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Felipe Valle Zubicaray

Felipe Valle Zubicaray es un poeta, ensayista y narrador vasco, autor de una larga lista de títulos; para no citarlos todos, en 2013 ve la luz Todos los mandamientos del patriota. El único nacionalismo que merece la pena, un librito de batalla de apenas 60 páginas en el que arremete con energía no exenta de humor de fondo contra la exclusividad de las identidades; en 2014, Una cabeza volada. El diario del siglo XXI , una especie de cuaderno de bitácora moderno compuesto como una obra coral de largo alcance atravesada por la poesía, novela, filosofía, música, cine e incluso televisión, en el que inquiere por la creación de la realidad en el tiempo de Internet y las nuevas tecnologías; en 2015 Catacrack. Pensar después del 15 de mayo, un ensayo en el que tantea el lugar actual del pensamiento tras la crisis de la representación puesta de manifiesto y aún no cerrada del todo por los esclarecedores acontecimientos del 15 de mayo en España y fuera de España; en 2016 Lo que son las cosas. Diccionario no académico de la lengua, una obra sumamente conceptual que, como su subtítulo indica, arriesga una lectura muy singular del ser del mundo a través de las palabras; en 2017, El periódico de anuncios por palabras del País Vasco (y el resto conocido como España), un formato popular en el que asciende de las profundidades a menudo endiabladas de la vida pública con el humor no exento de amor con el que aborda su análisis, y en 2019, ¿Pero existe el sexo, su eminencia?, un nuevo ensayo en el que adelanta una lectura distinta del amor y el deseo.
En su obra en verso cabe destacar su trilogía peripoética sobre el mundo, el sexo y la muerte: “Antipoemas del planeta azul y el cosmos oscuro”, ”Pseudopoemas del sexo pensamiento” y ”Protopoemas de la muerte o quién es uno”, entre otros títulos.

Sus libros

Haforismos

Haforismos

Mente, cuerpo y espíritu: pensamiento y práctica392 pág.ISBN 9788418028649

Junto a una profunda y desprejuiciada pasada por el pensamiento de las grandes frases de la Biblia, el Refranero y la Filosofía, con una buena dosis de refrescante y saludable humor, el autor ofrece un buen puñado de pensamientos singulares sobre los más diversos y apasionantes temas en forma de haforismos, con h de diferencia y acaso revolución, sin miedo ni temor al qué dirán, pues en el aforismo, un género menor para mayores, libre de dogmas, credos y doctrinas, surge el pensamiento como una centella que rasga la noche e incluso nuestro día de hoy: el destino al que nos conduzca esta extraordinaria aventura, mientras recorremos los viejos caminos y acaso entreabrimos nuevas vías para la exploración de diferentes formas de vida y distintos modos de ser, deberá decidirlo el audaz lector de este entretenimiento, porque pensar es divertido, uno de los más atrevidos que pueda encontrar.

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¿Pero existe el sexo, su eminencia?

¿Pero existe el sexo, su eminencia?

Ensayos literarios374 pág.ISBN 9788413375779

La libertad sexual no es solo el legítimo deseo de la sexualidad, sino aún más la voluntad de la diferencia en el modo de ser y producirse de la realidad en su conjunto. En este sentido la negación de la homosexualidad es paradigmática, pues la condena del homosexual a la nada –pues es la muerte o la nada, no lo ocultemos: es esta ejemplaridad dirigida a todos los públicos– supone la negación de la diferencia por la diferencia, y solo por la construcción y el mantenimiento de una identidad buena y otra mala, una positiva y otra negativa, una correcta y otra desviada, en torno a una sexualidad que en realidad es neutra y nunca debió constituir el eje ni el motivo central de una representación que no puede cumplir lo que promete en ningún caso: en efecto, este largo y no tan antiguo invento de un sexo omnipresente y omnicomprensivo nacido a las faldas de nuestros religiosos y adoptado y crecido a los pies de nuestros falsos científicos de la mente en lugar del alma a la que quizá reemplaza y a la vez prorroga no puede mostrarnos quién es quién en la vida. Porque es una identificación válida únicamente para el poder o, más concretamente, para el poder que niega la diferencia y condena a elegir entre la muerte o la nada. O la vida sin libertad y bajo la esclavitud y la impostura. Pero ya es el momento de no tener que elegir entre el sexo o el amor divino, ideal, verdadero, que pretende representar a todos los amores frente a los que supondrían su mera copia y su burda falsificación: ya es el momento de no tener que elegir otra vez entre el sexo o la nada, porque nada es realmente la sublimación del amor o su mantenimiento en el reino de la ilusión como la realidad en lugar de la realidad que es su terreno y que aboca irremediablemente al desengaño. El momento de afirmarnos y distinguirnos de otra manera, también en nuestra heterosexualidad o en una heterosexualidad que por fin ha de ser nuestra o, simplemente, más elegida que impuesta. El momento del mundo. Realmente nuestra hora.

Catacrack

Catacrack

LITERATURA: HISTORIA Y CRÍTICA138 pág.ISBN 9788490742006

Ante lo que está ocurriendo, se hace difícil imaginar cómo se puede pensar públicamente de otro modo o, para decirlo de manera más cruda, no pensar sino en establecer un nuevo acto de fuerza, de palabra o de obra, cuando no de mera indiferencia; porque se ha producido un acontecimiento no por reclamado menos inesperado: la libertad ha salido a la calle por su cuenta y riesgo para manifestar que las cosas ya no son como eran y nadie se va a dejar violentar más. Todo el mundo sabe lo que pasa, pero hasta dónde llega es lo que se intenta pensar en este texto cuyo autor bien pudiera ser cualquiera, porque los tiempos han cambiado tanto como los sujetos, y no se va a entender nada de lo que se escribe, ni siquiera de lo que se vive en términos que ya pertenecen a la historia. Se trata, sin duda, de la crisis, pero en realidad ya es otra cosa, y Catacrack forma parte de ella: no hay, por supuesto, nada de sesudo ni académico en este bucear más allá de los nombres propios y los hechos concretos, tan solo el conato del pensamiento por lanzarse a volar a través de la brecha y pasar al otro lado de los muros caídos y las paredes rotas. Un tiempo de acampada, lo queramos o no, se hace inevitable, a no ser que elijamos vivir entre cascotes. Los libros no son los únicos objetos que ahora están ahí fuera, en redes sin dueño ni vasallo: el nuevo siglo que asoma sobre nuestras cabezas como una promesa trufada de avisos y advertencias será intempestivo o no será, ni nuestro ni de nadie.

Un cabeza volada

Un cabeza volada

MITOS Y LEYENDAS NARRADOS COMO FICCIÓN632 pág.ISBN 9788490740903

Un cabeza volada. El diario del siglo XXI es el viaje al descubri­miento de la identidad y la realidad, pero también al encuentro del poder y su inmensa capacidad de fantasía e ilusión en todos los países y edades. Avanzando a través de las webs, los correos electrónicos, las redes sociales, los sms telefónicos e internet, por los territorios libres y abiertos de la novela, la música, la filoso­fía, la pintura, la poesía, el cine e incluso la televisión, la narración experimenta su peculiar vuelta al mundo real o imaginario atrave­sada por una no tan vieja idea: todo es posible, las fronteras entre la realidad y la ficción mutan de pronto, el teatro de nuestra vida ya puede ofrecerse como tal, y por debajo de todo la diferencia continúa su juego inefable. Este relato-diario-bitácora reseña la singular travesía en el tiempo de un aventurero de todos los días que no conserva más nave de guerra que la del amor, más allá de la muerte, en una vida alegre, intempestiva y azarosa que no tiene igual frente a ninguna de las máscaras y disfraces con que, por fuerza, la vestimos a diario y reducimos a una culta, insólita y salvaje cautividad. Es, por si el lector aún no lo había adivinado, un libro en red que no desea mantenerse en pie sin a la vez desorganizarse para conectar más y mejor con lo que sucede y hay ahí fuera. “El diario, según el autor, será entretenido, variado y, por supuesto, interesante y sugestivo. Un diario que te pegará un viaje, dice, porque debe correr como una flecha y además habrá que romperle el espi­nazo. Pero qué va a decir él —un autor es una obra— y cómo puede albergarse tales intenciones y realizar tales promesas. Pero en sentido estricto quizá no sea ni siquiera un diario, y la mejor prueba de esta rara condición es que quizá habría que leerlo entre canciones y pelí­culas, sonidos e imágenes de distinto signo, junto a las otras máqui­nas del tiempo y no muy lejos del audio, el video y el ordenador.”