Maillard
Sus libros

Matar a Platón
Una obra de Chantal Maillard siempre es un soplo de aire fresco. Poeta y filósofa experta en el pensamiento oriental, Maillard juega en Matar a Platón, una vez más, una partida con la nada y con la sinrazón de la existencia, y, una vez más, la gana. Por su parte, el lector, a medida que avance por sus páginas, comprenderá que la autora tiene muchas y buenas razones para desear acabar con el insigne filósofo griego.Matar a Platón es un único y extenso poema que gira en torno a un instante, un acontecimiento en el que confluyen diversas vidas. Y «lo que acontece» un suceso lleno de dolor y muerte se relata sin mentir ni traicionarlo, sin encubrirlo con ideas abstractas ni evadirse en los conceptos. Así, tejiendo en torno a ese instante una compleja red, Matar a Platón se convierte en un juego de espejos, de imágenes, de miradas. La escritura rodea ese instante, lo acecha, lo multiplica y, también, lo inventa: «Pero la herida no, la herida nos precede, / no inventamos la herida».Matar a Platón precede a otro poema, Escribir, una profesión de fe y una poética donde la autora reflexiona acerca de la posibilidad y la imposibilidad de la escritura, de una escritura,la suya, muy alejada por contradictorio que parezca de lo que da en llamarse «literatura».

Hilos
Sólo una poesía «despojada de su naturaleza» como la de Hilos podría abordar el pensar y el sentir, los procesos de la mente y experiencias como el vértigo, el miedo, el cansancio o la vigilia, pero también el gesto y el movimiento del cuerpo; es decir, todos los fragmentos del yo, sus profundidades y sus mecanismos, sus lugares y sus imágenes, fragmentos que sólo adquieren sentido mediante los hilos que los unen y sin los cuales serían destellos inconexos.Variaciones en torno a un tema, como las series tituladas «Estrategias» o «Lo irremediable», se combinan a modo de fuga con poemas sueltos o reunidos bajo un título que los agrupa, en esta obra que lleva la desnudez poética hasta sus últimas consecuencias.A Hilos le sigue otro poemario, Cual, donde la palabra que da título al conjunto de poemas utilizada en muy distintos significados, incluso como sujeto poético («Cual» podría ser cualquier persona, todos nosotros) sitúa al lector frente a diversas realidades existenciales.De este modo, Hilos, unido a Cual, cubre el vasto trayecto que va desde el yo, apenas «un aliento que vibra» en la orilla del sueño, hasta el mundo, el exterior, al que poco a poco, a lo largo de estas páginas, va asomándose Chantal Maillard: al aire, a la luz, al Otro.

Hainuwele y otros poemas
Como afirma la propia autora, los poemas que componen este volumen son todo lo que le gustaría que permaneciese de lo que quisiera considerar una primera etapa: «Hainuwele siempre ha sido, para mí,el libro más querido y el único del que nunca me arrepentí de haber escrito. Es ésta la razón por la que aparece aquí completo y sin retoques». Compuesto en el verano de 1988, en su primera y más prolongada estancia en la India, se basa en un mito de Papúa-Nueva Guinea: Hainuwele, enamoradadel Señor de los bosques, habrá de perderse a sí misma para encontrarle, ofreciéndose en sacrificio.Para Chantal Maillard, «Hainuwele se construyó a sí misma, poema a poema, como lo hacen los personajes cuando se les deja abrirse camino en la escritura. Ella es mi álter ego más querido. Vive en mí aun cuando la pierdo. Para recuperarla, me basta con percibir el olor de los helechos en los bosques europeos o el sonido de las hojas secas, olfatear el viento del norte cuando llega a la costa cargado de olores...».Los «Otros poemas» incluidos en el volumen son una selección de poesías pertenecientes a los libros escritos en esa década de regreso a España: Poemas a mi muerte, Lógica borrosa y Conjuros. Del mismo modo que los dos últimos libros reelaboraron fragmentos de los cuadernos Filosofía en los días críticos, los cuatro poemas que cierran esta obra hacen otro tanto con Diario de Benarés. Se salvan así las fronteras de los géneros, y se destacan los enlaces invisibles, las referencias que invitan al lector a reconstruir la trama en la que un poema es apenas el fragmento de una hebra.

La herida en la lengua
Prosiguiendo su extraordinaria trayectoria, en la que ha logrado una voz única y sin concesiones, reconocida con los más prestigiosos premios, Chantal Maillard vuelve a la poesía tras más de siete años sin publicar, y lo hace con un libro que es en realidad un tríptico. La herida en la lengua trata del dolor y del cuerpo, como exploró en títulos anteriores, del descoyuntamiento del grito y de la sintaxis, pero también de la pequeñez y la fragilidad, amenazadas por poderosos y violentos, así como del vórtice en el que se abisman los sensibles, al que parecen abocados poetas y pensadores. Y los poemas de esta nueva entrega vuelven a ser encantamientos silenciosos, hirientes balbuceos, que resuenan en los lectores con inusitada intensidad.

Cual menguando
Este nuevo libro de Chantal Maillard, a caballo entre los géneros, funde poesía, prosa y teatro, insertándose en la mejor tradición de Samuel Beckett y sus piezas antológicas, su teatro o sus películas. Despojado como los personajes de Beckett, adelgazado como los seres filiformes de Francis Ponge o los de Henri Michaux, Cual es, en esa estela, un personaje que la acompaña, que la contradice y se convierte en el reverso de quienes fuesen protagonistas de los poemas trágicos o las indagaciones metafísicas. Este libro inaugura un nuevo tono, una nueva conquista de Chantal Maillard.

Medea
Como fragmentos de un largo monólogo, los poemas nos indican, con la acotación justa, el devenir dramático de la protagonista, una Medea anciana que dialoga consigo misma sobre el dolor y la culpa de haber matado lo que más quiere. La voz sostenida de Medea ahonda en los prejuicios heredados, los conceptos asimilados, como motivos de su desgarro. Y dialogando con esos ecos, los versos llegan al fondo primigenio y ancestral de todas las acciones humanas. Y con ello el libro se propone, no ya como una meditación sobre la culpabilidad femenina, sino como un doloroso proceso de curación.áá
