
Julián Zubieta
Me llamo Julián Antonio Zubieta Aragón, nací en Pamplona en 1961. Jubilado, fui funcionario casi cuarenta años en diversos organismos públicos, principalmente en Pamplona. Por avatares del sistema de concurso en la Administración del Estado, estuve destinado en diferentes localidades, lo que me llevó a vivir varios años en el Mediterráneo y en el Pirineo. Aficionado a la montaña, al mar, al deporte, a la lectura y a viajar. He recorrido una buena parte del Pirineo y diversos montes, costas y parajes del estado, además de varios países en distintos continentes, la mayoría como mochilero y algunos como esquiador, aprovechando para hacer buceo cuando el lugar lo permite.
Sus libros

El tesoro de las Medas
Un empleado de banca vive una existencia plácida y hedonista en el verano en L’Estartit, en el corazón de la Costa Brava. Casado, sin hijos. Trabaja por las mañanas y después disfruta de las largas tardes del estío tanto navegando como paseando o alternando en las terrazas y locales de restauración de la zona. De pronto empiezan a sucederse una serie de asesinatos a su alrededor sin ninguna lógica, manteniéndose el suspense hasta el final del relato sobre la autoría y la motivación de los crímenes. Estando la trama de la novela íntimamente relacionada con “La Isla del Tesoro” de Robert Louis Stevenson.

La torre de las bruixes
Continúa la trama iniciado en EL TESORO DE LAS MEDAS, pero de forma completamente independiente. En L´Estartit, en medio de la Costa Brava, en su paradisíaco entorno, en otoño, cuando el pueblo queda huérfano del bullicio del verano, prosiguen los horrendos asesinatos. A la íntima conexión que tiene sobre ellos “La Isla del Tesoro” de Robert Louis Stevenson, ahora se juntan varias leyendas de nigromantes del Ampurdà, lo que otorga a la novela un componente mágico e inquietante. Manteniéndose la intriga de la trama hasta el último instante.

Desventuras de un prejubilado
Txus es un cincuentón con un imán para meterse en todo tipo de problemas, al que prejubilan en una compañía telefónica. Al separarse de él su mujer y al echarle de su casa por orden judicial; manteniendo sus obligaciones pecuniarias con la hipoteca, su ex y sus hijos; queda en la ruina, por lo que tiene que volver al mercado laboral integrándose en una agencia de detectives.
Lo que en principio iba a ser una investigación en un caso fácil para que fuera cogiendo experiencia, se convierte en una auténtica odisea, donde la historia se va complicando por momentos en la que nada es lo que parece. Todo ello narrado con mucho humor, lo que da lugar a una original y muy divertida novela negra, a pesar de lo truculento de la trama.
