Lefevre
Sus libros
Memorias de un operador de Bolsa
Larry Livingstone, alter ego del especulador Jesse Livermore (1877-1940), el mayor especulador de todos los tiempos, tiene una rara habilidad para prever el comportamiento de las cotizaciones de Bolsa y el ansia de un especulador nato. A los 15 años gana sus primeros 1.000 dólares apostando en una correduría al borde de la legalidad en el Boston de finales del siglo XIX. Desoyendo los consejos de su madre para que siente la cabeza y se dedique a actividades más “normales”, se va Nueva York dispuesto a comerse el mundo. Pero su habilidad para “leer la cinta” parece no funcionarle en la Gran Manzana de Nueva York, donde, con incombustible tozudez se arruina y enriquece sucesivamente. Humilde, pero seguro de sí mismo; retorcido en sus prácticos, ingenuo con sus propias motivaciones; amante de la buena vida, pero adicto al trabajo; una fascinante mezcla de biografía, análisis financiero y crónica social.

Directo al infierno
Un libro que ha escandalizado a la opinión pública de Estados UnidosLibro en la línea de El Lobo de Wall Street, el que el ex directivo de banca John LeFevre cuenta el lado más sórdido, escandaloso e inhumano de la élite del negocio bancario mundial. Durante buena parte de la pasada década, la vida de este joven banquero y trader texano era orgía de alcohol, cocaína, sexo y machismo, honorarios amañados con los colegas de otros bancos y soplos a los buenos clientes. Su norma no escrita era «las reglas son para los tontos». Su carrera empieza pronto, cuando consigue, nada más salir de la universidad, uno de los 350 empleos que ofrece la firma Salomon Brothers. Desde Nueva York salta a Londres. Es la época en la que es un honor despertarse en un vagón de metro sin recordar nada y dirigirse a la oficina vestido con el esmoquin de la víspera y el compañerismo consiste en inspeccionarse mutuamente las narices para comprobar que no sangran antes de una reunión.
