Félix Peña
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La COVID-19 y los cambios en la integración latinoamericana y europea
La pandemia de la covid-19 ha significado un momento de reflexión para los procesos de integración de América Latina, los cuales se han visto desbordados por su impacto y consecuencias ante la falta de respuestas multilaterales, colaborativas y consensuadas, al preferir actuar de manera individual con prevalencia de soberanías nacionales sobre una actuación de soberanías compartidas. Con ello se está demostrando que, en lo institucional, se encuentra una de las mayores falencias y debilidades de la integración latinoamericana, a lo que se agrega la falta de liderazgo tan necesario en circunstancias como estas. América Latina no ha actuado de manera colaborativa, a pesar de contar con tantos elementos de identidad compartida, lo cual le resta posibilidades de aprovechar mejor la ayuda internacional. Al comparar con lo adelantado en otros continentes o países, se observa una reacción multilateral de la Unión Europea e incluso mayor coordinación en el continente africano, lo que les permite aprovechar mejor las acciones de cooperación adelantadas, por ejemplo, por China. Aunque hubo al comienzo algún retraso en la reacción de la Unión Europea, finalmente se dio aprobación a un paquete de medidas económicas de gran magnitud que le permitirían a muchos de sus miembros sortear más eficazmente los impactos negativos de la pandemia. En materia de liderazgo, el eje francoalemán y el comportamiento de un Estado federal como Alemania son también fuente de lecciones positivas. En Latinoamérica, solo el proceso centroamericano de integración ha tenido un accionar más grupal y colaborativo, mientras en procesos como el Mercosur es clara la necesidad de introducir profundas reformas que aclaren el rumbo del proceso e incorporen en este y demás procesos de integración elementos indispensables para la pospandemia como el trabajo mancomunado, multilateral y solidario.

Impactos de la COVID19 en el sistema internacional y en la integración regional
Son muy variados los cambios que la covlD-19 traerá en la pospandemia, la cual será una dura etapa de recuperación de los profundos estragos que deja el coronavirus. Esta etapa dependerá de las decisiones que tome la humanidad: si tienden a favorecer la construcción de un entorno más cooperativo y solidario o si agrandan aún más las diferencias entre países desarrollados y países en desarrollo. Entre algunos de los impactos de la covlD-19 al sistema internacional que presenta este tomo 7 de Gridale, se encuentra el ajuste tan esperado en el modelo económico de apertura económica, en el que vuelve a ser importante un enfoque poskeynesiano de Estado de bienestar que permita atender políticas públicas fundamentales, como la de la salud, incluso, en naciones desarrolladas como las de América del Norte, acompañado de prácticas de gobernanza multinivel exitosas en América Latina como la lograda en Uruguay, con medidas regionales efectivas de salud pública que recuperan el alcance de la institucionalidad. En cambio, la situación es compleja en la actualidad en países como Brasil, debido al desconocimiento de la gravedad de la pandemia, o incide de diversas formas en áreas del planeta tan distantes como el Medio Oriente. Por otra parte, los avances tecnológicos ya están presentando un crecimiento acelerado: la inteligencia artificial, apoyada en la robótica, la big data y el Internet de las cosas están contribuyendo desde el disputado liderazgo entre Estados Unidos y China y desde el desarrollo en la propia América Latina a ser herramientas para controlar mejor el coronavirus. Sin duda, la digitalización impactará sectores industriales claves como el automotriz, en procesos de integración como el Mercosur, o como la tecnología financiera (Fintech), que estimulará el desarrollo del emprendimiento y una mayor inclusión financiera en Latinoamérica.

La covid-19 y la integración ante los desafíos de un nuevo orden mundial
Cuando pase la pandemia y sobrevenga la pospandemia, habrá que enfrentar los profundos cambios en el sistema internacional que conducirán hacia un nuevo orden mundial. Dichos cambios cubren diversos frentes: el económico, el geopolítico, el social o el ambiental, y un instrumento como la integración se debe preparar para atender de manera cooperativa, solidaria y consensuada tales retos. En el ámbito económico, se produce una revalorización de la actuación de los Estados mediante políticas públicas orientadas inicialmente de manera prioritaria hacia la salud, pero que derivarán hacia otros temas de política social en materia de empleo y reactivación económica. Así se consolidarán nuevas formas de encadenamientos productivos y de establecimiento de políticas públicas orientadas a priorizar medidas correspondientes a un Estado de bienestar, donde los objetivos de desarrollo sostenible adquieren prioridad, así como todas las políticas relacionadas con las problemáticas medioambientales. Estas medidas estarán acompañadas de una revalorización del manejo multilateral mediante reformas institucionales y acuerdos globales, influenciados a la vez por una gran disputa del liderazgo mundial entre los Estados Unidos y China, pero en un contexto de regionalización con diferentes áreas del planeta ejerciendo algún papel protagónico, como Asia Oriental y Medio Oriente. Los países de América Latina poco lograrán de manera individual y desorganizada, por lo cual un reto en la pospandernia es reactivar sus procesos de integración para atender las enormes necesidades y requerimientos del mejor modo posible. Todas estas y otras reflexiones más se reúnen en los siete capítulos de este sexto tomo de la colección Gridale sobre pandemia e integración regional.
