
Javier Luque
Nací en la segunda semana de enero de 1958, en Madrid, aunque, desde que lo supe, me hubiera gustado nacer en esa misma semana, pero en agosto y en el municipio colombiano de Itagüí, donde y cuando clausuran las Fiestas de la Industria, el Comercio y la Cultura celebrando el día Mundial de la Pereza. He residido en las Islas Canarias durante media vida y en las orillas del Mar Menor posiblemente lo que me quede de ella. Cargo a mis espaldas una larga dedicación profesional a las finanzas, a la gestión, a sufrir amarguras y a disfrutar de algún rato de placer y alegría; es decir, lo de todas las vidas. Aunque escribo desde hace tanto que me da mucha pereza echar la cuenta, lo cierto es que, como he escrito en alguna biografía destinada a convocatorias de premios literarios que nunca me dieron (incluso a las que tuvieron el dudoso gusto de concedérmelos) soy «un escribano con ínfulas; es decir, un cínico enteradillo metido a escritor y corrector de estilo». Además de en varias antologías, he publicado (y alguno traducido al inglés) los libros de relatos La vida duele en El Hormigón, Tiempo de lamentos y otros relatos y La vida pasa mientras tanto; las novelas Perdonen el atrevimiento: con las manos en la almeja, cocina para vagas, Una mala canción, Mal Menor, mal mayor, La mujer luna y El caso del hombre que no sabía nadar y un provocador manual de escritura de título Divagaciones sobre la escritura: la guía definitiva de cualquier escritor o aspirante a serlo.
Sus libros

La mujer luna
Una romántica historia veneciana que no te dejará indiferente. Un hombre impulsado por la soledad que espera esconderse entre la bruma que navega por los canales de una ciudad acuática. Una mujer misteriosa en la cuna del misterio, porque nada hay más bello y misterioso que esta ciudad imposible. Un palacio alzado por el ego, señalado por la envidia, perseguido por la trágica leyenda. Una ciudad tan irreal que solo parece viva en la imaginación de quienes la transitan. Una bella historia de amor a la altura del escenario: mito, misterio, seducción, ardor, confusión, belleza; en una palabra, Venecia.

Caza real, con «Z»
Arturo Daussà y Javier Luque ―el orden no es alfabético, sino fiel a la tradición: de edad― nos brindan en Caza real, con «Z» una novela que, sin abandonar el género negro, se escapa del molde, aunque no del rigor y la coherencia en la trama que transcurre en un escenario pringado de corrupciones, ambiciones y perversiones. Una novela escrita con desvergüenza y amable humor que ha dado a luz a una singular agencia de detectives que promete continuidad. La Agencia de Detective El Rayo es la sabia suma de siete viejos jubilados ―unos más viejos que otras y otros más jubilados que prejubilada una, que de todo hay― que haciendo honor a su eslogan, «el rayo soy, donde me llaman voy» se lanzan ―necesidad y falta de dinero obliga— a la caza de lo que se esconde tras el oportuno desplome de un ascensor en un lujoso hotel de Barcelona con el propósito de obtener la libertad de Martín Prats, dueño de Ascensores la Paloma, y conseguir el premio: un nuevo ascensor que sustituya al arcaico y averiado de su edificio. Una novela llena de intriga con episodios rebosantes de humor, no pocas veces negro y ahíto de sarcasmo, única manera de afrontar la mierda de mundo que, sin pretenderlo ni desearlo, ellos mismos han construido con su esfuerzo, su sudor y decenas de años de sacrificio. Peripecias que nos llevarán hasta la solución del enigma.
Prensa y menciones

Reseña en la Revista el Escritor
Un ascensor que cae, un usurero muerto y un barrio lleno de secretos: la sorprendente novela negra de Arturo Daussà y Javier Luque

Entrevista en Mucho más que un libro
Un ascensor que cae, un usurero muerto y un barrio lleno de secretos: la sorprendente novela negra de Arturo Daussà y Javier Luque
