Fernando Escalante Gonzalbo
Sus libros

Historia mínima del neoliberalismo
El neoliberalismo es un fenómeno de perfiles borrosos, como tantas cosas, y hay un empleo retórico del término, de intención derogatoria, que no ayuda a aclarar nada. Pero es un fenómeno perfectamente identificable, cuya historia se puede contar. Es en primer lugar, y sobre todo, un programa intelectual, un conjunto de ideas cuya trama básica es compartida por economistas, filósofos, sociólogos, juristas. Es también un programa político: una serie de leyes, arreglos institucionales, criterios de política económica, fiscal, derivados de aquellas ideas. El neoliberalismo ha transformado el orden económico del mundo, también las instituciones políticas. Ha transformado el horizonte cultural de nuestro tiempo, la discusión en casi todas la disciplinas sociales, ha modificado de modo definitivo, indudable, el panorama intelectual, y ha contribuido a formar un nuevo sentido común. Esa es la historia que se cuenta en estas páginas.

Se supone que es ciencia:
Esta obra se ocupa, en primer lugar, de la imagen que nos hemos hecho de la economía y de algunos rasgos básicos de la tradición dominante; a continuación, se enfoca en una de sus derivaciones más recientes y más populares, lo que se llama la economía conductual. La obra está escrita con la convicción de que las ciencias sociales deberían formar parte de nuestra cultura básica, porque de eso depende, en mucho, la calidad de la vida pública.

El crimen como realidad y representación.
El eje de este libro es la crisis de seguridad, porque es lo que se impone como eje del presente. Pero no es ni una crónica ni una explicación del crimen organizado, ni de la lucha contra el crimen organizado: es un análisis de los lenguajes en que se explican una cosa y otra. En esta obra hay tan sólo un intento de ver con un poco más de claridad lo que hay detrás de las palabras. Porque el nuevo lenguaje se impuso al mismo tiempo que se producía un aumento catastrófico de la violencia en el país, y no es aventurado suponer que la opacidad de ese lenguaje sea de algún modo parte del problema.

A la sombra de los libros
En los últimos veinte o treinta años se ha producido en todo el mundo una concentración extraordinaria de la industria editorial: la mayor parte del mercado global pertenece a ocho o diez empresas, integradas en grupos que tienen también periódicos, revistas, productoras de cine, discográficas, cadenas de radio y televisión. El negocio de los libros se ha convertido en un gran negocio, incorporado a la industria del espectáculo. Y eso tiene consecuencias sobre el tipo de libros que se publican y sobre el modo en que se venden, sobre las librerías y las prácticas de lectura. La tensión entre literatura y mercado es antigua. Tanto como el mercado de libros. Y traduce una relación problemática entre los autores -los más conscientes de su oficio, los más exigentes- y su público. La situación actual no es radicalmente nueva o insólita, sino producto de una evolución casi natural de la industria del libro.
