Joni Huesk
Nací en Madrid el 8 de julio de 1992. Soy hijo de padre y madre manchegos y tengo una hermana seis años menor que yo.
Siempre he pensado que mi camino sería aprender; un camino muy difícil cargando con el complejo de no ser tan inteligente como yo quisiera.
Y creo que, aunque fuese superdotado, seguiría teniendo ese mismo complejo. Por suerte, aprendí a empatizar. Sin duda, la mejor enseñanza y lo que trato de enseñar, pues eso me enseñó a ser feliz.
Su libro

Poesías que un día fueron paginas en blanco
Poesías que un día fueron páginas en blanco es un libro para sentir. Puede que cada persona lo sienta de manera distinta, y está bien, pues lo que yo trato con este libro es empatizar con todas las personas: con las que aman, con las decepcionadas, con las que lloran, con las que ríen, con las que se sienten solas o simplemente lo están, con las humildes, con las ambiciosas, con las orgullosas, con las que tienen miedo, con las que odian o son odiadas, a las que envidian o son envidiadas, a las que dicen adiós, a las que anhelan, y, sobre todo, a las que no pierden la esperanza; las que creen sin ver.
