Malaparte
Sus libros

Diario de un extranjero en París
En 1933 Curzio Malaparte dejó París y regresó a Italia, donde pasó meses en la cárcel y fue condenado a cinco años de deportación. En 1947, despues de los catorce años más tristes y peligrosos de su vida, según los califica el mismo, regresó a Francia. Tras aterrizar —junto a Roberto Rossellini— en París, recorre con avidez todos los ambientes de la ciudad, que acaba de dejar atrás la segunda guerra mundial. Desde junio de 1947 hasta diciembre de 1948, Malaparte relata sus reencuentros con conocidos y amigos: escritores, editores, actrices, pintores y diplomáticos, al tiempo que afloran sus recuerdos del París de antes de la guerra y, sobre todo, toma nota de la transformación acelerada que experimenta toda Europa.

Don Camaleón
El libro más valiente sobre Benito Mussolini, escrito por uno de los grandes nombres de la literatura del siglo XX.Malaparte, durante un encuentro ficticio con Mussolini, recibe de éste la estrambótica sugerencia de educar a un camaleón. Y Malaparte lo hace, instruyendo al camaleón en las humanidades con ayuda de un bibliotecario. Cuando lo inician en política, pronto se convierte en un álter ego del propio Mussolini. El éxito de Don Camaleón en el partido fascista es arrollador, hasta el punto de que Mussolini lo nombra su segundo de a bordo. El discurso de Don Camaleón en el Parlamento italiano, en el que confiesa que en realidad es la mente del dictador, cierra un libro atrevido y corrosivo, escrito en vida del propio Mussolini, quien prohibió su edición cuando ya estaba en la imprenta.

El Volga nace en Europa
Malaparte fue el único corresponsal que estuvo en la primera línea del frente ruso en plena guerra mundial, lo que le permitió ofrecer un testimonio de valor incalculable sobre la campaña sovietica, en particular de la operación Barbarroja y el cerco de Leningrado. Mientras refleja la confrontación de dos ideologías propiamente europeas, el autor incide en las tragedias humanas que esconden las grandes acciones belicas.

Baile en el Kremlin
Un magnífico volumen de relatos, novellas y crónicas que nos ofrecen la mirada más incisiva e irónica de Malaparte y nos desvelan su imaginación fecunda.Moscú, 1930: la Revolución se ha aburguesado y los capitostes comunistas se divierten…antes de que se produzca el baño de sangre. Tras viajar a la capital soviética, Malaparte frecuenta las veladas elegantes de la Nomenklatura: se cruza con Bulgákov, con un Maiakovski desesperado, pero también con la hermana de Trotski o con la estrella del Bolshói, y por supuesto con Stalin, cuya sombra planea sobre las cabezas de todos. La nobleza marxista de la Unión Soviética—una sociedad de advenedizos y nuevos ricos—disfruta fastuosamente antes de la caída. Y tras los esbozos tomados del natural se esconde la aguda intuición del cronista político y del comentador de la Historia que es Malaparte, que capta enseguida lo grotesco y adivina el horror por venir.

Técnicas de golpe de Estado
Nunca antes un autor se había ocupado de analizar y diseccionar los diferentes golpes o intentos de golpe de Estado habidos en Europa desde el 18 de Brumario de Napoleón hasta la llamada «Marcha sobre Roma» de Mussolini. Con este libro, Malaparte intentaba demostrar que las fuerzas contrarias a los valores de la democracia, tanto de extrema derecha como de extrema izquierda, pueden ampararse en la legitimidad de un Estado moderno y coartar sus libertades. En cualquier país democrático es posible dar un golpe de Estado, incluso sin una situación crítica o sin apoyo popular. Basta un grupo que controle la maquinaria estatal y tome el poder sin confrontar la fuerza adversaria. La estrategia pasa por concentrar las fuerzas en el punto más delicado del adversario, que en un Estado moderno son los servicios públicos y los medios de comunicación. Malaparte pagó la osadía de esta obra con una condena al destierro, con su muerte social durante los años de efervescencia fascista en Italia.
