José Casado Aranda
Nací en Guadix en 1951, casi acabando diciembre y creo que fue en la mañana del sorteo de la lotería, por lo que debió de caerle conmigo «el gordo» a mi madre. Bendita madre.
Actualmente, vivo en La Zubia y en Granada capital, compartiendo los días y el tiempo que consecuentemente va con ellos. Ahora me estoy dedicando a recopilar muchos escritos viejos, algunos de los cuales reflejan ciertas situaciones que no reconozco bien; algunas me gustan poco, pero están escritas y lo que puedo es matizarlas.
Ya dejé atrás mis visitas a las oquedades de la Tierra, esa práctica de ejercicio físico y descubrimiento que ya no puedo hacer; pero me quedan los recuerdos de sus bellezas y vivencias. Y tengo diversas aficiones como la escritura, la pintura, el coleccionismo de piedras; así como la incesante búsqueda de ciertas cosas y sus efectos sutiles que nos entrega la naturaleza y la Tierra, y que muchos de los humanos ignoran o directamente las desprecian por ser cosas de crédulos idiotas. Eso dicen ellos, ¡qué sabrán ellos!
Sus libros

Poesía del 2020
“Hay importantes locos que mucho mandan y hacen a los demás, bailar sus macabras danzas”

Escritos cortos, lecturas breves
Jirones de mi espíritu
que buscan recalar en otras almas,
y son, naves al viento
que esperan encontrar puerto.

Alma de Agua
Manar de agua que es el sangrar transparente de un fluido y limpio espíritu.

Vinieron antes del 17
«No quiero ni pensar qué sería si llegara a hacerte mal con mi mano; menor dolor para mí, en ese caso fuera, si la cojo antes y me la arranco».
«Y al acariciarte, ya te amé como hombre; y me di cuenta entonces de que estuve toda mi vida vacío.
No vuelvas a irte, amor, sin mi caricia».
