Gustavo Sainz
Sus libros

A la salud de la serpiente Tomo I
Esta violenta y convulsa historia del año 1968 está planteada como una aventura del lenguaje y la creación. Busca romper los límites estrechos y tradicionales de las formas narrativas a través de una mezcla de autobiografía, confesión, juegos de correspondencia y testimonios, una caprichosa estructura bajo la cual Gustavo Sainz entrega su visión y experiencia de un año fundamental para los mexicanos que sobrevivieron a 1968. Recuerdos imprecisos, dolidos, difuminados trastornan el retrato de la juventud (casi) feliz, ejercicio del placer y el poder de la escritura y recuento vivido de aquellos meses. Esta extraordinaria novela es el corte de caja literario de toda una generación.

A la salud de la serpiente Tomo II
Esta violenta y convulsa historia del año 1968 está planteada como una aventura del lenguaje y la creación. Busca romper los límites estrechos y tradicionales de las formas narrativas a través de una mezcla de autobiografía, confesión, juegos de correspondencia y testimonios, una caprichosa estructura bajo la cual Gustavo Sainz entrega su visión y experiencia de un año fundamental para los mexicanos que sobrevivieron a 1968. Recuerdos imprecisos, dolidos, difuminados trastornan el retrato de la juventud (casi) feliz, ejercicio del placer y el poder de la escritura y recuento vivido de aquellos meses. Esta extraordinaria novela es el corte de caja literario de toda una generación.

A Troche y Moche
Tras muchos años de ausencia un escritor mexicano que vive en París vuelve a la ciudad de México para recibir un premio literario. Curiosamente había escrito que ?el mundo le indicaba de mil modos que la vida no era gratuita y que había que pagar por ella?. Al terminar la ceremonia, llena de todo tipo de incidentes y de camino a alguna otra parte, el escritor es secuestrado. Ignora todo acerca de sus secuestradores. Recuerda cómo terminó la vida de muchos otros escritores que admira, quizá como terminará la suya. Maniatado, encapuchado, derribado sobre sus flujos corporales, se pregunta si él mismo no habrá invocado esas fuerzas oscuras, ese desorden, esa violencia. ¿Y quién podría librarlo de este destino? Desde su primera novela, Gustavo Sainz ha destacado por su rechazo a los esquemas simétricos, rígidos y anquilosados de la narrativa tradicional, y ha intentado comunicar la naturaleza multiforme, escurridiza, ondulante y contradictoria de la realidad. A troche y moche recibió el Premio Colima a la mejor novela mexicana publicada en 2002, y poco después el Premio México-Quebec, que implicó la traducción de este libro al francés para ser publicado en Canadá bajo el título Sentences por la editorial XYZ.

Batallas de amor perdidas
Batallas de amor perdidas es un conjunto de húmedas palabras. Una descarga sexual. Como abrir las piernas del ser amado y encontrar el deslumbramiento de su sexo. Reflexión acerca del amor, el erotismo. Una seducción del lenguaje. Amo palpar las vértebras de tu cuerpo y tus huesos y la estremecida suavidad a la que quiero una y otra vez besar, quiero frotar suavemente el sacudido vello de tu eléctrica piel, y lo que sea acabe en dividida carne... y los grandes ojos, trozos de amor, y la tal vez estremecida emoción tan siempre renovada de estar sobre ti. Así este libro nos lleva a la aventura descarnada del erotismo acompalñados de la imágenes del fotógrafo Alejandro Zenker en un inusitado ejercicio en el que propio autor del texto posa junto am la modelo Leda Rendón para ofrecernos la evocación del deseo. El fotógrafo, el escritor, la modelo: artistas religiosos de un mundo donde se han eclipsado la vieja metafísica y las ideas estéticas, nos dice Gustavo Sainz acerca de este proyecto. Déjese el lector arrastrar por los vasos fluviales del deseo, del cual nunca deberíamos salir.

Compadre Lobo
Novela sobre la aventura de iniciación, del aprendizaje, festiva y dolorosa a un tiempo. El narrador participa como actor y autor al recuperar el pasado del grupo en general, y la figura de Lobo, el héroe urbano y nocturno, en particular. La noche le ofrece a Lobo la ocasión de descubrir sus neurosis y sus talentos.¿Es el amor una batalla y los amantes frenéticos guerreros? Todavía es posible contar una historia de amor? En las noches de la ciudad de México, noches que generan sus propios peligros y sus nuevos mitos, dos hombres y una mujer se enfrentan, en una sucesión de vertiginosas escaramuzas, a todos los papeles que les ofrece una sociedad periclitada: amigos de infancia, compañeros de borrecheras implacables y orgías sorprendentes, cómplices callejeros, esposos de develan su intimidad con desenvoltura poco común o picaros adúlteros, dueños de un cinismo y una ironía devastadora. A su alrededor un mundo de divertidas e inolvidables comparsas: la abuela de las doscientas enaguas, el boxeador que siempre perdía, el que bebía como campeón el librero emigrado, feroz y anticlerical, pero comprensivo y cómplice, el falsificador de arte prehispánico, el profesor de química, el pintor homosexual, el crítico de artes plásticas y las mujeres reales que se envuelven imaginarias. La narración se desenvuelven entre una épica lumpen y la frescura especulativa de un discurso dramático en un mundo que no es dramático. ¿Para que enamorarnos? ¿Es ley de vida la que nos exige estar enamorados? Esta novela propone algunas respuestas tan posibles como inimaginables.

El tango del desasosiego
En el tango del desasosiego asisitimos al nacimiento de una novela: el profesor de literatura francesa de una universidad estadounidense vive una experiencia amorosa con una joven estudiante e intenta contarla en un ejercicio narrativo. Pero, mientras lo hace, una voz (¿la suya?, ¿su conciencia crítica?, ¿un tutor literario?) se inmiscuye y le enmienda la plana a cada paso. Al principio duda de las posibilidades del proyecto, del interés de la historia, cuestiona los procedimientos técnicos, mas al final admite que el escritor consiguió su objetivo: una novela en torno a aquel romance, aunque llena de ideas. Ignacio Trejo. // El amor no es un sentimiento, sino un deseo, a pesar de lo que han dicho los poetas. Lope de Vega mentía en ese famoso soneto que empieza diciendo: Mostrarse alegre, triste, humilde, altivo, enojado, valiente, fugitivo, satisfecho, ofendido, receloso,. Estos es amor: quien lo probó lo sabe. GUstavo Sainz.

Fantasmas Aztecas
En este libro Gustavo Sainz mantiene al lector en una translación continua entre pasado y presente, biografía e intención, consagración y desmitificación, fiesta y culpa, ilusión y desilusión. Todo parece suceder o estar a punto de suceder o haber sucedido en un instante y en un solo lugar: un minitaxi, un avión o las excavaciones para develar las ruinas del Templo Mayor, ese espacio sagrado de los aztecas y su imperio perdido ¿o encontrado? Ahí concurren o de ahí emergen viejos dioses belicosos, arqueólogos e historiadores, conquistadores españoles, lacandones y comparsas de ópera, doncellas reales y míticas, creadores de la gran Tenochtitlán y modernos y desalmados traficantes de joyas arqueológicas, ocultos y descubiertos por un lenguaje que, como una ondulante serpiente, va creando espacios a cada movimiento. Semejante discurso se plantea a la vez como el proyecto de una novela imposible y viene a proponer, entre muchas otras posibilidades, una lectura posmoderna y emocionante.

Gazapo
Hay tal cosa como un equilibrio estético que logra sus compensaciones por plomo contra nubes en igualdad de pesos. Y tal cosa como una unidad que nace de la diversidad conjugada. Se dan en este primer libro de quien en 1966 se asoma a una carrera llena de promesas Salvador Novo

La muchacha que tenía la culpa de todo
Regocijado frente a sus detractores y permanentemente alborozado con esa búsqueda literaria que tanto irrita a quienes intentan defender la placidez intelectual, Gustavo Sainz publica un nuevo experimento literario, absolutamente inédito en las letras mexicanas: una novela construida solamente con interrogantes. Carente de divisiones en capítulos o en partes, las preguntas del interrogatorio del que es objeto una mujer van sumándose, una tras otra, página 0tras página, hasta que la magia del autor comienza a surtir efecto: las preguntas poco a poco dejan de ser preguntas para convertirse en respuestas.

La Princesa del Palacio de Hierro
Es la tercera novela de Gustavo Sainz (1974) y obtuvo el Premio Xavier Villaurrutia. La única narradora de la novela es la protagonista que habla sin parar de sus amores, sus diversiones y del ambiente político, haciendo un retrato de la juventud de la clase alta mexicana de aquella época, con desparpajo, exageración y gracia. El autor logra captar el tono coloquial en una estructura sumamente libre, reproduciendo las frecuentes muletillas, los comentarios al margen y las mentiras de cualquier conversación trivial, con lo que el lector casi cae en la trampa de creer que sólo se trata de las confesiones de una chismosa frívola en un momento determinado, cuando en realidad contemplamos el panorama general de toda una década.Como Scherezada, la anónima protagonista de este libro habla convulsiva, violentamente, difiriendo un acontecimiento que nadie parece conocer. ¿A quién le hable? Está decidida a hacerse valer y al mismo tiempo asombrada de prevalecer, no en su perfección lógica si no en su inconsecuencia. Hablar es para ella una voluntad de rescatar las imágenes y los hechos en su friabilidad, cibración y carácter provisorio; una bárbara acumulación de recuerdos que se desbordan por banales, viles o nobles; un desbordamiento tal que anulará su educación sentimental precisamente exaltándola; un caudal de palabras que simulan la escritura desatada preonizada por Cervantes al concluir la primera parte del Quijote, y que terminará por desmitificarla a fuerza de mitificaciones y contaminaciones. Este discurso feroz, insensato y locuaz se produce por intolerancia del presente y de ella misma, en una romántica confianza en la disponibilidad de lo real y la certeza de que todos cumplimos también mediante el ridículo, el miedo, la fatiga y la crisis. Su recreación de algunos esquemas coloquiales lleva su palabrerío no al fetichismo ni a la tautología, sino a convertise en vida él mismo, o sea relación y aventura, error o inquietud, vergüenza, rigor y trauma de la costumbre.

Muchacho en llamas
Tribulaciones, aventuras y desventuras, proyectos y planes de un escritor joven, un adolescente tan enfermizo como impaciente que pretende escribir o vivir una primera novela tan compleja, energética, desesperada y obsesiva como sus propias experiencias. Todo lo revisa con atención de entomólogo, páginas de su diario personal y casi secreto, anuncios radiofónicos, párrafos subrayados en diferentes libros, letreros urbanos, canciones, apuntes de sus clases universitarias, recortes de periódicos. Nos invita así a sus ensayos de representación, a las pruebas de fuego a las que somete al realismo y a otras escuelas literarias en boga. Lo acompañamos a sus dudosas victorias y a sus innumerables, enriquecedoras y desconcertantes derrotas.

Obsesivos días circulares
Obsesivos días circulares toma su punto de partida de una historia aparentemente policial para desplegarse en círculos concéntricos y darnos una imagen que al fin y al cabo es de nosotros mismos. JOSÉ EMILIO PACHECO. Las diminutas y atroces y burdas y tristes y conmovedoras y malditas y miserables tribulaciones que vive el silencioso en la otra cara del silencio. El silencioso que somos ahora todos los mexicanos, ignorantes, aterrados, melancólicos, turbios, tibios, impotentes, místicamente mudos, gesticuladores, víctimas. ARGELIO GASCA. La rebelión contra el tradicional sistema de valores de la clase media, contra sus formas de comportamiento, contra las relaciones entre hombre y mujer vividas por ellos, contra sus métodos pedagógicos, contra la corruptibilidad de su sitema político y, finalmente, también contra las expresiones literarias tradicionales, es un apromesa que en Obsesivos días circulares alcanza una perspectiva y calidad totalmente insólitas e inigualables. INKE MULLER

Paseo en trapecio (Un palimpsesto)
Tras varios años fuera del país, el protagonista de esta novela regresa a México, aunque quizá demasiado tarde, pues hace tiempo que ha muerto. Por más que trata de no morir y de volver, lo consigue difícilmente, y a veces transformado en perro o en otras formas vicarias. Debe resolver conflictos que no lo dejan descansar en paz: se debate y se balancea entre dos países, dos matrimonios, presente y pasado, persona y sociedad, miedo y violencia, juventud y vejez, vida y muerte, amor y desamor; siempre anhelando y, en ocasiones, consiguiendo cierto equilibrio.La ciudad de México es el espacio recordado y temido, inquietante e ilegible, que asusta y atrae. Por eso resulta imposible hablar con los discursos convencionales y hay que destruirlos, alterar el uso habitual de los signos de puntuación y las maneras narrativas anquilosadas y gratuitas. Se escribe y se reescribe, se transforma y se tacha, con peculiar sentido del humor y admirables hallazgos, cada página.

Quiero escribir pero me sale espuma
En una entrevista, Gustavo Sainz cuenta que Quiero escribir pero me sale espuma es la naracción de cómo surgió su primer novela, Gazapo. Es la historia del escritor sin libro publicado en busca de su lengua, de su estructura, de su voz, en lucha con la expresión, con el editor, con el público, con el mercado, pero, sobre todo, con las maneras de representar, de decir. El joven aprendiz vive aceleradamente, trabaja, lee, va al cine, al teatro, de excursión, goza, tiene amigos y problemas, y todo el tiempo se confronta con la realidad: ¿es realmente un escritor?, ¿quiere serlo? Averígüelo el lector mientras comparte con el autor el proceso creativo.

Retablo de inmoderaciones y heresiarcas
El retablo que Sainz construye aprehende una parte pequeña del sistema cultural colonial, menos por sus ideas que por su ritmo y su tono, y recrea estos elementos con base en una serie circular de palabras que conjuran imágenes. El resultado es satisfactorio no sólo por lo que se refiere al experimento verbal, sino por el acercamiento al pasaje histórico: la ligereza, el humor, el placer y la humanidad rotunda de los hijos de la Nueva España al arribar el siglo de la Independencia, al lado de la intolerancia, el miedo, el castigo físico.

Salto de tigre blanco
Un profesor universitario, catedrático de Literatura y erotismo, se casa con la más bella de sus alumnas. Este matrimonio se prolonga durante muchos años, en los cuales procrean tres hijos; viajan y sufren el deterioro terminal que los lleva a vivir separados e incomunicados en la misma casa. Ahora recuentan los daños tratando de establecer cuándo fueron más auténticos: ¿en 1952 o en 1986?, ¿en 1979 o en diciembre de 1995? Intentan fijar los límites del ?yo?, responder a preguntas como ¿qué es una persona?, ¿un cuerpo?, ¿nuestra capacidad de producción?, ¿el grupo social en el que interactuamos?, ¿una memoria insomne?, ¿un cerebro dividido?, ¿un irreprimible deseo?... ¿Será posible establecer la felicidad anhelada? ¿Valdrá la pena intentar de nuevo esta relación? Pero ¿quién habla a través de ellos? ¿Un sistema? ¿Una ideología? ¿La religión? ¿Los prejuicios? ¿La historia? El profesor y su compañera se encuentran, se desencuentran, se aman, se odian, se buscan, se desean, se rehúyen, se deslumbran, se abandonan, se declaran, se necesitan? ¿Será esta una novela de amor?
