José Lezama Lima
Sus libros

Antología de la poesía cubana. Tomo I
/.../ yo diría que encontré en Cuba mi patria prenatal /.../ la patria prenatal es la poesía viviente, el fundamento poético de la vida, el secreto de nuestro ser terrenal. Y así, sentí a Cuba poéticamente, no como cualidad sino como sustancia misma. Cuba: sustancia poética visible ya. Cuba: mi secreto. /.../ José Lezama Lima se me apareció, desde que lo encontré en aquel mi primer descubrimiento de Cuba en 1936, descifrando esos secretos y su paciente y callada labor de tantos años, signo de una inmutable vocación, ha confirmado el presentimiento con la ofrenda de una cumplida obra. María Zambrano.

Diarios
Los Diarios (I -18-10-1939 a 31-07-1949- y II -12-08-1956 a 16-06-1958) de José Lezama Lima, junto a Cartas a Eloísa y otra correspondencia, constituyen los fragmentos más íntimos de su escritura. En ambos se aprecian las dos grandes pasiones del habanero universal: la amistad y el insaciable apetito por la cultura, no para acumular sino como apropiación estimulante para sus muchas y laberínticas ideaciones. Nada le es ajeno: lo inmediato ni lo lejano. Transcurren por las páginas de los Diarios las anotaciones y relumbrones que, más tarde, se transfigurarían en la encarnadura de su obra poética, ensayística y narrativa. Alerta, Lezama anota el aguijón, la semilla, el mimbre que su mano transforma. María Zambrano supo ver en Lezama la Araña que rodea a la tierra y teje desde dentro la tela que contiene y envuelve el caos [ ] araña que extraía de su propia sustancia el hilo inasible, la intangible memoria que reproduce en los aires el laberinto que hace permisible habitar el lugar justo del guardián de los ínferos mirándolos sin desafío con la necesaria fijeza.

La Habana
Quien no vea la Cuba profunda, la Cuba real y verdadera que hay en la obra de Lezama, tendrá suficiente, me parece, con la lectura de estas páginas sobre el ser y el existir de La Habana. GASTÓN BAQUERO Estas páginas de Lezama Lima corroboran magníficamente cómo el reino de su poesía, de las eras imaginarias y de la posibilidad infinita, caminaron siempre y firmes, sin utopías evasivas o ingenuas, de la mano de José Martí, por la realidad cubana. Tras cotejar, ordenar, analizar y comentar estos artículos, puede ofrecerse un balance donde la invitación a leer La Habana es gratitud y desafío. JOSÉ PRATS SARIOL José Lezama Lima (La Habana 1910-1976) es universalmente conocido por su obra poética, magisterio que se extiende a la narración y el ensayo. Su novela Paradiso (1966) es referencia obligada de la literatura del siglo XX en lengua española. Como Dublín para Joyce, Buenos Aires para Marechal y Montevideo para Benedetti, La Habana esta ciudad se va desarrollando en el oleaje de sus inmensas y orgullosas súmulas es para Lezama Lima el eje orbital de sus sueños y sus pesadillas.

Poesía y prosa
Por querer enseñar más de lo que todos aprenden, pocos me han entendido, muchos me han despreciado y algunos se han tomado el trabajo de perseguirme. Esta desgarradora confesión de Simón Rodríguez, citada por Lezama en el ensayo El romanticismo y el hecho americano publicado en este libro, expresa también la vida de quien ha sido uno de los escritores más decisivos de la literatura iberoamericana: José Lezama Lima (1910-1976). Esta Antología pone en manos del lector no sólo una cuidada selección que ha corregido y enmendado los errores que, hasta la fecha, la poesía y prosa de Lezama ha sufrido en ediciones anteriores, sino que ofrece además una instrumentalidad, desde el estilo fabuloso de su autor, para que cada lector pueda construir una imagen personal e íntima de quien es el precursor de una nueva forma del pensamiento poético contemporáneo. El humor, el sensualismo, el conocimiento, el sentido de la amistad y el amor, se unen aquí en una fiesta del lenguaje que ha logrado la audacia de la expresión plural. Así, vuelve Lezama a sorprendernos con una innovadora palabra que afirma la cultura como una realidad de todos.

Antología de la poesía cubana. Tomo II
/.../ yo diría que encontré en Cuba mi patria prenatal /.../ la patria prenatal es la poesía viviente, el fundamento poético de la vida, el secreto de nuestro ser terrenal. Y así, sentí a Cuba poéticamente, no como cualidad sino como sustancia misma. Cuba: sustancia poética visible ya. Cuba: mi secreto. /.../ José Lezama Lima se me apareció, desde que lo encontré en aquel mi primer descubrimiento de Cuba en 1936, descifrando esos secretos y su paciente y callada labor de tantos años, signo de una inmutable vocación, ha confirmado el presentimiento con la ofrenda de una cumplida obra. María Zambrano.

Antología de la poesía cubana. Tomo III
/.../ yo diría que encontré en Cuba mi patria prenatal /.../ la patria prenatal es la poesía viviente, el fundamento poético de la vida, el secreto de nuestro ser terrenal. Y así, sentí a Cuba poéticamente, no como cualidad sino como sustancia misma. Cuba: sustancia poética visible ya. Cuba: mi secreto. /.../ José Lezama Lima se me apareció, desde que lo encontré en aquel mi primer descubrimiento de Cuba en 1936, descifrando esos secretos y su paciente y callada labor de tantos años, signo de una inmutable vocación, ha confirmado el presentimiento con la ofrenda de una cumplida obra. María Zambrano.

Antología de la poesía cubana. Tomo IV
/.../ yo diría que encontré en Cuba mi patria prenatal /.../ la patria prenatal es la poesía viviente, el fundamento poético de la vida, el secreto de nuestro ser terrenal. Y así, sentí a Cuba poéticamente, no como cualidad sino como sustancia misma. Cuba: sustancia poética visible ya. Cuba: mi secreto. /.../ José Lezama Lima se me apareció, desde que lo encontré en aquel mi primer descubrimiento de Cuba en 1936, descifrando esos secretos y su paciente y callada labor de tantos años, signo de una inmutable vocación, ha confirmado el presentimiento con la ofrenda de una cumplida obra. María Zambrano.

Cartas a Eloísa y otra correspondencia
La obra de José Lezama Lima (1910-1976) representa el mejor momento de las letras cubanas en este siglo. Su excepcional escritura pertenece a esos raros momentos de la historia literaria en que el autor trasciende las fronteras convencionales de los géneros para alcanzar una expresión incontaminada que se abre a una pluralidad de significados. Es el triunfo del reino total de la poesía, de la palabra raigal y proteica. En este sentido Paradiso es una suma de un sistema poético que se realiza en la imagen. Sus ensayos, su narrativa y su obra poética, poco importa la forma que asuma su escritura, forman parte de la misma voluntad unitiva. Así, María Zambrano pudo escribir: La poesía de Lezama me pareció siempre vivir en estado más que de gracia, de sacrificio; único estado en que el alma que contrae a diario nupcias con la realidad se mantiene intacta... La poesía de Lezama, que es acción y no contemplación, se sitúa a pesar de sus complicadas y a veces cristalinas formas en ese lugar primario que corresponde a la poesía que se adentra en la realidad despertándola y despertándose. Lezama Lima es conocido y admirado por la mágica monumentalidad imperturbable de su obra; por el tupido ramaje en que se manifiestan la vivencia oblicua, el súbito, lo incondicional poético, metáfora e imagen; la palabra fundadora que no se distrae. Es el complejo entramado de su propuesta: sólo lo difícil es estimulante. En Cartas a Eloísa y otra correspondencia el lector que frecuenta su obra descubrirá ahora el rostro perplejo de un hombre profundamente tocado por la pesadilla de la historia. La faz doméstica y entrañable que Lezama revela en sus cartas familiares, la franca abertura a la risa y al giro coloquial con que escribe a sus amigos escritores, editores, traductores, pintores, músicos y conocidos varios ponen al descubierto los registros más íntimos de un ser que se reconoce en la fragilidad propia de la naturaleza humana. Relatan estas cartas cómo desde la soledad y la marginalidad que se le impone, Lezama Lima segrega un cuerpo literario que es resistencia a la muerte y al desconsuelo.

Todo Paradiso
Era y es Paradiso una verdadera meditación sobre el génesis del hombre, sobre el génesis mismo. María Zambrano Leo Paradiso poco a poco con creciente asombro y deslumbramiento. Un edificio verbal de riqueza increíble, mejor dicho, no un edificio sino un mundo de arquitecturas en continúa metamorfosis. Octavio Paz [ ] la excitación, el deslumbramiento, la perpleja admiración que deja en el lector esta expedición por ese gigantesco e insólito Paradiso, concebido por un gran creador y propuesto a sus contemporáneos como territorio de goces infinitos. Mario Vargas Llosa [ ] Lezama Lima, intercesor de oscuras operaciones de ese espíritu que precede al intelecto, de esas zonas que gozan sin comprender, del tacto que oye, del labio que ve, de la piel que sabe de las flautas a la hora pánica y del terror en las encrucijadas con luna llena. Julio Cortázar Juntos por primera vez en cualquier lengua, aquí están los XXIV capítulos revisados de la inconclusa Paradiso-Oppiano Licario, la novela órfica de uno de los escritores canónicos del siglo XX. Las crónicas de La Habana del poeta, ensayista y narrador José Lezama Lima (1910-1976) fueron el libro inaugural de Verbum en 1990. A ellas Verbum suma hoy numerosos volúmenes de su bibliografía directa e indirecta. Porque el placentero desafío de leerlo sólo lo difícil es estimulante al retar abre nuevos senderos verde sufí. Camina por el Paseo del Prado habanero hacia la alegórica calle Trocadero su universo literario y nos invita a entrar. José Prats Sariol
