Guillermo Bustamante Zamudio
Sus libros

Las gramáticas de la guerra
Una libertad que, paradójicamente, es vivida de forma traumática, contradice toda idea de una búsqueda de recuperación terapéutica de lo dejado; más bien se trata de qué hacer a partir de lo hallado. Si hay retorno, es retornar al poco de libertad que se localiza en la dimensión subjetiva y que permite una nueva vuelta en la relación con el Otro, su reinvención. Hay libertad si hay condiciones que la hagan localizable en cada acto de elección. En este sentido, no hay otra libertad que la del acto de elegir, de consentir o no en ello; y, para esto, debe haber un sujeto dispuesto a sostener el acto y a responsabilizarse de las consecuencias que se desprenden de él. Es la libertad de enlazarse de nuevo (pero a partir de lo nuevo), de instituir, a partir del saldo de saber sobre la causa en juego en la relación con el Otro, un nuevo vínculo, o, al menos, una nueva manera de habitar el campo del Otro con la verdad a cuestas.

La formación como efecto
La formación, relacionada con la condición humana, subyace en el arreglo que una sociedad es capaz de orquestar en pro de algo como la educación. En ese sentido, se pueden diferenciar dos objetos de investigación: el primero, la formación como uno de los mecanismos propios de la condición humana; y, el segundo, los perfiles sociales mediante los cuales se realiza dicho mecanismo. La dificultad estriba en que la formación sólo se realiza en sociedad, en la historia, y, por lo tanto, ambos objetos siempre concurren. En consecuencia, la formación se juega entre la oferta y la elección. Pero el sujeto no espera la oferta para elegir. El sujeto sabe satisfacerse ya. No obstante, aquella formación que dispone del saber como medio tiene en sus manos un objeto de naturaleza opuesta a la satisfacción primaria del sujeto. Entonces, el enseñante materializa, delante del estudiante, el hecho de que alguien se las arregla en la vida teniendo como objeto algo significante; ¡se satisface con algo inteligible! Estas son las condiciones para que se produzca un encuentro. La formación se ha servido del saber, aunque no transfiera principalmente saber, sino un deseo de trabajar en relación con un saber.
