José Antonio Aldrete
Sus libros

Cefalea, migraña y algias cefalocervicales
El futuro es en verdad alentador, al punto que podemos decir que ningún paciente debe morir con dolor. Tenemos a nuestro alcance técnicas no imaginables hace una década, analgésicos poderosísimos y métodos de diagnóstico con una precisión no imaginada hace 25 años. Nuestros esfuerzos deben ser dirigidos a convencer a las autoridades respectivas, a los ministros de salud, compañías de seguros y al público en general, de la enorme pérdida socioeconómica que constituyen problemas como la lumbalgia, la artritis reumatoide, la osteoartritis, la neuralgia posherpética, las migrañas, etc. Igualmente, debemos proponernos persuadir a los escépticos, convertir a los incrédulos y, sobre todo, demostrar que la medicina del dolor es una especialidad legítima, representando al especialista médico como el líder del equipo de profesionistas involucrados en una multidisciplina como lo es la algiología.

Clínica del dolor en el consultorio
Este libro está dirigido primordialmente al médico en el consultorio, y tiene el propósito de actualizarlo en este tema. El apoyar esta obra por parte de la AMETD cumple con varios de los propósitos de la Asociación, como promover la educación y la capacitación en el campo del dolor y su tratamiento e impulsar y facilitar, a todos los niveles de los profesionistas de la salud, el estudio del dolor y su tratamiento, ayudando en el manejo de los pacientes con dolor agudo y crónico. Los primeros capítulos de esta obra nos conducen de manera sencilla y clara a través de la fisiología y de la bioquímica del dolor. Como el lector podrá constatar a través de su lectura, varios aspectos novedosos de la fisiopatología y bioquímica de los mecanismos que generan y mantienen el dolor están ayudando a cambiar los onceptos que existen sobre la fisiología y patología del dolor.

El factor humano y la atención al paciente durante la anestesia y la cirugía
Al entrevistar a un gran número de estudiantes de medicina que están considerando la anestesiología como futura especialidad, es frecuente que surja una preocupación específica. Dentro de su idealismo abstracto expresaron, de una forma u otra, una preocupación genuina en cuanto a la cantidad de contacto que el anestesiólogo puede tener con los pacientes dentro de su práctica cotidiana. Aunque los atrajo la atención intensiva y la pronta resolución de problemas de nuestra especialidad, lo que han visto u oído en sus experiencias en las facultades de medicina en cuanto a que el anestesiólogo sólo tiene contacto con pacientes dormidos les produjo alarma. Esa imagen nos rodea, de manera justificada o no, pero así es y debe cambiar.
