Francisco Chaves López
Profesor de Filosofía en varios institutos, siendo el último el IES Miguel Romero Esteo, de Málaga. Licenciado en Historia, y, antes que nada, poeta. Desde joven ha publicado artículos en varios periódicos de Málaga y Jaén, ensayos, crítica y poesía en revistas de institutos y de otras instituciones, pero sobre todo tiene en su haber una obra acumulada de poemas y reflexiones escrita a lo largo de muchos años y que aún permanece inédita. O, como él afirma, muerta, de muerte pública, y viva, de vida propia… y privada; como así reza en uno de los muchos aforismos que pueblan su extensa y desconocida obra: «Que nadie se equivoque en su lectura… Este libro solo es aconsejable para los vivos». En general, se considera autodidacta, y así lo señala como marca y sello de su personalidad literaria, como una conse-cuencia de lo que él sostiene y confirma: «La Universidad no te enseña a ser autodidacto».
¿Premios? Ninguno. «Mi único premio es que no me he presentado a ninguno».
Su libro

La Odisea de Paco (sin Penelópez)
La odisea de Paco (sin Penelópez) es un libro donde hay de todo. Reflexiones, poemas, aforismos, sentencias, filosofías, observaciones, vivencias, experiencias y, también, «locu-ras», «ingenuidades», etc. Un libro pensado y escrito para todos, para lectores de lo más diversos. Se trata de una antología de textos narrados y escritos a lo largo de muchos años, desde que el autor comenzó a escribir hasta la actualidad. En general, es una autobiografía, sin auto y sin bios, pues no hay indicación concreta, ni física ni psicológica, y ni siquiera literaria que nos lleve a la localización del autor; o sí, pero siempre que el autor pueda ser cualquiera, tú mismo, lector, pues de eso se trata, que está escrito con esa intención, que a unos les guste y a otros también, siempre que se identifiquen —unos y otros— con un poema en concreto o con todos al mismo tiempo, ese u otros aforismos, esa u otras sentencias, etc., según cada uno, según su personalidad, hábitos de lectura, educación e instrucción, sin olvidar a la gente sencilla, siempre que ponga de su parte interés y atención. Como se dice en uno de los numerosos aforismos que llenan muchas páginas de este libro: «Escribo para que la gente que me lee trabaje en lo que lee, aunque sea un obrero». También puede ser leída como un relato o una novela, como una épico-poética, como así lo refleja el título de la obra. Sí, un Ulises disminuido, pero con la misma ambición del regreso a la patria y el hogar, después de tantas fatigas y aventuras. De un regreso a la vida, después de tantas metamorfosis y muertes…, y a la realidad, después de tantas peripecias en lugares míticos, fabulosos y fantásticos. Claro que lo suyo es más vulgar, cotidiano e interior —antiheroico—, como nuestra misma época. Una muda de calle y dirección…, un cambio de local: del bar o el trabajo a la casa; o de horas, de la noche al día. Era eso…: No el Ulises u Odiseo de Homero, no el «Ulises» de Joyce, sino de Francisco Chaves. De lo máximo a lo mínimo (Ad maximum a minimum). «No confundo la filosofía con la literatura. Pues, de lo contrario, me dedicaría en exclusiva a una de ellas. Esta distinción es importante para el día a día, tal como yo lo llevo, como el sol con un día nublado, neblinoso o nevado. Para el «después…», ya tendremos todo el tiempo para discutir si estábamos equivocados o no, si todo era sueño o vigilia, muerte o vida, ficción o filosofía, certeza o duda. Bien, este libro trata del «después…» (el autor).
