Libros.cc

José Fuentes Manfredi

El hermano del militar, prologado por Emilia Palma e ilustrado por Carmen Mogollo.
El chantaje de los relojes, prologa-do por Antonio Velázquez e ilustrado por Antonio G. Villarán. Miradas de cernícalo, prologado por Manuel Martín Sánchez e ilustrado por Norberto León Ríos. De la mano de los vientos del sur, prologado e ilustrado por Juan Carlos Zamora (Zamo Tamay). Clamor de las altas tierras, prologado por Jesús Moreno Sanz e ilustrado por Baruj Salinas.
El Pino y las meninas, prologado por Efi Cubero e ilustrado por trece artistas.
Bienvenidos a Marrakech, prologado por Antonio G. Villarán e ilustrado por Norberto León Ríos.
Un viajero extravagante a través de India y Nepal, ilustrado por Juan Carlos Zamora (Zamo Tamay).

Sus libros

Un viajero extravagante a través de India y Nepal

Un viajero extravagante a través de India y Nepal

VIAJES Y VACACIONES464 pág.ISBN 9788413175560

Ante tanta injusticia no podemos seguir tan callados, tan cobardemente callados, aunque de vez en cuando, para intentar tranquilizar un poco nuestra insensible conciencia, levantemos la voz, sólo media voz, cuando vemos a un inocente niño de tres años ahogado en una playa cualquiera. Lo hemos ahogado entre to-dos; los de las guerras y los que siempre permanecemos con los brazos cruzados. Mentira, nos puede la comodidad. Nos hemos acostumbrado a olvidar con rapidez todo aquello que nos hiere. Ellos, los dirigentes, son unos miserables criminales, pero nosotros también somos unos miserables. Unos irresponsables egoístas.

Ver ficha del libro
Mi incrédulo Camino de Santiago

Mi incrédulo Camino de Santiago

VIAJES Y VACACIONES252 pág.ISBN 9788413746937

Así, termina ya esta experiencia, que me ha resultado extraordinaria al haber sido para mí tan enriquecedora humanamente, aunque, desde luego, no tengo ni la más mínima seguridad de que con ello haya hecho algún acopio bancario en las cuentas del cielo, pero me basta y sobra con la riqueza de vida terrenal que he adquirido al haber disfrutado de tantas bellezas paisajísticas y artísticas, de tantas cosas como he aprendido leyendo, mirando y escuchando, y sobre todo de tanta gente buena e íntegra con la que he compartido este Camino; (...) En fin, que ha sido una pena que no nos podamos quedar aquí varios días más, aunque sólo sea para callejear por esta ciudad encantada y encantadora, gracias, sí, al despliegue histórico de la prodigiosa imaginación humana, que, para bien y para muchos males también, se puebla de delirios, de ánge-les, de demonios, y de milagros, pero asimismo no menos, y ese es el gran milagro real, de inmensas generosidades y bellezas humanas.

Ver ficha del libro