Juan Camilo Restrepo
Sus libros

Hacienda pública
En este texto de Hacienda Pública el autor trata, como siempre, el tema con gran relevancia. En primer lugar, presenta los grandes objetivos que buscan las finanzas públicas. Y el segundo tema desarrolla el gasto público, el cual, en los últimos años, ha tomado gran preponderancia en los estudios hacendísticos. El capítulo tercero aborda la historia y la teoría general de los ingresos públicos. Un análisis de los rasgos generales de los principales tributos nacionales es el tema del capítulo cuarto; el quinto está dedicado al tema presupuestal. El capítulo sexto centra el tema en la deuda pública. En el séptimo se echa una ojeada general a los aspectos fiscales de la descentralización. Y por último, el capítulo octavo expone el régimen de regalías, incluida la reforma recientemente aprobada, así como desarrolla la llamada regla fiscal como mecanismo de control en el manejo de las finanzas públicas. Se incluye al final una bibliografía escogida, tanto de autores nacionales como extranjeros, sobre finanzas públicas, que tiene como objetivo guiar a los estudiantes que deseen profundizar en la materia. Esta edición es el fruto de varios años de cátedra universitaria en torno al inmenso tema de la Hacienda Pública. Pocos asuntos de tanta actualidad para el país como este, en el que confluyen en una perspectiva interdisciplinaria muchas vertientes, al paso que cada vez es más claro que el futuro económico y social de cualquier país, y por supuesto de Colombia, depende en alto grado de la salud de sus finanzas públicas. Ojalá este libro pueda constituir un aporte útil a ese gran propósito.

Economía política de la pandemia
Este análisis recoge veinte textos breves que el autor ha escrito durante los primeros dos meses (marzo-abril y mayo del 2020) que han transcurrido desde que estalló la tremenda crisis de salud pública, así como en el campo económico y social por el doble fenómeno de la estrepitosa caída de los precios internacionales del petróleo y la expansión de la pandemia del coronavirus en Colombia. Son textos escritos, pues, al calor de la llegada de las noticias, y cuando la profundidad de la crisis está aún por determinarse. Deben tomarse, en consecuencia, con cautela. Al momento de escribir estos textos los especialistas y los centros de investigación están produciendo todo tipo de proyecciones. Y todos los días las están cambiando. Hay, en efecto, cambiantes proyecciones sobre la duración que tendrá la pandemia, sobre la magnitud de sus efectos letales, sobre los mejores métodos para combatirla, sobre la destrucción de empleos que se va a generar, sobre la profundidad que tendrá el fenómeno de las quiebras empresariales por razón de la parálisis económica y mercantil que causa el aislamiento social al cual han recurrido casi todos los países, incluido Colombia. Asimismo sobre la ineludible caída que se registrará en las cifras del producto interno bruto (pib) del mundo y de los diversos países a lo largo del 2020, sobre el papel de los bancos centrales y de los organismos multilaterales, así como sobre el papel que deben desempeñar los bancos privados. Y, por supuesto, sobre los mecanismos de orden fiscal que todos los países deberán poner en marcha mediante ambiciosos programas de gasto público (financiados fundamentalmente con crédito público, o sea, con más endeudamiento) para recuperar –con una mayor presencia estatal que la tradicional– la economía y el empleo, que quedarán gravemente averiados con esta crisis. Aunque la profundidad de la crisis se desconoce aún al escribir estos textos, como queda dicho, existe ya un consenso suficientemente generalizado para poder afirmar que estamos frente a una crisis tan devastadora en lo económico y social como fue la recesión de los años treinta del siglo pasado. Quizás la recuperación tomará menos tiempo en esta ocasión que entonces. Es muy probable que a partir del 2021 empecemos a presenciar el efecto rebote del que ahora se habla. Pero no es menos cierto que el 2020 pasará a los anales económicos y sociales del mundo y de Colombia como uno de los años más oscuros y dolorosos de la historia.
