José Luis Lezama
Sus libros

Teoría social, espacio y ciudad
Los argumentos expuestos en esta nueva edición apuntan a tres aspectos centrales de la teoría social urbana en la actualidad. Primero, que la ciudad parece sobrevivir a la muerte que algunos teóricos de la globalización y la desterritorialización le decretan. Segundo, que la ciudad, más que resultar superflua, parece imprescindible para continuar con su antiguo, original y permanente papel en la gestión del cambio, la innovación y diversificación, fundamentales en toda la evolución social, y cruciales para el periodo actual de la modernidad. Tercero, que la ciudad ya sea como espacio construido, o como espacio animado y transfigurado por la acción humana, en su relación con el ser social, sigue ejerciendo un papel activo, de agencia y de influencia en las conductas sociales desplegadas en su territorio.

La construción humana y no humana del sentido del mundo.
Este libro trata sobre las posibilidades de análisis sociológico de la personificación de un mito, el del dios Pochó que se ritualiza anualmente en una danza en Tenosique, una comunidad con influencia maya del estado de Tabasco. La investigación desembocó, además, en una propuesta metodológica en la cual se discute la presencia y posibilidad de trascendencia de las barreras cognitivas entre sujeto-objeto, mundo humano-no humano, mismas que obstruyen la comunicación y el conocimiento entre esos mundos.

La naturaleza ante la tríada divina:
Este libro somete a revisión la idea, ampliamente difundida por la sociología ambiental contemporánea, de que los padres fundadores del pensamiento social, los que aquí han sido agrupados bajo el nombre de la tríada divina: Marx, Durkheim y Weber, no concibieron a la naturaleza como un factor influyente en el curso de la acción social, ni tampoco la incluyeron en sus planteamientos éticos y morales, de tal manera que el sometimiento y la devastación que sobre ella ejerce el despliegue de la sociedad moderna industrial no provocaron en ellos la condena moral ni generaron una verdadera conciencia ambiental, una en la cual la naturaleza apareciera como un fin en sí misma, y no como simple medio del capital o de cualquier proyecto de redención humana.
