Luis Avinareta
Sus libros

DESCABEZADOS
Nacido el protagonista de la novela Ricard T. Masso circunstancialmente en Francia al final de la Guerra Civil Española, amante de la Cataluña de sus antepasados, laborioso trabajador durante toda su vida en varias ciudades del mundo, apasionado de las cerámicas precolombinas y conocedor profundo de la América Latina y de sus dictaduras, decide a partir de su jubilación convertirse en escritor de libros. Lo que no podía imaginar es que ésta, su postrera novela, iba a terminarla a caballo de los acontecimientos que se produjeron en España durante los primeros días de Junio de 2018. De todos sus libros, entre los que se encuentran tantos fracasos como éxitos, es justamente en la última cuando Ricard a través de los trascendentales sucesos que relata parece no tener claro el final de la misma. Y cómo el autor real de la novela está en la misma tesitura, deja libremente a lector para que tome su propia decisión, remedando a la ingeniosa frase de Groucho Marx, quién diría en este caso “Si no le gusta el final observará que puede haber otro”.

Desconcertados o campantes
La pandemia no ha hecho más que certificar la enorme desigualdad existente entre ricos y pobres, y se confirma que cuando los políticos que dicen trabajar para los más débiles no lo hacen debidamente, la ultraderecha gana terreno.
Hay que acabar con los falsos estereotipos de izquierda, derecha o transversal. Pertenecer a cualquiera de ellos ya no significa nada. En 2022 y en adelante, no habrá en política más que dos tendencias reales, los que están con los pobres y trabajan por ellos o los que solo ayudan a los ricos. Los que quieren que haya más igualdad o los que no la desean. Y en esa encomiable tarea los que más tienen que decir son los jóvenes, que por ahora parecen estar desconcertados.
Además, lo que estamos viviendo con la COVID-19 es un claro aviso para navegantes, porque si el virus es un daño producido por la naturaleza, el cambio climático en ciernes es consecuencia de la codicia de los humanos y, como no se tomen de inmediato otros senderos, los daños producidos por la pandemia, seis millones de muertos hasta la fecha, van a parecer una broma.
