Hermes Millán Redín
Sus libros

La punta de la lengua
Hermes Millán toma para ello, en su política textual, una diagonal que lleva a otro lugar. Más aún, a dar lugar a una poética, a un género que partiendo de una declaración de principios evidencia la intención de un saber hacer. Para esto solo hace falta, como en tantas otras cuestiones, dar un giro apartándose del psicoanálisis aplicado (ese que Lacan dejaba para la clínica y no para la lectura de una producción propia del arte). Carlos Brück

Lo que droga es la palabra droga
Hermes dialoga con los grandes maestros del psicoanálisis y de otras disciplinas afines, Freud, Lacan, Klein, Bleger, Bion, Morín, Olievenstein, son sus interlocutores, no importa ya la orientación, no se trata de comulgar con ninguna abadía, nos invita abrir todas las puertas, especialmente la de aquellos clásicos, que en algún momento han cruzado los senderos de su investigación. Por obvio que parezca, abrirse a la historia de su disciplina no es lo que hoy predomina en nuestras escuelas de psicoanálisis, Hermes no sólo da muestras de ello, sino que es un intérprete ejemplar de esta práctica de construcción teórica, que su narrativa pone al descubierto. Con una prosa versátil y flexible en sus conte nidos, a diferencia de otras aportaciones en psicoanálisis, hace amena la lectura del texto y per mite la comprensión del psicoanalítico y del no psicoanalítico, sin perder rigor científico, frente a un campo atravesado por un universo de dis cursos, saberes y experiencias. Dr. José Bruno Bulacio Psicoanalista
