Lydia Cabrera
Lydia Cabrera (1900-1991), nació en el seno de una familia de ilustres criollos y completó sus estudios en Francia. Desde su regreso a Cuba y hasta su muerte dedicó su vida a una intensa labor de investigación de campo, fundada principalmente en un estrecho y cordial acercamiento a innumerables informantes, recogida en cientos de artículos y más de una veintena de libros, entre los que sobresale El Monte. Notas sobre las religiones, la magia, las supersticiones y el folklore de los negros criollos y del pueblo de Cuba (1954), considerado como la Biblia de la cultura afrocubana. Reconocida, entre otros, por Roger Bastide, María Zambrano, Gabriela Mistral y Federico García Lorca, quien le dedica –“A Lydia Cabrera y su negita”– su poema “La casada infiel”. Partió al exilio en 1960 y, después de una larga estancia en Madrid, murió en Miami.
Sus libros

Cuentos negros de Cuba
Apasionada por el universo imaginario de las diferentes culturas africanas en Cuba, Lydia Cabrera inició en París la publicación de una extensa obra de investigación. Contes négres de Cuba (1936), traducidos por Francis de Miomandre, se acogía a la poderosa corriente que las culturas africanas habían despertado en Europa de la mano de Leo Frobenius, Blaise Cendrars y Paul Morand, entre otros. Concebidos inicialmente como una serie de relatos para aliviar la enfermedad de su amiga Teresa de la Parra, el libro atrajo inmediatamente la atención de la crítica. De regreso a Cuba en 1939, Lydia Cabrera continuaría, con rigor de etnógrafa, el estudio y recopilación de las leyendas y mitos afrocubanos. Para María Zambrano, la obra de Lydia Cabrera es el mundo de la raza esclava hasta el dintel de nuestros días el que ella libera. Pues, ¿cómo el esclavo alcanzará su libertad, sino siendo escuchado y más aún recibiendo la palabra que a veces no tiene la forma que aún la falta o se le fue quedando en el camino de la servidumbre?

El Monte
El Monte (1954) es ya un clásico de los saberes folclóricos y afrocubanos, escrito por Lydia Cabrera, discípula del célebre etnólogo Fernando Ortiz y estudiosa de las tradiciones culturales de la Isla de Cuba, quien se dedica a estudiar los orígenes de la santería isleña, nacida de la mezcla de las deidades yorubas o africanas con la religión católica. Luego de recorrer el país y recopilar información sobre rituales y mitos que eran conocidos por pocos, pues se transmitían de forma oral solo a iniciados en la religión, escribe El Monte, considerada por muchos una obra maestra, una especie de Biblia de las religiones afrocubanas, en la cual, según su propia autora, su mérito radica en que son los mismos negros de Cuba los que hacen el libro, sin mediar el filtro cientificista. Con su lenguaje, la autora refleja las creencias de los negros y su misticismo, arraigado en el pueblo cubano desde los tiempos de la esclavitud colonial. Ha sido mi propósito ofrecer a los especialistas, con toda modestia y la mayor fidelidad, un material que no ha pasado por el filtro peligroso de la interpretación, y de enfrentarlos con los documentos vivos que he tenido la suerte de encontrar. He cuidado siempre de deslindar, en el mapa místico de las influencias continentales heredadas, las dos áreas más importantes y persistentes: la lucumí y la conga yoruba y bantú , confundidas largo tiempo por los profanos, y que se suelen catalogar bajo un título erróneo e impreciso: ñañiguismo. Lydia Cabrera
