombia, esta reedición inserta al Museo en el movimiento global de la escritura de tipos y costumbres y rescata del archivo los periódicos de los cuales Vergara extrajo sus cuadros. Contiene 32 ilustraciones de la cultura visual de la época.

Museo de Cuadros de Costumbres y Variedades. Tomo I
Esta es la primera reedición completa del Museo de cuadros de costumbres y variedades (1866). Compuesta por 97 textos cortos y la primera impresión completa de la novela Manuela, de Eugenio Díaz, esta compilación fue editada por Vergara y Vergara como un como un álbum de recortes a partir de periódicos publicados desde 1846 y hasta 1866. A la manera de otras compilaciones, como Los españoles pintados por sí mismos (1843-1844) o Los cubanos pintados por sí mismos (1852), Vergara buscaba que el Museo representara el álbum familiar de Colombia. A partir de tipos humanos, eventos históricos y paisajes emblemáticos del país, el Museo debía ser leído no solo por un público colombiano, sino por uno español. Este libro es una obra mayor del siglo XIX colombiano y una contribución clave de la cultura letrada decimonónica que ha permanecido al margen de los debates actuales sobre la época. Como pieza literaria, es una de las expresiones más acabadas del conservadurismo de mediados del siglo XIX, en tanto propone a Colombia como una extensión de España. Como tal, el Museo fue una reacción a las reformas liberales de la época. Estas pretendían, por una parte, la independencia cultural frente a España y, por otra, a través de empresas estatales como la Comisión Corográfica (1850-1859), organizar al país en torno a signos distintos a la religión católica o las costumbres hispanas. Aparte de enmarcar este texto en los debates acerca de las reformas liberales en Colombia, esta reedición inserta al Museo en el movimiento global de la escritura de tipos y costumbres y rescata del archivo los periódicos de los cuales Vergara extrajo sus cuadros. Contiene 32 ilustraciones de la cultura visual de la época.
