Konstantina Titkova
Nací en la ciudad de las Siete Colinas, Plovdiv (Bulgaria). De pequeña paseaba la cabra blanca de mi abuelo, que se llamaba Marta y soñaba con ser artista. A los dieciocho regresé para estudiar arte dramático y comedia musical con el objetivo de cumplir los sueños de aquella niña, que desde pequeña siempre lo tuvo tan claro, y yo tenía el compromiso de hacerlo.
Diecisiete años más tarde, una carrera en interpretación, un mes en la India, una gira por Cataluña haciendo teatro, un corazón roto, una pieza unipersonal y mucho arte en lo cotidiano me hicieron volver a aquella niña que paseaba su cabra para jamás olvidar que no hay nada más valiente que cumplir tus sueños.
Su libro

Besada por el diablo
Estos escritos son trozos de un espejo roto. Pedazos que fui juntando para poder ver la luz danzar. Es un pacto conmigo misma que hice cuando era otra. Un encuentro cara a cara con mis miedos, inseguridades, deseos y ganas de cambiar de rumbo. Un columpio que transforma mi danza en un vuelo. Besada por el diablo es mi más sincero compromiso con el presente, aunque todo venga del pasado.
