Joanot Martorell
Joanot Martorell nació en Gandía (Valencia) aproximadamente en 1414 y murió en 1465. Fue un escritor y caballero valenciano. Especialmente conocido por ser el autor de la novela de caballerías Tirante el blanco. Martorell escribió muchas cartas y un relato de novela caballeresca y tratado teórico sobre la caballería bajo el título “Guillem de Varoic”, pero la obra que lo inmortalizó fue “Tirante el blanco”, catalogada como la primera gran novela moderna, por su riqueza de procedimientos y realismo. Es una obra original, sorprendente, de excelente narrativa y exuberante imaginación, propia de un gran escritor que ha leído y viajado mucho. Miguel de Cervantes en El Quijote la calificó de: “Por su estilo es éste el mejor libro del mundo”. El crítico Martí de Riquer opina que “donde Tirante el blanco es inolvidable y mantiene unos valores que recibe agradablemente el lector moderno es cuando Joanot Martorell, hace hablar a sus personajes, alejando toda retórica, en un diálogo breve, tajante y familiar”. La novela está basada en gentes de heroicidad y leyenda. Está protagonizada por Tirante el blanco, personaje novelesco hijo de Blanca, descendiente del Duque de Bretaña y señor de la Tiranía, cerca de Inglaterra. La historia se desarrolla por Europa, por el Mediterráneo y por Constantinopla. Como la mayoría de los escritores de su época, Martorell resalta que su obra había sido escrita en “vulgar” lengua valenciana, la normal y usada en tierras valencianas. (Lo de vulgar hace referencia al Latín, lengua culta, en contraposición al “romance”, “lengua vernácula” o “vulgar” lengua del pueblo, la lengua valenciana).
Su libro

Tirante el Blanco
Antiguamente, el orden militar era tenido en tanta reverencia, que no era galardonado con el honor de caballería más que el más fuerte, el más animoso, el más prudente y el más experto en el ejercicio de las armas. La fortaleza corporal y el coraje se tienen que ejercitar con sabiduría, porque, así como algunas veces unos pocos han obtenido victoria sobre muchos a causa de la prudencia y las buenas artes de los batalladores, en otras ocasiones la sabiduría y la astucia de los caballeros han sido suficientes para vencer la fuerza de los enemigos. Y por esta razón los antiguos ordenaban justas y torneos y educaban a los infantes en el ejercicio militar, para que en las batallas fuesen fuertes y animosos y para que no sintiesen terror ante la visión de los enemigos. La dignidad militar tiene que ser premiada, porque sin ella los reinos y las ciudades no podrían permanecer en paz, según dice el glorioso san Lucas en su evangelio. Merecedor es, pues, el virtuoso y valiente caballero, de honor y de gloria, y su fama no tiene que ser olvidada con el paso de los días. Y como entre los otros insignes caballeros de gloriosa memoria sobresale el valentísimo Tirante el Blanco, del cual hace especial conmemoración el presente libro, es necesario hacer una singular y presente mención individual, a causa de su honor y de sus grandísimas virtudes y caballerías, que se recitan en las siguientes historias.
