
Fran Peña Mayor
Nació en una familia de clase media en Las Palmas de Gran Canaria. Empezó en el colegio Claret la primaria y terminó sus estudios de bachillerato en el instituto Santa Teresa de Jesús; también obtuvo el graduado en EE. UU. al año siguiente.
Cursó el primer ciclo de la licenciatura de Farmacia en la ciudad española de Granada, incluyendo un año de Erasmus en Palermo, Sicilia.
Poco después trabajó como auxiliar en una oficina de farmacia. Todo esto hasta que obtuvo una incapacidad por enfermedad mental en el año 2016 a la edad de treinta y seis años.
Desde entonces, se ha dedicado a leer y escribir sus ideas y pensamientos en forma de prosa poética.
El amor es lo que lo mueve y, aunque sabe que este entretenimiento le produce más gastos que beneficios, lo prefiere a gastarse el poco dinero que ahorra en amigos de bares y saldo.
Sus libros

El destripador de textos
Como un músico de jazz, como un cantaor flamenco, como un salsero caribeño, como un percusionista africano.
Surge la nota desde la propia sangre, y es la vida la que suena entre exhalaciones y ritmos.
El sudor en la frente, el éxtasis de la debacle, el amor a la autodestrucción subyacente en la piel.

Los nietos de la ira
Dicen que todos los caminos conducen a Roma y, en el caso de mi amigo Fran, unos desbordados ríos de tinta conducen a un compendio maravilloso de palabras, patricias y también plebeyas. Los versos-poemas que escribe a diario son como los grillos en un arrabal, un canto que amena el duro campo de la vida. Habla sin miedo sobre sus sentidos y sentimientos más íntimos. Habla de locura, de lógica, de ilusión, de desesperanza, de milagros. En definitiva, intenta encontrar el sentido de la vida y, por supuesto, se contradice y es redundante, pero esa es la auténtica naturaleza del hombre. Javier Roso

El loco
No cabe duda de que es un libro escrito por un loco, en el que se canalizan todos los estados de ánimo desajustados del autor.
Fran pasa por encima de sus ataques en forma de prosa poética. Ha sido una terapia donde el papel era víctima de los delirios y fantasías que sufría a diario.
Es un libro fácil de leer, con un lenguaje actualizado y moderno, donde el lector disfrutará de un punto de vista divergente.

Clasificaciones
Este libro habla de cómo no desperdiciar el tiempo muerto y cómo disfrutar el camino. Es una búsqueda de la verdad y de la libertad, de encontrar una comunión con nosotros mismos. Nada viene dado y hay que hacer un esfuerzo para conseguirlo. Aprender a disfrutar de las pequeñas cosas y darnos por satisfechos con lo que tenemos es la base para empezar desde cero. Ser conscientes de que la vida es un eterno presente donde pasado y futuro convergen. Darnos generosa y desinteresadamente en aquello que hacemos para que pueda ser utilizado.

Cómo soportar a un tonto a media mañana y a media tarde
Despierto bien y animoso, pero a media mañana me viene el bajón, lo mismo me ocurre después del café de la tarde. En esos momentos me siento como un tonto y trato de explicarlo con estos aforismos y poemas sencillos. No soy un erudito ni un estudioso, el único valor de la obra es la sinceridad, un testimonio escrito en primera persona. Les prevengo que podría resultar incoherente, les dejo a ustedes la libre interpretación de la misma.

La tercera estrofa
El tedio es un atropello a la razón, una falta de respeto. Aquí estoy meditabundo, aburrido, pasando las horas sin sentido. Ahora que mi mundo se está cayendo a pedazos, no tengo intención de entretenerles. Mi poema termina tan triste, que nunca lo pude empezar.

Fracaso
El éxito consiste en luchar hasta el final y conseguir tus objetivos. Yo me he quedado a medio camino y, aunque considero que tenía razones, fuerzas y motivos para seguir adelante, circunstancias personales me lo han impedido. ¿Qué mérito tiene acabar un libro si crees que no has conseguido mejorar un poquito el mundo? ¿Qué mérito tiene si dejas desamparados a una legión de lectores porque has sido incapaz de iluminarles el camino? ¿Qué pastor deja a sus ovejas dispersarse por el campo sin devolverlas al redil?

Me reservo el derecho de extinguirme
Con nuestra moral y ética occidental, nos es imposible comprender la inmigración, en este caso africana, ya que son contextos socioeconómicos, culturales, políticos... totalmente diferentes. La primera impresión es de hostilidad, utilizas razonamientos egoístas para desacreditar y poder seguir dándole la espalda a un problema que existe, pero del que no queremos saber nada. La verdadera realidad es que tenemos la conciencia podrida porque sabemos que somos en parte culpables de lo que sucede en África. Decía un sabio que la fealdad no desaparece porque le des la espalda, de igual manera, el hambre, las guerras, las injusticias, tampoco desaparecen. Se pueden esconder, pero al final afloran. Todos sabíamos las diferencias entre vivir en Occidente y vivir en África, pero nadie hacía nada. Han tenido que venir los afectados para hacer visible el problema y para que podamos tomar conciencia del mismo.

Job
No hables mal de nadie. Si crees que eres mejor que cualquiera, demuéstralo. No compitas con los demás, tú eres tu mayor adversario y, a la vez, tu mayor tesoro. Si por cualquier motivo tienes algún problema con alguien, primero defínelo en tu cabeza y después házselo saber, de lo contrario sería un capricho. Es voluntad de Dios todo lo que te pasa, tanto lo bueno como lo malo. Así que lo que debes hacer es aceptar el devenir siempre agradecido. Job, del Antiguo Testamento, es un ejemplo de que la fe es el último estandarte que nos queda, de que Dios no nos abandonará y nos dará esperanzas incluso con el tránsito a una mejor vida.

En la otra esquina de la barra
Corren tiempos revueltos debido a la superpoblación del planeta, al deterioro ambiental, a las luchas de poder, a los movimientos migratorios, a las diferencias socio económicas entre los distintos países, etc. Muchas personas tienen en la cabeza estos problemas, pero mientras algunos nos los toman en consideración, hay una parte que va buscando una salida para el futuro, que pre visualiza estos conflictos para dar una solución. Tratan de adormecernos con medios de comunicación y entretenimiento de tal manera que andemos ciegos y, solo esta élite que mueve los hilos, nos manipula para que no seamos un estorbo cuando llegue la hora cero. Con esta pequeña obra, trato de hacer visible, o por lo menos hacer reflexionar al lector. Se tocan a grandes rasgos temas socio económicos, políticos, de pérdida de valores en occidente y también, sensaciones y experiencias propias del autor.

El mediocre
Ni me debes nada
ni te debo nada,
por tanto,
nada tengo y nada debo.
He tenido que oír
la voz profunda del alma
para comprender
al poeta que baila con cien pies.
Nada tengo y nada debo, o sea,
estrechemos nuestras manos.
