Gerardo Pérez Sánchez
Sus libros

Amanecer en el ocaso
Rodrigo Cifuentes, un teniente retirado del ejército que realiza labores como investigador y que vive atormentado por los recuerdos de una fallida relación sentimental, recibe el encargo de buscar discretamente a la hija del Secretario de Estado de Defensa, desaparecida en extrañas circunstancias. La vinculación del padre con una empresa dedicada a la venta de armamento y el idilio de la joven con un líder político marcan en un inicio la investigación sobre lo ocurrido. Sin embargo, todo da un vuelco repentino cuando el ex militar descubre que la muchacha ha cruzado el Estrecho de Gibraltar y se ha adentrado en Marruecos, rumbo al Sáhara Occidental, siguiendo la estela de un dirigente de la causa saharaui. Cifuentes decide ir tras sus pasos hasta encontrarla, pero termina viéndose involucrado en la cruzada de un reducido e inexperto grupo de rebeldes que reivindican la independencia de su territorio del reino alauita, condicionando tanto el carácter secreto de la misión como las relaciones entre España y el país africano.

El amor y otras vías de escape
En plena crisis existencial, Rynn, becaria de brillante currículum quien trabaja para la Fiscalía de la Corte Penal Internacional, conoce a Carlos, abogado que forma parte de un prestigioso bufete.Como si de una partida de ajedrez se tratase, cada uno va planificando sus estrategias de cortejo y relación, y variando sus objetivos a medida que pasa el tiempo. Primero, se esforzarán en enamorar y atrapar en sus redes al otro pero, conforme avanza la historia, tratarán de romper la relación del modo más indoloro posible. Se embarcarán así en una espiral de mentiras, medias verdades y malos entendidos que, además de a ellos mismos, afectará a su círculo de amigos y de compañeros de trabajo. Y todo ello mientras, en bandos opuestos, colaboran en el enjuiciamiento del general Djordjevic, militar acusado de cometer crímenes de guerra en la contienda de los Balcanes.

Historia desconocida de mis antepasados
La historia de amor entre Isabel y Khafra se desarrolla de forma intermitente entre finales de los años veinte y mitad de la década de los setenta del pasado siglo. Ella ha nacido en Güímar en el seno de una humilde familia de pescadores, mientras que él, hijo de un profesor de Universidad viudo, reside en la ciudad de Viena. Los dos jóvenes viven realidades diferentes en mundos muy distintos. Se conocen con ocasión de la expedición que el padre del muchacho realiza a Tenerife para estudiar las famosas pirámides, sitas en la citada localidad del sur de la isla. Desde ese momento iniciarán una relación sentimental que les acompañará durante el resto de su existencia, pese a que sus respectivos destinos se empeñen una y otra vez en separarlos. Muchos años después de la muerte de ambos, Cristina, nieta de Isabel, descubrirá por casualidad aquella historia de amor protagonizada por su abuela y, pese a la oposición del resto de miembros de la familia (decididos a no saber nada de lo que consideran cotilleos injuriosos), se afanará en desvelar una verdad apasionante que terminará influyendo en su propia vida.

La culpa transparente
La culpa transparente narra la historia de Clara Durán, desde su nacimiento hasta llegar a protagonizar titulares y portadas de los medios de comunicación, como consecuencia del escándalo generado por unas estafas informáticas que acarrean a varias empresas e inversores unas pérdidas económicas millonarias. Desarrollada a lo largo de cuarenta años, la trama se inicia en la infancia de la protagonista, a la que sucede una adolescencia marcada por un singular acontecimiento que configurará irremediablemente su vida adulta. La transformación de Clara en Carla, la degradación de su matrimonio y su aventura amorosa con un hombre enigmático la irán introduciendo, sin ser consciente de ello, en un laberinto de problemas. Al sentirse una víctima más, Clara no parece capaz de calibrar su responsabilidad en tan gravísimos acontecimientos, que acaban en un juicio. Para ella, su culpa es transparente. Decidida a escapar y empezar de cero, la declaración del estado de alarma y el posterior confinamiento que tienen lugar en marzo de 2020 truncan sus ansias de abandonar España y de renacer en otro lugar.

Las tormentas interiores
Cuatro personas, desconocidas entre sí y provenientes de distintos puntos del país, coinciden por casualidad una tarde en el aeropuerto de Madrid. Dos, sin saberlo, comparten el mismo vuelo a Londres. Él, para participar en la grabación de un disco. Ella, para asistir a la boda de una hermana. Las otras dos personas también deben viajar en el mismo avión, en este caso con destino a Roma. El primero, para acudir a una reunión de negocios. La segunda, decidida a cambiar de aires para dar un giro radical a su vida. Pero, a causa de una repentina tormenta, ambos vuelos han de ser cancelados, por lo que algunos pasajeros tendrán que pasar la noche en la propia terminal y otros en hoteles. Durante esas horas de angustiosa espera, previas a reemprender sus respectivos viajes, tendrán la oportunidad de conocerse. Y, desde ese momento, sus vidas cambiarán para siempre.

Constitución Española
En el año 2018 se cumplen cuarenta años de la entrada en vigor de la Constitución Española. En estas cuatro décadas, España se ha visto beneficiada por los innegables e innumerables aciertos de nuestro texto constitucional, pero también han salido a la luz algunas deficiencias y problemas. En algunos casos, a resultas del mero paso del tiempo y de la necesidad de adaptar las normas a la realidad social. En otros, fruto de la experiencia y de la constatación de errores que quizá no se pudieron percibir cuando se redactó el texto. Pero el hecho cierto es que, si se quiere defender nuestro modelo constitucional, además de alabar los aciertos, se deben enmendar los defectos. En casi medio siglo, las generaciones cambian, las sociedades se transforman y, en general, todo evoluciona. Una Constitución también debe dar respuesta en este siglo XXI como la dio en el XX. [ ] Más allá de los evidentes problemas que en estos momentos suscita el movimiento independentista en Cataluña, lo cierto es que tras cuarenta años se hace necesario arrojar luz sobre el laberinto en que se ha convertido la distribución de competencias entre la Administración estatal y la autonómica, así como mejorar notablemente los mecanismos de cohesión, coordinación, financiación y control entre ambas Administraciones.
