Julián González Lázaro
Julián González Lázaro, 24 de enero de 1939 (Acebo, Cáceres)
Inició sus estudios en los PP. Claretianos de San Martín de Trevejo. Pasó al Seminario de Coria (Cáceres). Bachillerato de Letras, en La Casa de Las Conchas. Salamanca. Terminó los estudios en la Escuela Normal de Magisterio de Salamanca, 1961.
Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada. Filología Románica, 1977.
Ejerció como maestro de primera Enseñanza en Calahonda: 1966-1967, y Armilla 1967-1978 (Granada).
Director en el Colegio Público Vázquez de Mella 1983-1984 y 1986- 1999 (Madrid).
Inspector de Educación Primaria en la Comunidad Autónoma de Madrid, 1999.
Presidente de la Comisión de Escolarización de Moncloa-Aravaca; Chamberí-Fuencarral; Moratalaz-Puente de Vallecas-Vallecas Villa-Cañada Real Galiana.
JUBILACIÓN: 1 de septiembre de 2009, a los setenta años.
Sus libros

LOS PORORA - MARIALUTO (edición bajo demanda)
Con la paciencia de un artesano, Julian González Lázaro, asumió la gran responsabilidad de plasmar en un libro la biografía de Primitivo González García, de las personas a él allegadas y de la historia, sucesos, anécdotas y costumbres en torno a ellos. Un trabajo concienzudo de búsqueda en los archivos, metódico en la documentación, escrupuloso en los datos, minuciosos en los hechos, esmerado en el trato de los personajes. La historia de una familia que como tantas otras, supo defenderse, entre alegría y tristezas, en tiempos de penuria, privación y desgracia, pero también de bienestar, abundancia, riqueza material y de entrega a los demás.

Un 27 de abril
[...] leer este hermoso relato familiar no puede generar otra cosa que admiración y una ligera envidia sana. Porque se pueden sonsacar algunos matices que a toda familia le gustaría disfrutar. Queda plasmada en la obra una calidez y un amor que parecerían difícilmente descriptibles, pero que, sin embargo, Julián, alias para los muy amigos: «Chamaquito», realiza con una técnica depurada, natural y enternecedora. Un 27 de abril... no es otra cosa que la vida en prosa. Porque cada detalle, y de detalles está plagada la obra, no es casualidad. Detrás de cada uno de ellos hay una historia, una preciosa historia de amor, pensada siempre por Dios y escrita con verdaderas letras de oro por Julián y por Irene, junto con todos aquellos que les han precedido y todos los que plenamente enorgullecidos intentamos hacer que nuestra vida sea cada vez un poquito más parecida a la suya.
