Juan Antonio Moreno Murcia
Dr. Juan Antonio Moreno Murcia es profesor catedrático de Educación Física y Deporte en el Centro de Investigación del Deporte de la Universidad Miguel Hernández en Elche (Alicante, España). Presidente de la Asociación Iberoamericana de Educación Acuática, Especial e Hidroterapia (AIDEA), coautor del libro Cómo lograr la competencia acuática y editor de la Revista de Investigación en Actividades Acuáticas.
Sus libros

Cómo lograr la competencia acuática
Esta obra propone un nuevo enfoque de enseñanza acuática en la que se apuesta por la necesidad de cambiar y de repensar los escenarios acuáticos de enseñanza y desarrollo de la competencia acuática. Por ello, además de desarrollar el concepto de “competencia acuática” y describir su evolución en el nivel comportamental, afectivo y cognitivo, presenta una forma concreta de enseñarla y evaluarla: el Método Acuático Comprensivo. Se trata de una metodología motivante, que impulsa a la acción, que mejora la atención y el tiempo de reacción, que traslada lo aprendido al contexto social y que favorece la regulación de las emociones positivas. Está centrado en el alumno y tiene en cuenta las diferencias individuales respecto de los factores metacognitivos-cognitivos, motivacionales-afectivos, evolutivos y sociales. Todo ello en función de que aprendan a usar la inteligencia para dirigir la acción de su comportamiento de forma activa en pro de su autonomía. Así se describe tanto las conductas apropiadas e inapropiadas como sus consecuencias, empleando términos explícitos y claros. Se anima a los alumnos a buscar las metas que supongan un reto −pero que esté a su alcance− y a que regulen su conducta. Se considera el éxito en términos de mejora más que en términos de comparación con otros, que se produce como resultado del esfuerzo, también este formativo. Por el aprender haciendo, por el descubrimiento por sí mismos de los principios, conceptos, teorías y leyes, por la comprensión profunda producida por el razonamiento práctico, crítico y creativo, y por los efectos permanentes que puede producir, este método de enseñanza podría significar un punto de inflexión para el lector comprometido con esta labor.

Enseñanza para la acción
No podemos “atrapar” a los estudiantes en el aula, sino que tenemos que atraerlos para que se impliquen. El viejo paradigma conductista fundado en “refuerzos y castigos” para “motivar” a través del control y la manipulación, debe ceder paso un paradigma que ponga en el centro la motivación intrínseca de la persona. Apoyar la “autonomía del estudiante” significa animarlos a ser ellos mismos. Nutrir sus recursos motivacionales internos, proporcionar razonamientos explicativos, utilizar un lenguaje no controlador, dar tiempo para que aprendan a su ritmo, mostrar empatía reconociendo los afectos negativos y dar posibilidades de elección. Cuando el estudiante tiene esta percepción, su motivación es más autónoma y comporta innumerables consecuencias positivas: mayor implicación, percepción de competencia, creatividad, aprendizaje profundo, mayor satisfacción y curiosidad, aumento de rendimiento, bienestar psicológico. Además, favorece la calidad de la enseñanza y previene el absentismo y el abandono escolar. Esta nueva forma de entender la motivación humana está representada por la “teoría de la autodeterminación”, que reivindica el papel relevante del docente en el proceso educativo como generador de climas motivacionales en el aula, así como el papel protagonista del estudiante en su aprendizaje. Esta obra proporciona al docente herramientas prácticas y útiles que le ayuden a aceptar y apoyar la autonomía del estudiante, para que el aula se convierta en un auténtico contexto de confianza y funcionamiento positivo, crecimiento personal, prosperidad y satisfacción.
