Isel
Sus libros

Nostalgia sin ti
¿Qué ocurre con una gimnasta después de su retirada? ¿Cómo se vuelve a una realidad en la que nadie corea tu nombre, no te despiertas a diario con un objetivo y tu entorno ha seguido con sus vidas pero la tuya, la paralela al deporte, continúa estancada en esa joven de dieciséis años que deseaba competir en unos Juegos Olímpicos? Lilia regresa a Kinsale arrastrando una maleta llena de sueños rotos. Y ahí está Troye, el chico de ojos celestes, con sus retratos sin color y el recuerdo de las madrugadas que pasaron juntos en el faro, para demostrarle lo que es que alguien te regale un lienzo en blanco sobre el que dibujar ese futuro que quieres protagonizar. A veces es preciso enfrentarse al pasado para reconciliarse con el presente. Porque no resulta fácil renunciar a aquello por lo que llevas más de una década sacrificándote. Porque la perfección que exige la élite deja secuelas. Porque para Lilia, la gimnasia rítmica fue su primer amor. «Me buscaba rumbo a la perfección, pero solo hallaba hilos de humo donde tiempo atrás brillaban constelaciones de sueños.»

Deja que suene nuestra canción
A veces basta con oír la música para enamorarse.Atena era valiente y soñadora, aunque entre las paredes de su hogar el tiempo se detuviera y le costase respirar. Joel era un torbellino de creatividad hasta que la crisis pulverizó sus ambiciones, obligándole a tomar un rumbo profesional distinto al que había imaginado. La historia de Atena y Joel empezó de manera casual. Una tarde rodeados de música, siendo dos jóvenes sin edad sentados en las escaleras de la catedral de Barcelona. Regalarse un beso en los labios parecía la despedida perfecta para dos desconocidos que no estaban destinados a reencontrarse… Pero, cuando coinciden de nuevo en un aula de bachillerato como profesor y alumna, lo que no pueden decir se convierte en notas de violín y exámenes en blanco. Y el recuerdo fugaz de unas horas charlando sobre sueños frustrados se transforma en el anhelo de más. Entonces surgen las excursiones recorriendo el arte de la ciudad, una libreta de retos y deseos anotados frente al mar. Y cada pentagrama habla sobre ellos. Y las melodías los envuelven. Y resulta inevitable dejar que suene su canción.
