Jesús Muñoz García
Jesús Muñoz García, (01-11-58), jubilado de banca, padre de familia y
enamorado de la naturaleza. Denunciar al opresor y restablecer la igualdad de
oportunidades para el ser humano es la que parece inalcanzable utopía que
busca atrapar. A través de las vivencias de un viajero en Cuba, nos muestra la
decadencia de la idealización de un régimen que impulsaba el reparto de la
riqueza y lo lleva al antagonismo que significa el momento real del país. La
precariedad laboral, salarios ficticios que no alcanzan ni para comer, miseria y
necesidad, hacen que el cubano una vez termine su jornada laboral tenga que
poner en práctica su magia. Le llaman “el invento”, “el negocio”, “lo que
aparezca”. Pero donde más se castiga al ser humano es en el trato a la mujer.
La prostitución es ejercida por un gran número de las llamadas “jineteras” que,
aun colocándose al margen de la ley, no tienen otra opción para sobrevivir.
Sus libros

¿Se puede pecar en Cuba!
Desde el primer momento el protagonista te invita a sentarte junto a él, en la
butaca de al lado para emprender juntos este viaje a Cuba, símbolo de país
socialista, donde la revolución iniciada por héroes de la lucha de clases,
condujeron al pueblo a soltarse de las amarras de la tiranía del opresor
conquistador. Todo un ejemplo anhelado por aquellos que idealizaban la
igualdad de clases y el reparto de la riqueza y que han ido quedando en el
olvido y empujando al pueblo a subsistir con el ingenio, la magia, la inteligencia
que corre por sus venas y no lamentablemente porque sus dirigentes se
ocupen de buscar el bienestar del pueblo. Indagando por lo que aún queda de
aquella revolución, Antonio encuentra, cómo son muchos los que ya no creen
en ella. Siempre se fue mal de arriba abajo y una vez terminada la protección
de la potencia soviética y la desaparición del carismático líder, comienzan a
escasear los recursos. Hoy día hasta los productos más básicos se buscan
cada mañana al levantarse de la cama. Lo peor ya no es la carencia de
alimentos. La intranquilidad de no saber nada del futuro inmediato, deja un
mundo de incertidumbre que genera una angustia insufrible en las gentes.
Todo vale para subsistir y esto significa que muchas mujeres se ven empujadas
a ejercer la prostitución, por lo que viajar a Cuba puede ser un destino de
turismo sexual. Otros demandan playas, ron o esos míticos puros habanos.
Pero ¿dónde está la esencia? Para descubrir a la gente que aquí vive, no hay
que ir a los grandes hoteles, restaurantes y locales de ocio, pensados para el
visitante y de uso exclusivo para ellos, vetados al cubano por economía y por
ser cubano. Antonio recorre el país, vive en sus casas, come sus comidas y
todo para constatar que el anacronismo es total. No hay razones para seguir
así, aislados del mundo y penalizados por los poderosos. La generación del
‘Patria o muerte, venceremos’, tiene que dejar paso a la democracia y la
libertad. ¡Ya basta! Nada está escrito en piedra y el futuro lo tienen que firmar
los cubanos.

La Celadora
Ángeles y Pedro, un matrimonio de mediana edad, deciden realizar el viaje de sus sueños junto a un grupo de amigos. El destino elegido es Egipto, donde descubrirán los tesoros de la antigua civilización mientras surcan el Nilo, visitan la capital y se adentran en los misterios que rodean a sus gentes. Asimismo, en su recorrido por el país africano, ambos celebrarán su plenitud como pareja, tras años de esfuerzo y sacrificio. Sin embargo, a los pocos meses de su regreso, una terrible amenaza se cierne sobre su familia, poniendo en jaque todo por lo que han luchado. Esta tiene su origen en Wuhan, una desconocida ciudad de China central, y no solo les afecta a ellos, sino a toda la humanidad.
