Inesma Correa
Nacida en Melilla, Inés Correa Avellaneda, comenzó a escribir cuentos a la temprana edad de ocho años y, desde entonces, la escritura se ha convertido en una parte de su vida a través de la cual encuentra la calma y busca el desahogo. Otra de sus pasiones son la danza española y el flamenco, que practicó desde los cuatro a los dieciséis años; la música que toca el alma y el canto. Inés estudió Enfermería en Melilla y, con sólo 21 años, se trasladó a Menorca para trabajar. Pasó un año en la isla y se marchó, pero no tardó en regresar para quedarse. En la isla lleva ya 17 años, donde ha encontrado el amor y la estabilidad laboral y familiar. Se define como una enamorada de Menorca, de sus playas, de sus puestas de sol y de sus noches de luna llena, que le sirven de inspiración para plasmar sobre el papel todo aquello que no se puede quedar en el interior.
Su libro

Nostalkolía
Vivir el desamor también es positivo, ayuda a saber lo que se quiere y lo que no y, a pesar del dolor de la pena de amor y de la pasión no correspondida, supone un renacer en el alma de quien lo vivió; y si verdaderamente se sintió de verdad, a pesar de la adversidad, la vida te lo devuelve con cosas maravillosas. Y a pesar de besar muchos sapos y culebras disfrazados a lo largo de la vida, no encontrarás al príncipe o princesa del cuento para comer perdices, sino a alguien que verdaderamente merece la pena, para traer la paz que el alma a veces requiere en noches de tormenta, en noches de nostalkolía, o elegir un camino en solitario, totalmente loable y maravilloso, por cierto. Nostalkolía está escrito para toda aquella o aquel que como decía mi querida Lola Flores: - haya amado dejándose el alma en un suspiro - haya luchado dejándose la piel en el camino - haya llorado un adiós, con sabor a despedida pero sobretodo... - haya probado el sabor agridulce de la vida indistintamente de sexo, raza, religión o aficiones varias...
